SON LOS BICHITOS, FÚTBOL Y TOQUE, LOS GLOBETROTTERS DE LA PATERNAL


Argentinos, en 1985, se convirtió en el club de barrio que con su fútbol conquistó el mundo. Campeón del Torneo Nacional, también de la Copa Libertadores y quedó a un paso de la Intercontinental, aunque se ganó la admiración del mundo entero. Todo lo logró con un fútbol de alto vuelo.

Por Lucas Davidovich

Todos los clubes tienen un año que los marca, un año o un instante que fue el mejor o el más importante para la institución. Argentinos Juniors tuvo ese año, en que pudo cerrar varias temporadas de grandes campañas en las que no se habían conseguido títulos. El equipo de La Paternal había arrancado una década muy buena en los 80, con Diego Armando Maradona como principal figura, e incluso consiguió un subcampeonato. Luego de su ida a Boca, el Bicho llegó a instancias finales en varios certámenes, hasta que en 1984, se coronó en el Torneo Metropolitano. En 1985 ganó el Torneo Nacional y la Copa Libertadores; además, estuvo a unos pocos minutos de consagrarse campeón del mundo contra un poderoso equipo europeo: la Juventus de Platini. Un equipo que jugaba como los dioses y que salía de memoria: Enrique Vidalle; Carmelo Villalba, José Pavoni, Jorge Olguín y Adrián Domenech; Emilio Nicolás Comisso, Sergio Batista y Mario “el Panza” Videla; José “Pepe” Castro, Claudio Borghi y Carlos Ereros. Además, contó con jugadores importantes como Pedro Pasculli, goleador del equipo en ese año, quien luego emigró a Italia; o Juan José López y Miguel Ángel Lemme, quienes eran el primer recambio. “Era un equipo que funcionaba solo, jugábamos un muy buen futbol”, recuerda Borghi.

Argentinos compartió grupo con Chacarita, Central Norte y Belgrano. No tuvo problemas en avanzar a la segunda fase: de los 6 partidos que disputó, ganó 3 y empató 3; anotó 16 goles y solamente recibió 5. En la segunda ronda, le tocaba una dura parada. Tuvo que jugar contra San Lorenzo, rival al que cuatro años antes había mandado al descenso. Fue empate a dos con goles de Jorge Olguín y Carlos Ereros, quien también convirtió en la vuelta, en la que el Bicho ganó 1 a 0 para clasificarse a la tercera fase. Allí le tocó un rival que no jugaba en Primera División, sino que venía clasificado del torneo regional. San Martin de Tucumán, de igual manera, había dado la sorpresa quedando en la primera posición de su grupo, el cual compartía con Vélez, y eliminando a Estudiantes de Rio Cuarto en segunda fase. Se jugó un solo partido en cancha neutral. Argentinos ganó 2 a 0 con goles del Pepe Castro y Ereros, para clasificar a la cuarta fase. En la cuarta ronda, un rival que venía de conseguir los títulos Nacionales de 1982 y 1984: el Ferro de Griguol. Desde la previa parecía un rival durísimo, pero el Bicho goleó 3 a 0 (Batista, Pasculli y Ereros). Luego llegaron los enfrentamientos con Vélez (venía de golear a River) para definir al vencedor de la Rueda de Ganadores: Argentinos ganó 2-0 en La Boca y cayó 2-0 en Liniers, pero pasó por penales. Así esperó la final contra quien ganara la Rueda de Perdedores. ¿Quién fue? Vélez otra vez.

La euforia del festejo.

Llegaba la final y el equipo de La Paternal seguía invicto, demostrando un muy buen fútbol, acorde al paladar del hincha. Debía enfrentarse al Fortín del Coco Basile. Fue en el Monumental de Núñez. Argentinos exhibió su superioridad. Navarro Montoya atajó un penal, pero Batista apareció en un momento clave y con su gol le dio el título a su equipo: 2-1 y vuelta olímpica.

Mientras daba una gran imagen en ese Nacional en el que se consagró campeón, el Bicho se encontraba disputando la Copa Libertadores. Le tocó compartir el grupo A con Ferro, Fluminense y Vasco da Gama. Se clasificó primero con 9 puntos y avanzó a las semifinales. Allí iba a tener dos rivales muy complicados: Blooming, con lo que implicaba viajar a la altura en Bolivia, e Independiente, que venía de ganar la Libertadores anterior.

Debutó en semifinales enfrentando al Rojo de local. Empataron 2 a 2 con goles de Claudio Borghi y Emilio Comisso. Luego tocaron los 2 partidos frente al Blooming. De visitante, empataron 1 a 1 y el gol lo marcó el Bichi Borghi. De local, en un partido muy duro, con un gol del Panza Videla en el último minuto, Argentinos ganó para llegar a la última fecha con chances de clasificarse a la final. Al conjunto de La Paternal solo le servía ganar, y debía viajar a Avellaneda para enfrentarse a Independiente, en un partido en el que según dijo Claudio Borghi “fue el mejor partido de ese quipo”. Con goles de Videla y Pepe Castro, el Bicho venció 2 a 1 al Rojo, que tuvo la oportunidad de clasificar con un penal que fue atajado por Enrique Vidalle. Así, Argentinos por primera vez iba a disputar una final internacional. 

Fue más larga de lo imaginado. Argentinos y América de Cali de Falcioni, Ischia y Gareca tuvieron que jugar tres partidos. El primero, lo ganó el Bicho de local con un gol de Comisso. En Cali, América se impuso por 1 a 0. El duelo final se disputó en el Defensores de Chaco de Asunción. Empataron 1 a 1 con otro gol de Comisso. ¡Penales! Borghi había convertido el 4 a 3 y era el turno de Antony de Ávila de patear para empatar la serie, pero Vidalle otra vez atajó un penal importantísimo como frente a Independiente para que luego Videla convirtiera y Argentinos fuera campeón de América. Después llegó la derrota ante la Juventus, pero esa es otra historia en la que el Bichito no conquistó la Copa, pero sí los corazones de casi todos los futboleros del planeta. Su gente, orgullosa, canta: “Vení che …/ dame un abrazo/ que los Bichitos te quieren bailar/ son los Bichitos, fútbol y toque, los Globetrotters de La Paternal…”.

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