DISCIPLINA, ILUSIÓN, REBELDÍA, AUDACIA. LAS CLAVES DEL TRIUNFO HISTÓRICO SEGÚN HERNÁNDEZ


La Selección Argentina venció a Serbia por 97-87 en el Mundial de Básquet y enfrentará a Francia o Estados Unidos en semifinales, este viernes a las 9.00 (hora argentina).

Por Gabriel Federico, Tomás Pérez, Franco Pampena y Tomás Pernice

Tras el final del partido, Sergio Hernández explicó el porqué de sus lágrimas: “Es muy duro, la verdad. Hay que seguir, hay que seguir jugando pero hoy era… va todos los días eran claves.  Estar en una semifinal del mundo… la verdad  que, si no te emocionas con esto, no te emocionas nunca. Así que súper feliz”.

Ante la seguidilla de partidos y la exigencia mental y física de los jugadores, Oveja, a pesar de dirigir su tercer mundial, dijo que fueron muchos días de acumulación de tensión y angustia, cuando parecía que tenían muy cerca todo: un juego olímpico, la clasificación.  De pronto se dieron resultados que los complicaron y obligaron a seguir ganando. “Hay mucha ilusión, mucha emoción contenida y, bueno, vos sabés (a José Montesano, periodista de TyC Sports) que tengo gran parte de mi vida dedicada a este deporte, a esta profesión y a la vez que me gustaría que mucha gente cercana esté en este momento y bueno, nada, feliz… No puedo decir muchas cosas más”.

“Lo ganamos, primero, porque creíamos que podíamos”. Desde el punto de vista estratégico, Oveja explicó que debían plantear un marcador alto porque sabían que ellos (por Serbia) llegarían a 89, 88 puntos  porque no tenían como defenderlos adentro. Por eso, si lo querían ganar, debían estar arriba de 90. Más allá del resultado y ante la emoción, el entrenador argentino destacó: “Tuvimos de todo: disciplina, carácter,  ilusión, rebeldía, audacia.”– y agregó-“Tenemos jugadores que son bravos en eso. Cuando disfrutan adentro de la cancha, cuando la pasan bien, son asesinos”. Además remarcó el final de Scola a toda orquesta y una actuación increíble de Patricio Garino. “No podría nombrar a uno por uno porque todos hicieron un trabajo increíble”.

Luego de la pregunta de José Montesano, sobre si esta fue su consagración como entrenador,  el bahiense, en su noveno año en frente de Argentina, respondió: “Qué se yo, no me importa nada. Somos semifinalistas del mundo. A mí me importa el básquet argentino y, como siempre digo, la selección no es mía ni nuestra, es de todos los argentinos así que me alegro por la alegría de todos los argentinos que siguen el deporte y el basquetbol en especial”.

Dejá tu comentario


Tu e-mail no será publicado.