ANABELLA MENDOZ: “NO PODRÍA VIVIR DE UNA BECA DE NACIÓN”


La patinadora artística especializada en figura obligatoria se tomó el tiempo de dialogar con ETER Digital sobre su carrera deportiva y el apoyo que recibe para desarrollar su actividad. 

Por Julián Suez

Anabella Mendoz, tiene 35 años, vive en Lanús con un enorme repertorio en el patinaje artístico. La patinadora es fiel a su casa, San Lorenzo. Hay diversas disciplinas, pero la de la deportista es la figura obligatoria. Fue campeona del mundo en 2015, 2016 y 2017. Además, fue subcampeona en 2012, 2014 y 2018 y obtuvo un oro panamericano. Hace tres año fue premiada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires con el “Premio Jorge Newbery de Plata”. Por último, la legislatura porteña la nombró como “Personalidad Destacada del Deporte”. A pesar de tener logros increíbles, hace muchos años se le quitó la beca por parte del ENARD al no ser un deporte Olímpico el que realiza. Para viajar a entrenar y, en varias ocasiones, para competir tiene que sacar los ahorros propios. 

– ¿Cuándo comenzaste a patinar y qué te llevó a realizar este deporte? 

Yo empecé a patinar a los cuatro años, cuatro años y medio. Lo que me llevó a hacerlo fue que nosotros eramos una familia que practicaba deporte en un club de barrio. Mis hermanos hacían taekwondo y yo arranqué haciendo igual que ellos, pero no me llevé con ese deporte. En el club se hacía patín artístico y decidí moverme ahí. Desde ese momento seguí haciendo esta actividad.

– ¿Cómo fue que el ENARD te tomó en consideración?

Durante muchos años fui becada del ENARD, pero desde hace tres años que me la retiraron, porque el ente del alto rendimiento solo apoya a disciplinas y deportes que están dentro del circuito olímpico. Mi especialidad que se llama figuras obligatorias no está dentro del contorno de las Olimpiadas. En los Juegos Panamericanos, de todas las disciplinas que hay de patinaje artístico que son escuela, figuras obligatorias, danza, show, precisión, inline, hay parejo de alto, son muchas, pero solo una participa en los Juegos Panamericanos que es la libre y por lo tanto, me retiraron el apoyo. 

– Tomando en consideración los entrenamientos, ¿hay mucha diferencia entre las instalaciones y el tipo de entrenamiento que hay en San Lorenzo y en el CeNARD?

Mirá, la realidad es que San Lorenzo es mi casa. Yo tengo todo a disposición: la pista, los horarios. Es una pista cubierta, tengo un gimnasio, entrenador. Si bien el CeNARD, por un tema de distancia sería incómodo para mí, porque soy de Lanús, se me haría difícil ir a entrenar todos los días hasta allá. Tampoco es que la infraestructura que tiene el CeNARD es adecuada para el patinaje artístico. Aunque tiene una pista, es al aire libre, hay muchos deportes, por lo tanto los horarios no son tan amplios. En comodidad, el gimnasio, los médicos y toda esa estructura está muy bien armada y es excelente, yo en San Lorenzo tengo prácticamente lo mismo a diferencia que el espacio en el que se patina es mucho mejor. En infraestructura, para nuestro deporte, es mejor San Lorenzo.

– ¿En tu opinión, el ENARD da el apoyo que requiere el patinaje artístico?

Hoy, de los 15 mil patinadores que hay federados por patinaje artístico hay solo dos con apoyo del ENARD: Juan Francisco Sánchez, oro en Panamericanos y Giselle Soler, que obtuvo plata en el mismo certamen. Después, todos los demás no tenemos ningún sustento del ente, pero sí tenemos de la Secretaría de Deporte que solventa al resto de nuestras disciplinas del deporte.

– ¿Cómo es tu sistema de beca estatal? ¿Tuviste algún premio monetario al haber ganado tres Mundiales, Panamericano y ser subcampeona por parte del ENARD? 

Hace tiempo que tengo la beca de la Secretaría de Deporte de la Nación. También, el sistema es según las clasificaciones del año anterior y los puestos que hayas tenido el año pasado. Yo teniendo medalla, la verdad, tuve muchísimo apoyo por parte de la Secretaría. Cuando ganábamos, en general, en un campeonato del mundo o torneos panamericanos, de vuelta dentro de nuestra disciplina nosotros dentro de nuestro deporte tenemos sudamericanos, panamericanos, mundiales, pero de patinaje artístico no de los juegos en sí. La realidad es que cuando tenemos una medalla, lo nuestro es al año siguiente: un reconocimiento por nuestra presea, nada más.

– ¿Tenés apoyo fuerte de Sponsors en el deporte?

Sponsors, sí tengo, pero no económicos. Desde Italia, me proveen botas de patín y de elementos deportivos que una vez al año cuando viajo allá para entrenar, me vengo con todas las cosas necesarias para apalear el año, pero eso solo.

– ¿Paralelamente mientras haces patinaje, trabajas de algo más o te podes manejar solo con patín?

No, claramente no podría vivir de una beca de Nación. Yo trabajo mucho, doy clases en cuatro clubes: en la escuelita de San Lorenzo, en Quilmes y uno cerca de mi casa, dos veces por semana. En Parque Chacabuco trabajo con el Gobierno de la Ciudad también dos veces cada siete días. Sí, todo eso hago. Salgo de entrenar, voy a dos clubes por día, entonces durante la semana trato de acomodarme la tarde para trabajar más los fines de semana que hoy está todo truncado. Además, viajo mucho a dar clínicas, clases en el interior o incluso fuera del país. Ese es mi modo de trabajar y mis ingresos reales.

– ¿Los entrenamientos que hacías en Italia, eran solventados por el ENARD o los pagabas con tu plata?

No, nunca me pagaron las clases. Creo que una sola vez de los 14 años que fui a Italia, me solventaron un viaje. En general, muchas veces, cuando iba a competir, tal vez me  lo bancaban. Cuando fui a Alemania, si me lo pagaron. Yo me cambiaba el pasaje y me quedaba entrenando, aprovechando que se hacían cargo del viaje me quedaba entrenando en Italia, pero la mayoría de las veces fue 100% sustentado por mí.

– A nivel nacional, ¿ves un aumento de interés por el deporte?

Sí, la realidad es que muchas personas están haciendo nuestro deporte, lo que me pone muy contenta. Lo bueno y lindo es que se puede desarrollar en varios lugares, no necesitas elementos que no traigan los chicos, por lo tanto es mucho más fácil y accesible para los clubes poner la actividad y colabora a que haya mucho movimiento de gente. A nivel Nacional se compite mucho, hay muchos torneos nacionales de muchas categorías. Así que realmente hay mucha gente que lo practica aunque pareciera que no a simple vista. En general se hacen, como para que te des una idea, solo de gente que se clasifica para un Nacional, porque cada federación tiene sus clasificatorios. Hay alrededor de cinco o seis por año (Nacionales) de entre mil y mil quinientos chicos por cada certamen. Son grupos, categorías y disciplinas diferentes, pero hay muchos que lo realizan. 

– ¿Qué te inspiró a continuar a través de los años a continuar compitiendo?

No sé si es inspiración, yo creo que siempre mi objetivo fue patinar. Nunca fue la medalla ni ganar ni ser campeona del mundo ni mucho menos. Siempre vino desde otro lugar. Pienso que nunca aflojé por esa razón, me parece que viene por ahí.

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