DE SAN JORGE A PARÍS CON ESCALA EN BUENOS AIRES


María Luz Casadevall siempre se sintió atraída por los desafíos de fuerza. “Cuando descubrí el levantamiento de pesas, me encantó”. Entrenada por su papá, la santafesina buscará subir al podio en la categoría hasta 63 kilos.

Por Martin Bruni

La halterofilia ha estado presente desde los principios de los Juegos Olímpicos modernos, en Atenas en 1896, y ha ganado terreno a partir de 1920 con la creación de la Federación Internacional de Halterofilia. Hoy, casi cien años después de aquel punto de inflexión para la disciplina, el entrenamiento de la fuerza se ha transformado en la base de todo deportista independientemente de la actividad que desarrolle. Hoy, la musculación es un complemento de la técnica y del talento que reduce el margen de error de un atleta de alto rendimiento.

La incorporación de nuevos ejercicios a los gimnasios en los últimos años, como el entrenamiento funcional y el CrossFit, ha acercado a la gente al mundo de la musculación y se convirtió en un estilo de vida para muchos, reemplazando otras actividades como, por ejemplo, el running. María Luz Casadevall estuvo siempre ligada al deporte, pero tiene un punto en común con las personas que fueron atraídas por el entrenamiento funcional: llegó al levantamiento de pesas a través de los gimnasios, del desarrollo de los músculos. “Mi papá siempre fue profesor de musculación y a mí particularmente siempre me gustó levantar, agarrar la barra y ponerle peso, pero no sabía lo que era el levantamiento olímpico. Cuando lo descubrí, me encantó”, explica Luz.

Sin embargo, antes de llegar a la halterofilia, hizo una escala en otra de las disciplinas históricas de los Juegos Olímpicos: la gimnasia artística, punto en común que la entrelaza con su hermana menor, Paz, de 11 años. Ella compite en torneos nacionales y provinciales para el Atlético San Jorge de Santa Fe, club en el que dio sus primeros pasos Federico Molinari, el gran referente argentino de la disciplina. “No sé si mi hermana seguirá mi camino, la veo más conectada con la gimnasia de lo que estaba yo, aunque me gustaría que se pase a las pesas”, se sincera Luz.

La conexión de la gimnasia y las pesas no solo viene por parte de las hermanas Casadevall. Abril De Cándido, que quedó como suplente para los Juegos Olímpicos de la Juventud que se celebrarán en octubre en la Ciudad de Buenos Aires, es compañera de Luz y tuvo también su paso por la acrobacia antes de llegar a la halterofilia. Y así como poseen coincidencias a nivel deportivo, lo traducen en lo personal. “Tenemos una relación muy buena, somos re amigas. Compartimos muchas concentraciones y entrenamientos que nos hicieron muy unidas. Y eso ayuda mucho”, manifestó Luz.

La familia Casadevall también está compuesta por dos integrantes más que practican deportes. Uno es Santiago, de 13 años, que comenzó en el mundo del levantamiento de pesas, pero no logró conectar con el deporte y tomó un giro definitivo hacia una actividad en equipo: compite en básquet a nivel regional y provincial. Todo, en Atlético San Jorge. El hermano mayor, Gabriel, es el que no ha establecido un vínculo directo con un deporte en particular, pero que utiliza la actividad física como un complemento de su vida y tiene un cariño especial por la maratón.

“De acá, de San Jorge, ya prepararon colectivos para que se puedan anotar los que quieran ir a presenciar los Juegos. Mi familia va a estar y gente de acá a la que le gusta el deporte también. El apoyo que me brindan en cada decisión que tomo en mi vida deportiva es increíble. Me respaldan siempre”, cuenta Luz sobre la iniciativa que tuvo su familia para fomentar el traslado hasta la capital para poder darle aliento en su participación en los JJOO de la Juventud. Ella, junto a Jonathan Leyes, serán los representantes argentinos en la disciplina. Ambos han sido entrenados por Ariel De Cándido, quien se encargó de todo el programa de preparación de los jóvenes para llegar a punto a Buenos Aires 2018. “En la rama femenina tenemos más posibilidad de hacer podio. Igualmente, las competencias hay que pasarlas y pueden surgir batacazos. La evolución de Luz viene muy bien, cumpliendo los objetivos. Ella podría estar con mucha posibilidad de llegar al podio”, explica el entrenador, que basa sus sensaciones en el oro logrado por Casadevall en los Juegos Odesur de la Juventud que se realizaron el año pasado en Chile.

A pesar del gran trabajo y el desarrollo que se ha logrado con los jóvenes para Buenos Aires 2018 y la evolución de la halterofilia para que deje de ser sólo una actividad de gimnasio, la continuación del proyecto es una incógnita. “Todo va a depender del apoyo que haya para el deporte. Vos necesitás condiciones de entrenamiento edilicias, de alimentación, de recuperación. Sin todo eso, va a ser muy difícil”, sentencia Ariel. Aunque las expectativas actuales de los jóvenes deportistas están puestas efectivamente en la competencia que se desarrollará durante doce días consecutivos el mes próximo, las metas a futuro están constantemente siendo analizadas. Y Luz tiene sueños tan cargados como las pesas que levanta: “Mi sueño es sacar medallas en un Juego Olímpico de mayores y mi entrenador dice que, según mi rendimiento en el último año, tengo que apuntar a estar en París 2024”.

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