Inicio » La lesión que preocupa a Brasil

La lesión que preocupa a Brasil


Compartir

Thiago Silva fue incluido en la lista de la Copa América por Tite, aunque arrastra una dolencia muscular desde la final de la Champions League, cuando debió retirarse en el primer tiempo y observó en el banco la consagración de Chelsea.

39 minutos marcaba el reloj, la final de la Champions League estaba en disputa, Chelsea le ganaba por 1 – 0 a su rival, Manchester City. Thiago Silva, central del equipo dirigido por Thomas Tuchel y capitán de la selección brasilera, salta a cabecear un balón en campo propio y al caer siente un dolor muscular que lo deja sin chances de seguir en cancha.

El desenlace fue feliz para Thiago, su equipo mantuvo la ventaja y a sus 36 años se coronó campeón de la Champions tras haber caído en la final del año pasado, cuando vestía la camiseta de Paris Saint-Germain, en manos del Bayern Múnich. Luego del partido todo Brasil se pregunta si llegará a jugar la Copa América con la verdeamarela. Por lo pronto, Tite lo incluyó en la lista.

Thiago Emiliano da Silva nació un 22 de septiembre de 1984 en Río de Janeiro, hijo de Angela María da Silva y Geraldo Emiliano da Silva, durante su período de formación, el actual central del Chelsea atravesó una etapa donde los recursos económicos eran muy escasos. Sus padres se separaron, por ende mientras Silva vivía con su madre y sus hermanos, él extrañaba mucho a su figura paterna.

Años más tarde, el fútbol fue su salvación, pero su comienzo no fue nada fácil. En 2001 comenzó en Tercera División de Rio Grande do Soul, para luego debutar profesionalmente en Esporte Clube Juventude. Tras una buena temporada en el Brasileirao, el club portugués Porto lo fichó por cinco años. Por problemas respiratorios y varias lesiones, Silva fue cedido al Dinamo Moscú, pero debido al frío de Rusia su estado de salud empeoró y sufrió de neumonía donde tuvo que ser hospitalizado por cuatro meses. Gracias a esto tuvo que volver a su ciudad natal, en 2006, donde Fluminense lo puso entre sus filas para recuperar su nivel futbolístico, llegando a la final de la Copa Libertadores.

En 2008 fue transferido al Milan por 10 millones de dólares, equipo donde disputó un total de 119 partidos además de ganar la serie A y la Supercopa italiana. Luego en 2012 llegó al PSG a cambio de 42 millones en moneda estadounidense, junto con Silva, arribaron al plantel en el mismo momento Ibrahimovic y Lavezzi. En este equipo Silva lograría su mayor cantidad de títulos 25 en total, todos nacionales, y se iría como ídolo del club. El 28 de agosto del año 2020 tras haber perdido la final de la Champions de ese mismo año, firmó por una temporada con el Chelsea, un conjunto que necesitaba reforzar la defensa.

Al principio con Lampard como director técnico los “Blues” no encontraban el camino pese a haber sido un mercado de fichajes muy importante para el club que contó con contrataciones como las de Kai Havertz, Timo Werner, Ben Chilwell, entre otros. En lamitad de latemporada Chelsea decidió despedir del cargo a Frankie para llamar a un viejo conocido de Thiago, Thomas Tuchel, quien lo dirigió en el PSG. Con él, el equipo se afianzó comenzó a ganar y logró conquistar la tan ansiada Champions League, tras conseguir el título más importante de su carrera el defensor lanzó varias frases, hablando de su temporada comentó: “Fue especial mi primer año aquí. Tuchel cambió todo: en seis meses, la mentalidad del equipo. Este es el momento más importante de mi carrera, es inolvidable”, además, se acordó de su anterior equipo: “Cada vez que el PSG fue eliminado, la gente o parte del club siempre intentó encontrar un culpable y siempre era yo. Es una lástima, realmente lo di todo y no se valoró. Espero que puedan hacer ese sueño realidad, dejé a muchos amigos allí” Con la selección de Brasil conquistó la Copa Confederaciones 2013 y la Copa América 2019.  Disputando 95 partidos con la selección mayor, es el capitán y hoy todo Brasil está preocupado por ver si llega a disputar, en óptimas condiciones, la Copa América su central de confianza.


Compartir