LA ESGRIMA: DE YRIGOYEN A UNA BÚSQUEDA POPULAR


En sus comienzos, la esgrima se ha practicado en la Argentina en salas de armas y clubes privados, con instructores extranjeros y un acceso organizado principalmente para la alta sociedad de principios del siglo XX. Hoy en día, la disciplina que fue testigo de disputas políticas y marcó el inicio de la historia argentina en los Juegos Olímpicos, ha superado la barrera de clases y se prepara para los J.J.O.O. de la Juventud Buenos Aires 2018 con grandes expectativas.

Por Miguel Posilovic

En Septiembre de 1897 se dio lugar el duelo más importante que registra la historia de nuestro País. Apenas unos años antes de que la esgrima se consolidara como deporte, Hipólito Yrigoyen, jefe del Partido Radical que años más tarde llegaría a ser dos veces presidente, se enfrentó a un duelo con espadas frente a Lisandro De la Torre, un importante santafesino ligado al radicalismo. Como recrea el historiador Andrés Bufali en su libro “Secretos Presidenciales”, que Yrigoyen no tenía preparación alguna en “El arte de tocar sin ser tocado”, como es conocida la disciplina, a diferencia de su experimentado rival. La pelea, sin embargo, terminó con un De La Torre gravemente herido en las mejillas, cabeza y antebrazos. Yrigoyen salió ileso de aquel combate. Poco a poco, los duelos desaparecieron y la esgrima pasó de ganarse “a primera sangre” a tener un sistema de puntos por cada toque al adversario. La idea básica del deporte es alcanzar más toques que el rival en un tiempo determinado. Es una disciplina con tradición, la cual era practicada por la realeza europea en el siglo XVII y que comprende una gran técnica, reflejos y respeto; todo asalto termina con un saludo. Existen 3 tipos de pruebas: Espada, Sable y Florete.  En espada y florete se permite tocar al rival sólo con la punta del arma, y la zona de tocado es en todo el cuerpo y únicamente el tronco, respectivamente. Para el combate con sable, a diferencia de los demás, también se puede tocar con el filo y el contrafilo de la espada, y éste es válido de la cintura para arriba.

La Esgrima tiene un rincón especial en la historia olímpica argentina. Fue una de las disciplinas fundadoras del olimpismo moderno y precisamente fue en Esgrima que el país tuvo su primer competidor olímpico: Francisco Camet en los Juegos de París 1900, quien obtuvo un diploma al finalizar en el 5to lugar en la prueba de espada individual. Desde 1924, cuando se presentó la primera delegación argentina (el COA se había creado apenas un año antes), la disciplina ha tenido siempre entre sus filas tiradores argentinos. Una medalla en Amsterdam 1928, bronce en florete por equipos, es el mayor galardón argentino que se ha conseguido hasta el momento. Luego de los Juegos de Berlín 1936, a la par de los últimos diplomas en la disciplina, en Argentina los clubes fundados exclusivamente para la práctica de la Esgrima se transformaron en clubes sociales, dándole lugar a deportes más populares y dejando de lado “el arte del sable”. Victor Sergio Groupierre, presidente de la Federación Argentina de Esgrima (FAE) desde 1982, desmiente el mito centralista del deporte afirmando que “hay tiradores de distintos puntos del país; de Ushuaia, Tierra del fuego, Córdoba, etc.”.

Uno de los dos tiradores que dirán presente en los próximos Juegos de la Juventud es el cordobés Ignacio Pérez Contreras, de 16 años, quien clasificó al ganar la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Costa Rica de este año en espada masculina. El otro, Matías Ríos, también tiene 16 y fue el mejor clasificado argentino en el Campeonato del Mundo de cadetes disputado en Verona en abril: “En cuanto a la preparación, Ignacio acaba de regresar de Vancouver, donde hizo un campamento de entrenamiento en el club Dynamo, una competencia de espada que se hace anualmente con los mejores tiradores del mundo; y Matías Ríos viene de una en Barcelona. Ahora están participando desde el 4 al 10 de Septiembre en el campeonato sudamericano de cadetes y juvenil en San Pablo y luego viajarán, Ignacio a hacer una concentración en Madrid, y Matias a una stage en Toulouse (Francia) de sable masculino”- detalla Groupierre.

Desde hace tres años se han llevado a cabo una serie de programas para hacerle frente al mito elitista de la disciplina, tales como “Esgrima para chicos”, un proyecto nacional desarrollado en el año 2015 para llevar el deporte a distintos puntos del país proveyendo clases gratuitas para los más chicos. Otra iniciativa ha sido la práctica de Esgrima en distritos escolares del gobierno de la ciudad, realizada entre la Federación de Esgrima de la ciudad de Buenos Aires (FECBA) y la subsecretaría de Deportes de la Ciudad.

Estos proyectos ayudan a difundir un deporte que poco a poco deja el estigma del “deporte para ricos”, asentándose cómo una opción sana y apta para cualquiera que desee practicarlo. La Esgrima estará presente del 7 al 10 de octubre en el pabellón África del Parque Olímpico de la Juventud, con 7 pruebas: Sable, Espada y Florete (tanto masculino como femenino individual) y una competencia mixta (continental por equipos), participando un total de 78 tiradores en el predio de Villa Soldati.

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