PARTIR DE CASA A LOS 15 PARA SER CAMPEÓN


En cinco años, la vida de Juan Hierrezuelo cambió rotundamente. De ser un simple chico que jugaba al básquet, pasó a convertirse en el campeón más joven de la Liga Nacional además de ser parte de la Selección en los próximos Juegos Olímpicos de la Juventud.

Por Jonathan Callisaya

A los 12 años, el sanjuanino Juan Hierrezuelo empezó a entrenarse en el club que estaba en frente de su casa, el Ausonia. “La primera razón por que elegí el básquet fue por que me llamó más la atención”. En ese momento él no lo sabía, pero gracias a esa simple elección su vida cambió. Con el tiempo empezó a forjar su talento y también comenzó a crecer, a los 14 medía 1,92 metros, algo que lo ayudó en la cancha. Su desempeño lo llevó a formar parte de la selección de San Juan, provincia de donde es oriundo.

Hasta que, a Juancito, como lo llaman, se le presentó la oportunidad de irse a jugar a Buenos Aires, San Lorenzo se fijó en él. “Dejar San Juan fue duro. Tenía que alejarme de mi familia, de mis amigos. Era chico, todavía inmaduro”, recuerda con el tono de voz bajo, como si le viniera ese recuerdo a la mente. Tenía 15 años cuando llegó al cuervo. “Me costó adaptarme. No caía donde estaba. Fue difícil hacerme la cabeza que estaba en un equipo profesional”.

Los entrenamientos, los horarios, el compromiso, fue distinto a lo que le exigían antes, por eso su estilo vida se modificó. Dejó de lado cosas de que en chicos de su edad serían totalmente comunes: “Me pasa todos los fines de semana que mis amigos salen, por ahí voy a comer con ellos y después me tengo que volver más temprano. Cuando tengo libre aprovecho, pero no puedo tomar”. Ya pasaron dos años de su llegada al ciclón, y formó parte del equipo que salió tricampeón de la Liga Nacional.

Uno de sus compañeros del equipo con más recorrido que él lo señala como un gran proyecto del club: “Tiene muchas cualidades buenas como jugador. Cada día demuestra con sus entrenamientos que sigue mejorando. Todavía es muy joven, pero va por muy buen camino. Trabaja duro para eso”, cuenta Nicolás Aguirre.  

Cuando Juan no está jugando al básquet, pasa su tiempo en el gimnasio o en compañía de la Play Station. También admite que mira mucho tenis por la tele. Además, es hincha de Boca, aunque con algunas dificultades: “No tengo tiempo para ir a la cancha, menos estando en San Lorenzo, no puedo subir fotos. Si voy no debo decir nada”.

Hace unos meses estuvo en las Bahamas, en un campus de la NBA donde se encontraban jóvenes talentos: “Hay scouts que nadie los conoce, no se sabe su identidad, usan pseudónimos y se dedican a ver a jugadores. Te están viendo todo el tiempo”. Llegó ahí por recomendación de su ex técnico Julio Lamas. También visitó España donde entrenó en cinco canteras de la ACB: “Fue como un tour que hice para conocer cómo era la vida allá, el básquet, la cultura, todo. A esos entrenamientos llegué por los torneos internacionales que jugué con la selección”.

Aún con su corta edad disputó los Juegos Odesur de Santiago y Cochabamba, donde consiguió la medalla de plata en las dos ocasiones. Además de un segundo puesto en el Sudamericano de Lima 2017. “Por suerte quedé siempre que estuve. Porque hay veces que chicos entran, salen, van a un torneo y al otro no van, porque tienen altibajos”, explicó Hierrezuelo.

Justamente es con la camiseta de la Selección que Juancito tiene un compromiso desde el próximo 6 de octubre, cuando compita en la modalidad de 3×3 en los Juegos Olímpicos de la Juventud. El chico que viene de San Juan y que aún no termina el colegio, va a participar en su primer certamen olímpico.

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