Suecia 1958: “El inicio de la mística Brasileña”

El primer mundial de Pelé y el primero para las vitrinas del gigante sudamericano. “La apretada” a Feola, el Récord de Fontaine, el anfitrión en la final. Todo eso en Suecia 58.


El calor de verano sueco recibía La Copa del Mundo. Por segunda y última vez en la historia, Europa volvía a ser sede forma consecutiva. Ya sin la presencia del creador del torneo, Jules Rimet, fallecido en octubre de 1956 por una úlcera en el estómago. FIFA decidió que el viejo continente albergue la competencia, tras el éxito organizativo en Suiza 1954.

Tras las Eliminatorias clasificaron 16 naciones, dónde hacía su debut la URSS y por primera vez jugaban los cuatro países de Gran Bretaña. Nombres como los de Garrincha, Mario Zagallo, Vavá y un jóven, pero talentosísimo Pelé destacaban en la Verdeamarela. El astro brasileño hacía su presentación oficial en el torneo más importante de fútbol, con tan solo 17 años. Suecia 1958 no solo fue la primera conquista de Brasil, sino el inicio del éxito de la Selección pentacampeona como máxima ganadora de dicha competición.

Datos como el siguiente pasaron a la historia por la trascendencia que dejó en el deporte, incluso hasta la fecha. Cuando el conjunto Brasilero presentó la documentación completa con la plantilla de jugadores, se olvidó de asignar los dorsales. Los cuales se implementaron de forma obligatoria en 1950. El uruguayo Lorenzo Villizzio, miembro del comité organizador, solucionó el problema por su cuenta. Casi sin tiempo y sin medios para comunicarse de forma rápida, asignó los números a su criterio. Cosa del azar o del destino, la 10 le tocó a Pelé. El crack de Santos que recién daba sus primeros pasos, todavía siendo menor de edad, fue el pionero en portar dicha casaca. Y a partir de ese momento dichos dígitos se volvieron icónicos.

Los dirigidos por Vicente Feola debutaron en el Grupo 4, le ganaron sin brillo a Austria por 3 a 0. El empate sin goles contra Inglaterra, hizo que los jugadores más experimentados “amenazaran” al entrenador, obligándolo en poner a Garrincha (24) y a Pelé. Entre los nombres con experiencia estaba Nilton Santos, que advirtieron los defectos de un equipo con muchos años encima, aunque sin chispa. Le exigieron al DT que le dé minutos a los “pibes”. Que si bien eran muy pocos conocidos en el mundo, ya eran noticias en las primeras planas de los diarios brasileños. “Si no entran ellos, no jugamos nosotros”, le advirtieron. “El gordo” Feola les respondió: “Voy a hacer lo que ustedes piden: porque si ganamos o perdemos, ustedes van a quedar como responsables”. Con la entrada de Pelé y Garrincha al once titular, Brasil le ganó por 2 tantos a la URSS. Con dos victorias y una igualdad, terminó primera con cinco puntos y clasificaba a la siguiente instancia.

En cuartos de final, tocaba Galés, uno de los favoritos del torneo. Contaba con jugadores como Ron Hewitt, John Charles, Cliff Jones, entre otros. En un partido que le costó a los de América del Sur. Los pertenecientes al Reino Unido, que clasificaron a la cita mundialista por vencer a Israel en repechaje, fueron muy fuertes en la marca. Optaron por cortar a la ofensiva rival con juego fuerte. Recién a los 66 minutos, el número diez hacía de las suyas. Giro al recibir en el área y definió, luego de sacarse la marca del defensor. Pelé, marcaba y le daba la victoria a su equipo. Fue su primer gol en un Mundial. Con 17 años y 239 días se convertía y es hasta hoy el anotador más joven de La Copa del mundo. Fue 1 a 0 para los del Jogo bonito que pasaban a semifinales.

Los franceses venían de golear 4 a 0 a Irlanda del Norte, con dos anotaciones de Just Fontaine, que ya llevaba ocho hasta ese momento. No solo iba a ser goleador de aquella copa, sino que se lograría ser el máximo anotador en una edición de un Mundial en la historia. El partido entre los galos y brasileños fue el mejor de la competencia. Las emociones no se hicieron esperar, Vavá marco a los dos minutos, pero el máximo anotador de Francia, Fontaine, igualó de forma rápida. Otro tanto de Vavá haría que los de Feola ganaran 2-1 antes de ir al descanso. Ya en la última parte del partido, Pelé marcó tres goles en solo 25 minutos. Fue 5 a 2 para Brasil, cuando el árbitro pitó.

Estaba todo para la gran final, de un lado la Verdeamarela, del otro la anfitriona. Suecia venía de ganarle la otra semi por 3 a 1 a Alemania Federal. El Raunda Stadium estallaba, su capacidad de 49737 llegó a su límite. Los dirigidos por Vicente Italo Feola saltaron al campo con la siguiente alineación: Djalma Santos, Zito, Bellini, Nilton Santos, Orlando y Gilmar; Garrincha, Didí, Pelé, Vavá y Zagallo. El dueño de casa “pegó” primero. Nils Liedholm adelantó a los suecos a los 4 minutos. Por primera vez en esa edición, el “Scratch” se encontraba abajo en el marcador. Vavá por duplicado daría vuelta el resultado antes del entretiempo, Garrincha había armado ambas jugadas por la derecha del campo. Ya en la segunda mitad, Pelé marcó un golazo. Hizo un sombrero y sin dejarla caer remato a la portería. Hizo el mejor gol de ese Mundial. Zagallo iba a estirar más la distancia y Agne Simonsson descontaría antes del cuarto de la visita. “O Rei” cerraría la goleada y una gran performance con un tanto de cabeza extraordinario. Fue 5 a 2 para el combinado de América. Brasil se consagraba por primera vez campeona del mundo.

Se puede hablar del récord de Fontaine, que con 13 goles, fue el máximo goleador en una sola edición. En Suecia 1958 no solo se marcaron 126 goles y promedió una media de 3,60. Una Copa del mundo muy recordada, sobre todo por la población de la capoeira. No solo era su primer campeonato de la máxima competencia de selecciones, sino que fue el puntapié inicial para lo que sería un dominio de cinco en su palmarés. Fue donde se “prendió la mecha” de Brasil en la máxima competición del deporte. A partir de ese momento se ganaría el mote de favorita al título siempre que juegue y se ganó el respeto por ser, hasta la fecha, la más ganadora de la historia.