¿LAS CRIPTOMONEDAS LLEGARON PARA QUEDARSE?

La economía no se escapa de un futuro post-pandemia cada vez más virtual. En esta nota la abogada María Mercedes Etchegoyen, especialista en finanzas, analiza el rol de la moneda digital.

Por Juan Emilio Martinelli

Desde su aparición en el año 2008 hasta la actualidad, se han creado alrededor de seis mil tipos diferentes de estas monedas digitales, sirviendo como una alternativa distinta a los clásicos plazos fijos o a la compra de dólares o euros.

Los cambios tecnológicos y la aparición de internet produjeron cambios en diversos aspectos de las sociedades a lo largo del planeta, especialmente desde la perspectiva monetaria. Si a estos adelantos le sumamos las profundas crisis y los procesos de recesión económica, no es descabellado pensar que las personas comenzaran a buscar nuevas alternativas para conservar el valor de su dinero. Es por eso, que a partir del año 2008, con la aparición de las criptomonedas, se fueron cambiando lo paradigmas que regían el mundo financiero. María Mercedes Etchegoyen no solo es una abogada que se avoca a las marcas y patentes sino también  a la consultoría para inversiones de activos financieros, tanto para compañías nacionales como internacionales. Fue gracias a su profesión que empezó a incursionar en el misterioso mundo del dinero digital, cuando un cliente del extranjero decidió pagarle con Bitcoins. A partir de ese momento, arrancó a asesorar a las personas para que puedan adquirir y manejar sus propias billeteras electrónicas como también a administrar sus monedas digitales. Incluso, a través del programa “Criptogirls” trata de que las mujeres se involucren en el mundo de las finanzas e inversiones.  

¿Cómo definiría el fenómeno mundial de las criptomonedas?

En principio hay que remarcar un error muy común y es pensar a las criptomonedas como una inversión. En realidad, son dinero en sí mismas, como lo es el peso, el dólar, nada más que en formato digital. Tienen una finalidad de intercambio por bienes y servicios, hoy en día hay países donde se aceptan para la compra de inmuebles. La diferencia con las monedas de curso legal, es que la criptomoneda está descentralizada, no tienen el respaldo de un país, como por ejemplo, el peso que es emitido y está respaldado por las reservas del Banco Central. Su valor depende de justamente si se las hacer circular o no. Sin embargo, algunas criptomonedas más actuales son concebidas como Tokens, que representan un activo con respaldo en una determinada actividad como por ejemplo la ganadería o plantaciones de marihuana medicinal. 

¿En qué contexto a nivel mundial hacen su aparición estas monedas digitales?

La primera criptomoneda que aparece es “bitcoin”, luego de la profunda crisis que azotó mundo por el año 2008 con las famosas “hipotecas basuras”, que se le otorgaban a personas de poca solvencia con altas tasas de interés, sumado a otros condimentos, llevaron a un profunda depresión que no se veía desde la segunda guerra mundial. Arrancó en Estados Unidos pero se hizo sentir en el mundo entero. Las personas terminaron desconfiando de los bancos, por la simple razón de que nunca terminan siendo dueños de su dinero, sino que está intervenido ya sea por una entidad bancaria o por el propio estado. Por eso, cuando nacen las criptomonedas, aparece un sistema donde las gente puede intercambiarlas libremente entre sí sin que haya un tercero fiscalizando la operación. Digamos que desencadenó una revolución global, tecnológica y hasta socioeconómica. Cambió la concepción cultural del dinero.

¿Se encuentran reguladas legalmente en el país o en el mundo?

En nuestro país no hay un plexo normativo exclusivo de criptmonedas, pero si han salido comunicados del Banco Central o en caso de los nuevos contratos inteligentes podría aplicarse la normativa del Código Civil y Comercial de la Nación, pero en la actualidad no hay una regulación específica, por el tema de la descentralización. Sin embargo, en muchos lugares del mundo, donde las cuestiones referidas a la tecnología están en agenda, han avanzado mucho. Por ejemplo, Japón es uno de los países con mayor tolerancia a la circulación de dinero digital. Otro caso es el de Estonia, uno de los países más avanzado en tecnología, donde han sido creadas la mayoría de las empresas que manejan el mundo del dinero digital y de los contratos inteligentes. Hay que tener en cuenta que en algunos países como por ejemplo Bolivia, está prohibido el intercambio, pero que no termina teniendo un sustento ya que si la gente quiere operar con este tipo de monedas a la larga lo termina haciendo.

Al ser activos, ¿Tributan algún impuesto en nuestro país?

En Argentina se discute si se debe pagar o no el impuesto a las ganancias, es más, las personas pueden declararlas, pero en principio no está establecido que deban tributar. Lo que sí está fuera de discusión es el control que se ejerce la Comisión Nacional de Valores y a Unidad de Información Financiera, respecto de los “wallet”, estas plataformas de intercambio de monedas digitales. Lo que se busca prevenir es básicamente el lavado d dinero y proteger a los inversionistas. Hoy en día es legal comprar criptomonedas, ahora si una persona lo hace con dinero que no puede justificar, eventualmente podría llegar a tener cuestionamientos fiscales. Sin embargo, el cepo cambiario o los nuevos impuestos que gravan la compra de moneda extranjera, como el impuesto país, han disparado las consultas para la compra de bitcoins y ethereum.

Hoy en día estamos en una época donde pueden robarte la clave de seguridad o duplicar una tarjeta, ¿Están protegidas de los ciber delitos?       

En principio hay que dejar en claro el concepto del “Blockchain”. Es básicamente una tecnología que busca generar transparencia, donde toda la información que se carga va quedando almacenada en una cadena de bloques, los cuales no pueden ser borrados. Entonces si dos personas realizan una transferencia de bitcoin por ejemplo, esa transacción es validada por los llamados mineros y así queda almacenada en un bloque y colgado en este novedoso sistema, que muchas empresas están incorporando. Tenemos que pensar que tienen una alta seguridad ya que está formado por múltiples nodos y es muy difícil que se ataquen todos a la vez. Lo que sí ha pasado es que han robado criptomonedas en plataformas al acceder a la información y obtener las llaves privadas de los usuarios, que sería como robarte la clave del banco. Por lo que cada uno debe tomar sus recaudos, como factores de doble autenticación, no emplear las mismas contraseñas si se tiene múltiples “wallet”. Hay que pensar que un hacker ataca infectando los sistemas por lo que tenemos que ponérsela complicada. Y nunca hay que olvidarnos de investigar la empresa con la que vas a operar, hay muchas “Scam”, cuya finalidad es la de estafar gente. Un caso muy conocido es el de Monty Munford, que  trabaja para la BBC de Londres,  a quien le robaron sus ehthereum por un valor aproximado de US$ 30.000, debido a que había almacenado su contraseña en la computadora por miedo a no recordarla.

Haces mucha referencia a información y datos, ¿Que opinión tienes de la frase “la información es poder”?

Teniendo en cuenta el momento de la historia en que vivimos, los datos son materia prima preciosa. Si lo vemos desde la perspectiva de las ventas, si yo sé todo lo que te gusta es más probable que te venda o te ofrezca un servicio determinado. Muchas de la información que circula exceden al control del individuo. Pensemos que es procesada por compañías a través de algoritmos, ósea a través de  operaciones sistemáticas, y a velocidades supersónicas que claramente un humano no puede alcanzar. Pero esta “big data” provoca un choque interesante entre el acceso a la información personal que prorrogan algunas empresas con los derechos humanos de los usuarios. El caso más claro y polémico es el de Cambridge Analytica, que terminó con Mark Zuckerberg, creador de Facebook, frente al congreso de los Estados Unidos dando las correspondientes explicaciones sobre el uso de los datos de las personas que usaban esa red social.

 ¿Las criptomonedas llegaron para desplazar a la moneda de curso legal de los estados?

Considero que vamos en camino a la digitalización de las monedad de curso legal. Por ejemplo, en China tienen el Renminbi como moneda pero su unidad básica es el Yuan. Hoy en día el país asiático tiene el yuan digital. Pero todos estos cambios se van a dar de manera progresiva, porque hay que tener en cuenta un factor que es la disponibilidad. El bitcoin es limitado, por ejemplo, su programación dice que tiene que haber veintiún millones de bitcoins, a diferencia del billete de curso legal, que contando con el debido respaldo se imprime y listo. Entiendo que van a convivir, ya que estas monedas digitales son tan válidas para usarse en procesos de intercambio como un billete cualquiera. Lo que nos dejó en claro el mundo criptográfico es que podemos reemplazar diferentes transacciones por nuevas tecnologías que antes no existían. Por eso hoy tenemos nuevas formas de invertir como los llamados Startups o Crowfunding.


La primera criptomoneda que apareció en el mundo fue bitcoin. Su creación se le atribuye a Satoshi Nakamoto. La identidad de este personaje sigue siendo un misterio hasta el día de hoy. Según sus propias declaraciones en el foro P2P, él era un hombre de treinta y siete años de edad que residía en algún lugar de Japón. Sin embargo, muchas son las dudas sobre esta información, en primer lugar por su inglés tan fluido y por otro lado, que el software de bitcoin no está documentado en japonés, lo que llevó a muchos a pensar que en realidad no es de origen nipón.  

El programador Suizo Stefan Thomas en su afán de descubrir a la persona detrás de la creación de bitcoin, analizó los horarios de las publicaciones de Nakamoto y descubrió un descenso entre las 5.00 am y las 11.00 am del meridiano de Greewich, es decir que tenía patrones normales de sueño de alguien que residiera en alguna región de zona horaria UTC-5 O UTC-6 correspondiente al este de Norteamérica o bien en partes del América Central o del sur. 

Puede que nunca se sepa la verdadera identidad del creador, pero de una cosa no hay duda, esta persona, grupo de personas o corporación, controla aproximadamente un millón de bitcoins, lo que equivaldría a casi catorce millones de dólares.