Gaich, la esperanza de gol de la selección

El delantero surgido de San Lorenzo, que actualmente juega en Benevento de Italia, será el referente del ataque del equipo del Bocha Batista que intentará conseguir el tercer oro de la historia tras las consagraciones en Atenas 2004 y Beijing 2008.


Adolfo Gaich es la carta de gol de Argentina en los próximos Juegos Olímpicos que se van a disputar en Tokio a partir del 23 de julio. Goleador nato, el “Tanque”, como se lo apoda por su imponente físico de 1.94 de altura, es la figura del plantel y se espera que lleve a la selección a un nuevo título olímpico.

Nació el 26 de febrero de 1999 en Bengolea, Córdoba. Sus comienzos en el fútbol fueron muy difíciles en el interior de la provincia. El primer equipo infantil en el que estuvo fue en Unión, que se encontraba en una pequeña localidad de 1.200 habitantes. De hecho debió dejar de participar en los torneos zonales porque el pueblo no tiene la cantidad de chicos suficientes para completar todas las categorías.

Sus próximos pasos tuvieron un sacrificio mayor de toda su familia, y en especial de su padre que tenía que recorrer 10 kilómetros para transportarlo a Atenas de Ucacha, luego empezó a jugar un poco más lejos: en Sportivo Chazón. Su último equipo en Córdoba fue Atlético Pascanas, allí su padre recorría 60 kilómetros para acompañar a su hijo, éstos fueron los tres clubes de la Liga de Beccar Varela donde jugó Adolfo previo a establecerse en Buenos Aires.

Antes de ser captado por San Lorenzo, el nacido en Córdoba fue rechazado tanto por River y Lanús. En el Granate estuvo dos años y luego fue dejado en libertad por su baja contextura física. Años después, en 2020, fue vendido en 8,5 millones de euros al CSKA Moscú y ante las pocas oportunidades fue prestado al Benevento de Italia, donde le convirtió un gol a la Juventus de CR7.

Tuvo su debut en la selección juvenil en 2018 en el torneo L´Alcúdia con sede en España y, si bien no jugó la final, integró el plantel que logró salir campeón ganándole a Rusia 2 a 1. Al año siguiente fue convocado al Sudamericano Sub-20 disputado en Chile. La selección tuvo una buena actuación saliendo segunda en la fase final del grupo, atrás de Ecuador. Adolfo jugó ocho partidos y convirtió tres goles, todos ellos los hizo frente a Venezuela. Su última actuación en la categoría juvenil fue en el Mundial de Polonia. En este certamen la Argentina empató en los octavos de final frente a Mali 2 a 2, pero perdió 5 a 4 en la tanda de penales. En el torneo, el delantero convirtió tres goles en cuatro partidos. Esa gran actuación lo catapultó a disputar los próximos Panamericanos de la mano de Fernando Batista.

En el 2019, en los Panamericanos de Lima, el nueve tuvo una actuación estelar. Con seis goles en cinco partidos (doblete ante Ecuador y Uruguay y por uno contra Perú y México) se convirtió en el goleador del torneo y pudo levantar la presea dorada derrotando por 4-1 a Honduras.

Finalmente, el delantero debutó en la mayor en la goleada contra México en Texas por 4-0 en septiembre del 2019 reemplazando a Rodrigo De Paul a los 42´ del segundo tiempo. Es el primero de muchos partidos que seguramente disputará este gran goleador en el primer equipo argentino.

Con respecto a lo que se viene en estos próximos JJ.OO, “Mr. Increíble” como lo apodaban sus compañeros en la Sub-20, fue confirmado en la lista definitiva que defenderá a la Argentina en Tokio. En la temporada recientemente finalizada viene de jugar en el Benevento (descendido a la Serie B) a préstamo en donde en 15 partidos convirtió dos tantos. Seguramente, haya guardado toda la pólvora para romper las redes en Tokio.