CHICAS PLÁSTICAS


Las pautas de belleza que marca la sociedad de consumo junto con la idealización de alcanzar un cuerpo perfecto llevan cada vez más a las adolescentes de entre 14 y 20 años a modificar su cuerpo. La cirugía estética ofrece alternativas para todos los gustos y posibilidades. ¿Qué las motiva? ¿Por qué los padres acceden a estos pedidos?
Los médicos admiten que en general las adolescentes buscan parecerse a algún estereotipo de moda. El jefe de la Sociedad de Cirugía Plástica de la Ciudad de Buenos Aires, Gustavo Prezzavento, dice que dentro de los procedimientos estéticos más solicitados se encuentran el aumento de mamas, rinoplastia (cirugía de nariz) y lipoescultura (reducción de las zonas del cuerpo con exceso de adiposidades). Además aclara: “En la actualidad no tenemos estadísticas pero sí sabemos que el número de consultas aumentó”. En cuanto a los pedidos de “parecerse a un personaje“, remarca que no hay que olvidarse las características físicas naturales de cada paciente y por lo tanto el médico suele actuar como padre en las recomendaciones que propone.01-senos

Por su parte, Víctor Armesto, especialista jerarquizado en cirugía plástica, que se desempeña en diferentes clínicas y sanatorios de la ciudad y provincia de Buenos aires, entre ellas Sanatorio de los Arcos, Clínica Matienzo y Centro Estético Buenos Aires, cuenta que los padres de las pacientes adolescentes apoyan e incitan a la toma de la decisión. Asegura además que las consultas aumentaron y que el 10 por ciento de las mujeres asesoradas son menores de 20 años que buscan, en su mayoría, realizarse un aumento mamario y lipoescultura.
Armesto dice que si el paciente y la necesidad lo amerita él no tiene problema de operarlas con el acuerdo de los padres. También asegura que no ha recibido consultas donde el pedido de operación tenga que ver con seguir un estereotipo de moda. Remarca: “Son consultas de índole personal. Se ven gordas o quieren tener las lolas grandes, pero no piden botox (toxina botulínica que inhibe el movimiento de los músculos alrededor de los ojos para evitar la aparición de arrugas)”, un procedimiento utilizado por pacientes mayores de 30 años.
Carolina Cópola tiene 17 años y terminó la secundaria el año pasado. Cuenta que se operó porque se sentía “poco mujer por tener menos lolas que sus amigas”. “Operarme para mí fue un antes y un después en mi seguridad personal. Ahora salgo y me siento más linda, más segura y más sexy”, enfatizó.
En contraposición a esta tendencia, la diputada kirchnerista del Frente para la Victoria, Mara Brawer, presentó en 2014 en el Congreso un proyecto de ley que busca prohibir las cirugías de índole estético (no reconstructivas) a las adolescentes menores de 18 años por el riesgo físico y daño psicológico que conlleva la operación. En su página web se encuentra la declaración que el reconocido psicoanalista, Juan Carlos Volnovich, hizo sobre el tema: “Es muy probable que el fantasma de la exclusión y el anhelo de la inclusión social no sean ajenos a esta demanda. Tal vez la ilusión de garantizar incluirse en la sociedad a partir de la soldadura con el ideal estético pueda contarse entre las causas que impulsan a tantas muchachas a prestarse a una acto quirúrgico que más que un acto quirúrgico es un acto sacrificial donde entregan el cuerpo como ofrenda al dios de la belleza guiadas por la vana ilusión de lograr, así, la aceptación y éxito”. A pesar del esfuerzo de la diputada, el departamento de la Dirección de Información Parlamentaria informó que el expediente del proyecto de ley tuvo dictamen de comisión pero no fue tratado en el recinto. Por aplicación de la ley 13.640 (caducidad de expedientes) éste caducó.

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