FABIÁN BROWN: “MACRI NO TIENE NINGUNA IDEA DE SOBERANÍA TERRITORIAL”


El exdirector del Colegio Militar Argentino y exrector del Instituto Universitario del Ejército cuenta de qué manera el imperialismo inglés sigue presente en Argentina, y cuál fue su relación durante toda la gestión de Mauricio Macri.

Por Magalí Rodríguez Farías

Macri llegó a calificar a las islas Malvinas como “un déficit adicional para el país”. Para explicar la gestión del Presidente en materia de soberanía territorial, entre clase y clase que actualmente dicta en la Universidad Nacional de Lanús, el ex director del Colegio Militar Argentino y ex rector del Instituto Universitario del Ejército, Fabián Brown, se tomó un tiempo y explicó a ETER Digital cómo se llevó adelante la cuestión de Malvinas y el Atlántico Sur en este período gobernado por Cambiemos.

¿De qué manera cree que impactaron estos casi 4 años de gestión de Mauricio Macri en la defensa de la soberanía nacional?

El concepto de defensa en un concepto integral y Macri impactó integralmente en la soberanía, la debilidad estructural del país de hoy es terrible, en principio porque la visión con la que Macri llega al Estado es una visión que incita a relacionarse con ciertas estructuras de poder, y por ello nombra en sus ministerios a representantes de grandes empresas. El estado argentino es asaltado, por ejemplo, por Juan José Aranguren, quien pasó de ser el CEO de Shell a ser el Ministro de Energía, o Guillermo Dietrich, uno de los principales camaristas de vehículos, que pasó a ser Ministro de Transporte. Es decir, todo el Estado argentino es invadido por intereses sectoriales que están en la satisfacción de sus propios problemas y no de los nacionales o de la gente. Entonces, el primer inconveniente de la soberanía es que le cedemos el gobierno del pueblo a intereses de una burguesía transnacional, y esto se va a ver reflejado en las tarifas sobre la gente y en el alineamiento político que va a tener Macri, terminando con un endeudamiento feroz del país que lo lleva a no tener más créditos en el 2018, y a perder el manejo concreto del país, ya que a partir de ahora todas las decisiones pasan por el FMI.

Entonces, ¿cuál crees que es la idea de soberanía que tiene Mauricio Macri?

No tiene una concepción de soberanía, tiene una cosmovisión de capitalismo financiero, de flujos de capitales, pero no tiene una idea de soberanía territorial, incluso fue un tema de segunda mano para muchos funcionarios, ya que en su cosmovisión no entraba.

¿Cómo se plasma esa gestión en el tema de Malvinas?

Al comienzo del gobierno ambos vicecancilleres, tanto el de Gran Bretaña, como el de Argentina firmaron una declaración conjunta: Foradori- Duncan (un comunicado suscripto el 13 de septiembre de 2016 entre el representante de relaciones exteriores de los dos países en el marco de una nueva inserción internacional), que para nuestra nación tuvo rango de comunicación, y para los ingleses llegó a tener rango de tratado. De esta manera ya se explica mucho de cómo se trató la cuestión.

¿Esto qué quiere decir?

Que acá en Argentina, esa declaración, no pasó por el Congreso, ni por ningún lado que la avale, más allá de Foradori. Está claro que ese escrito es una mera traducción del inglés, es decir que fue hecha por los diplomáticos británicos para plantear intereses económicos suyos en la zona disputada y exigen la cooperación argentina para el desarrollo de esos intereses. Nosotros solamente la asumimos y la dimos a conocer. También se exige que se levante cualquier restricción a las empresas extractivistas que van a trabajar allí. Por otro lado, Gran Bretaña tuvo un acercamiento a Chile y a Uruguay para que Malvinas se conecte de estos dos lados prescindiendo de Argentina en el continente americano con vuelos que vienen de distintos lados. Durante estos años se desarticuló la base industrial de Tierra de Fuego, y su población lamentablemente elige irse. La Patagonia necesita puertos, barcos de transporte y solo se ha puesto énfasis en Vaca Muerta, en donde se llevan los dividendos a donde se le da la gana, cuando en realidad debería haber mucha más regulación.     

¿La Patagonia argentina es igual de codiciada que las islas y el Atlántico Sur?Para que tengamos una idea nuestra Patagonia es el 60% del territorio argentino, y posee solo el 5% de la población; es una zona totalmente desarticulada con espacios muy grandes entre ciudades y ciudades y sin vías de comunicación razonables. Del lado cordillerano de Río Mayo hasta el Chaltén la ruta se encuentra de a pedacitos, prácticamente sin pueblos o estaciones de servicios, convirtiéndose así, esta otra región en una especie de mina de oro para cualquier extranjero, con intereses de adquirir latifundios y construir aeropuertos privados. Hace falta rutas, medios de transporte, condiciones de logística y desarrollo

 ¿Para el próximo gobierno, Malvinas va a ser un tema que seguirá sin ser prioridad en la agenda política?

Por supuesto. Sé que va a ser muy difícil negociar, porque estamos en una situación de debilidad muy fuerte. No se puede trabajar para bajar la deuda y desarrollar el país al mismo tiempo. Cuando además tenés una situación internacional donde Estados Unidos se aleja de China y nosotros hasta el 2015 podíamos negociar con China sin que Estados Unidos sea un problema, ahora vamos a tener que ver cómo se negocia con China, porque la relación con ella va a traer problemas con Estados Unidos. Estamos en presencia de un mundo complejo y distinto al 2015. Una vez que Trump llega al poder disminuye su relación comercial con China, se aleja de Europa y comienza a prestar más atención a lo que hacen los sudamericanos, porque si no los chinos se iban a meter como se metieron en África y el grandote de Estados Unidos no lo iba permitir. Entonces tenemos un Estados Unidos que mira con recelo a nuestra región y al mismo tiempo somos sus deudores principales.

¿Y la integración regional en América Latina qué rol crees que cumple en todo esto?

Creo que el desarrollo de la región latinoamericana es clave para el desarrollo de la nación, y que una Sudamérica unida puede negociar como un actor internacional con mucho más peso. Pero hoy las bases institucionales de esa integración se encuentran bastante licuadas, hemos renunciado a UNASUR, contamos con la presencia disruptiva de Bolsonaro en Brasil, y los gobiernos como los de Colombia, el de Perú y el de Chile parecen alejar un bloque regional consolidado, sin olvidar la crisis profunda de Ecuador y Venezuela. Por ende, no es imposible retomar la causa Malvinas, pero va a requerir de la Argentina cohesión, voluntad e imaginación para ver cómo generamos recursos.  

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