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LA PRIMERA ÁRBITRA OFICIAL A LA QUE MANDARON A “LAVAR LOS PLATOS”


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En  2009, Estela Álvarez de Olivera fue la primera mujer árbitro en dirigir un partido oficial de la AFA. Abrió una puerta hasta entonces prohibida y se enfrentó a agresiones machistas. Cómo fue su camino y qué piensa ahora una de las pioneras del arbitraje.

Por Nicolás Maldonado (@NicoAMaldonado9)

“Una mujer hizo historia en el fútbol argentino”, tituló en una nota el diario Clarín el 20 de junio de 2009. Es que un día anterior, Estela Álvarez de Olivera había debutado como árbitro en un partido del torneo de  la B nacional: San Martín de San Juan contra Independiente de Rivadavia. De esa manera se transformó  en la primera mujer en dirigir un partido de fútbol oficial. El artículo periodístico, pequeño, ocupó una de las últimas páginas del diario, algo que con el correr de los años iría cambiando tras el protagonismo que  ganaron las mujeres en la sociedad.

“Muy contenta por esta asignación y un  poquito nerviosa por ser este mi primer partido en esta categoría“, declaró Estela Álvarez de Olivera para TyC Sport antes de aquel partido, rodeada por sus colegas. “Pero en el fondo sabía lo que se venía, no era la primera vez que dirigía, solo que ahora tendría la miradas de más gente, más público y hasta la tele”, recuerda ahora Estela  Álvarez de Olivera sobre su debut. “Venía  dirigiendo partidos del Federal A y también participé de Juegos Olímpicos, sabía con qué  me iba a encontrar. Aunque en las categorías más bajas creo que recibí más insultos, tanto de jugadores como de hinchas. Los jugadores siempre me insultan y yo igual les marco la cancha. Una vez entre las dos hinchadas me cantaron que me vaya a lavar los platos”, contó a ETER digital.

 

foto-1Estela Álvarez de Olivera, nacida en Misiones, cuenta cómo  la vida la fue llevando, primero al mundo del deporte y luego al del fútbol. “Me recibí de profesora de Educación física, siempre me gustó  hacer deporte y la docencia. Empecé un curso de perfeccionamiento en natación y a la vez con uno de arbitraje, solo por curiosidad. Me terminó gustando más que el de natación y lo dejé y le di de lleno al arbitraje. Me atrapó al instante, sentí que ese era mi lugar donde tenía que estar”, cuenta con pasión.

La misma pasión que ejerció desde sus principios, también la sintió el día de su debut profesional en el Estadio Hilario Sánchez, de San Martín de San Juan. Su familia no fue un impedimento para que ejerciera la profesión de árbitro. Es hermana de siete  varones, por lo que siempre estuvo en los potreros jugando al fútbol. “Con mis hermanos siempre jugábamos al fútbol, tuve una infancia muy linda, y desde mi familia nunca se opusieron a lo que elegí. Mi mamá sí  se preocupaba por la violencia machista, pero nada fuera de lo normal”.

Estela Álvarez se refiere por “violencia machista” a la subestimación del hombre hacia  la mujer. “Desde el primer día en que me metí al mundo del fútbol me di cuenta de que  estamos en constante evaluación, la vara se nos pone más alta y por eso tenemos que estar atentas y demostrar que estamos a la altura, tenemos otro grado de presión extra. Esa es la peor de las violencias contra la mujer, que se la subestime”, apunta  Álvarez de Olivera. “En todos los partidos siento esa exigencia extra. En el primero oficial era rara la previa, los jugadores me miraban raro, se escuchaba algún que otro murmullo de la tribuna, pero una vez que empezó a rodar la pelota ya era una más. En ese momento la verdad no me di cuenta del paso importante que estaba dando, no era consciente, creí que iba a quedar todo ahí. Pero hoy veo todo lo que logramos y me emociona cómo  de a poco vamos avanzando, cómo la profesionalización del fútbol femenino”, concluyó la jueza.

En el mes de noviembre, de ese mismo año de su debut, Estela Álvarez tuvo una tarde que desea borrar de su memoria. Ferro enfrentó a Deportivo Merlo en Caballito. Cuando transcurría el primer tiempo, el local iba perdiendo y Estela Álvarez cobró un offside en contra del Verde. El problema era que esa posición adelantada que marcó venía  de un lateral. Al salir por el túnel toda la tribuna local entonó: “Lava los platos la puta que te parió”. En el segundo tiempo Ferro igualó el partido, pero el gol de la victoria para el Verdolaga fue desenlace de un error una vez más de la árbitra: cobró falta a favor del local cuando en realidad era para Merlo y roja para el jugador Patricio González, quien ocasionó la falta. Esto hizo enfurecer a los hinchas de Deportivo Merlo. “Ese partido la pasé  mal. Lo que más me dolió fue que mujeres también me mandaban a lavar los platos. Y hay muchas que hoy en día, a pesar de los cambios culturales, siguen alimentando el machismo. Después vi las imágenes del partido y no lo podía creer, la policía separándome. Uno de los jugadores de Merlo me insultó y me le fui al humo sin pensarlo”, recuerda Estela Álvarez.

 

Al año siguiente de su partido debut, en 2010, el jugador Sebastián Coria de Deportivo Maipú de Mendoza la mandó a lavar los platos. “Que se quede en la casa, a nosotros nos perjudicó. Y por este partido hay muchos compañeros que se quedan sin trabajo, el club tiene problemas financieros y encima hoy nos robaron con el arbitraje. ¿Ella les va a dar de comer?”, declaró el jugador del equipo del Federal A para un medio partidario del club Alumni. Deportivo Maipú había caído por 2 a 1 frente a Alumni de Villa María. “Lo que me recriminó fue un penal que cobré. Me equivoqué,  es verdad, pero todos nos equivocamos, todos los árbitros se equivocan, es un juego. Cuando me dijo esto en la cancha le explique qué cobré lo que vi. Pero estas personas son peligrosas, manejan un alto grado de violencia”, comentó Estela Álvarez de Olivera.

“No me creo la pionera. Antes que yo hubo muchas mujeres dirigiendo. En el 2000 fui la primera árbitra de un partido de fútbol, pero en el Federal A. En el 2009 se nos abrió una de las tantas puertas, pero fue solo un paso más”.

Estela Álvarez de Olivera hoy en día es árbitra en partidos de juveniles todos los sábados a la mañana y asistente (cuarto árbitro) en  la B nacional a la tarde. Su voz se quiebra cada vez que recuerda sus primeros pasos en el arbitraje. Si bien alcanzó su meta, aún se atreve a seguir imaginando un mundo con más igualdad para todas: “Sueño con que una mujer ocupe un puesto de director técnico en un equipo de Primera. Somos capaces”.


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  • La idea de la nota es buena, pero se comete un error muy grosero. A nivel AFA, la primera que dirigió fue Florencia Romano un Victoriano Arenas – Muñiz, en 1998.