“AHORA HAY QUE TENER PACIENCIA”


La presidenta de Madres de Plaza de Mayo habló de su historia y de qué hacer frente a la crisis económica que recibió el nuevo gobierno. 

Por Claudio Bravo

La presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo está sentada en una pequeña oficina sin ventanas, sólo con espacio para un escritorio, tres sillas y un modular. Rodeada por un centenar de fotos que muestran a la mujer de pañuelo blanco en la cabeza abrazada a Fidel Castro, conversando con el subcomandante Marcos, riendo con Yasir Arafat, acompañando en un acto a Lula Da Silva, posando junto a Evo Morales, susurrándole al oído a Néstor Kirchner y fundida en un abrazo con Cristina Fernández de Kirchner.

¿Quién era Kika Pastor?

Era una chica de un barrio de Ensenada, de una pobreza digna, en su casa había frutales, animales y podía trabajar en diferentes tareas rurales. Vivía en un ranchito humilde, pero limpio, donde aprendió a darle valor a todo. Su papá era un radical explotado y su hermano era peronista. 

¿Y cómo se convirtió en Hebe de Bonafini?

El mismo día que me dijeron que mi hijo había desaparecido. Tenía mucha inocencia y esperanza.

¿Qué recuerda de los primeros años de lucha?

Que el primer día que se juntaron no fui, pero el segundo día me avisó la madre de un preso y me dijo: “Hebe, mira que se reunieron ayer en la Plaza de Mayo un grupo de mujeres”. Era abril de 1977. A la otra semana, que era un viernes, que se reunían, fui. Y fue donde una madre dijo: “Che, los viernes no, que es día de brujas. Vengamos los jueves”. Ahí quedó el día y la hora hasta hoy. Este año cumplimos 42 años de marchas, donde nunca falté un jueves.

¿Se sintió sola en algún momento?

Me siento sola ahora, cuando veo que las madres van muriendo y que las que vienen pueden hacer poco y tienen problemas de salud.

¿Cuál fue el momento más duro?

Cuando me enteré que mi marido tenía cáncer, fue muy difícil todo ese tiempo. Yo pienso que uno siempre tiene que transformar lo peor que te pasa en lo mejor, para ayudar a otros. Como me decían mis hijos, “siempre hay otro que te precisa mamá”. Tenemos que poner la vida al servicio del otro.

¿Y uno feliz?

Los hijos te dan mucha felicidad. Mi hija es muy graciosa, me hace reír mucho. Otro momento muy lindo fue cuando la madre Juanita cumplió 100 años y otras cuatro madres cumplieron 90 años. Hicimos una fiesta preciosa y las madres estaban felices.

¿Cambiaría algo de lo que hizo o lo haría de otra forma?

Hoy me doy cuenta de que tendría que haber leído más, como me decían mis hijos, para saber cómo enfrentar ese enemigo oculto, que solo se reconoce cuando logras distinguir quienes resultan ganadores económicamente hablando.

¿Cuáles son los logros alcanzados por la organización política Madres de Plaza de Mayo?

La socialización de la maternidad, la reivindicación de nuestros hijos como revolucionarios, la universidad, la radio, el espacio cultural y la casa de las Madres.

¿Con todo lo que ya hizo con Madres, siente que le queda algo pendiente?

Sí, claro, con la ciencia. Me parece que hay un gran atraso en la secundaria, me gustaría poder ayudar en una reforma en el nivel medio, que esté a la altura de las nuevas tecnologías.

¿Cómo le gustaría que la recordaran?

Como una madre que peleó por sus hijos como corresponde. No quiero que lloren cuando me muera, quiero que bailen, que canten, porque hice todo lo que quise y dije todo lo que tenía para decir. No me guardé nada.

¿Cómo ve el futuro político de la Argentina?

Yo veo dos o tres años muy difíciles, porque todavía la población no entendió que los que comemos, tenemos casa y trabajo, no podemos ir con nuestros problemas al nuevo gobierno. Lo que tenemos que hacer ahora es tener un poco de paciencia, que primero atiendan a los que no comen, los que no tienen casa y los que no tienen trabajo. Vos no podés pensar en vos cuando hay gente que no come. 

¿Qué les diría a los futuros periodistas?

Que revaloricen la palabra periodista, porque si le decimos periodistas a los Majul, estamos tirándole mierda a la profesión. Ellos no hacen periodismo. Periodista es el que estudia, el que levanta las banderas de la ética y el que apuesta por la verdad como único principio. 

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