Duratierra celebra la música entre libros y amores
El grupo folklórico que recibió un Gardel por “Mejor álbum de Folklore” por su disco “A los amores” y el Konex 2025, se presentó en la Feria del Libro de Mendoza 2025.
Entre mates, charlas y abrazos, el público de Duratierra espera por ingresar a la sala, donde el grupo hará una presentación despedida de su último disco “A los amores – El folklórico Vol.1”. Dan sala, se acomodan en las gradas mientras el mate sigue girando dentro del espacio Ernesto Suárez, ubicado dentro del Centro Cultural Julio Le Parc en la ciudad de Mendoza.
Las luces tenues del lugar tienen la iluminación justa para que el clima sea cálido. El escenario ubicado en el medio, rodeado por las gradas en formato 360° da una sensación de encuentro y comunidad entre los espectadores. Es el lugar ideal para ver a una banda como Duratierra en vivo.
Afuera, el hall central del Centro Cultural Julio Le Parc está repleto de gente que se pasea por los distintos stands. La Feria del Libro de Mendoza 2025 tiene un éxito visible de público. Los amantes de los libros tienen una oferta muy variada que va desde los best seller del momento, pasando por los clásicos de la literatura universal. Todo muy bien organizado por temática, por editorial y también por edades.
Las distintas salas ofrecen actividades como presentación de libros, puesta en escena de obras de teatro y música en vivo. La feria abrió sus puertas entre el 25 de septiembre y el 5 de octubre, según el portal educativo Mendoza. El domingo 28 es la cita del grupo folklórico y una de las más de 20 fechas que programaron para girar con su álbum “A los amores”.
Duratierra mezcla distintos ritmos de la música latinoamericana con base folklórica. Tanto sus letras como el sonido de sus canciones rescatan la identidad de esta patria grande y lo hacen con orgullo. Como grupo tienen 20 años de trayectoria, cinco álbumes de estudio y han recibido numerosos reconocimientos como el Premio Gardel 2025 por “Mejor álbum de Folklore” por su último disco y el Premio Konex 2025.
Una nena está acostada en el piso panza arriba mirando el libro de cuentos que su papá le acaba de comprar. Su hermanito también tiene un libro en la mano, uno de Spiderman. Pero el nene se distrae con otros libros que hay en el puesto donde su papá parece estar abstraído buscando algo en especial. “La verdad estaba esperando el inicio de la Feria; y al parecer no soy el único”, comenta el padre con una sonrisa haciendo referencia a la cantidad de gente que hay.
Dentro de la sala Ernesto Suárez, el público primero disfruta de la música que ofrece el cuarteto Zequech-grupo que se enfoca en la música instrumental y mezcla distintos ritmos pero con acento en la fusión afroandina-. Los músicos reciben aplausos y sobre el final de su show, se escucha el pedido del público hacia la banda para que toquen una más. Ellos acceden y se despiden con una chacarera instrumental. La noche entró en clima folklórico y los presentes lo agradecen con más aplausos.
Siendo las 21.30 horas, el sonido de la música funcional baja su volumen hasta quedar en silencio. El presentador sube al escenario, se para frente al micrófono y anuncia lo más esperado de la noche: el show de Duratierra. Los músicos van subiendo de a uno y son recibidos con entusiasmo por el público mendocino. Aunque la mayor ovación está reservada para Micaela Vita, la cantante del grupo.
Los músicos ya están acomodados, los últimos aplausos se van apagando de a poco y empieza a sonar el arpegio de la guitarra que marca la introducción de la canción “Arbol”. La dulce voz de Vita que canta: “Soy una hoja en la rama, caigo de nuevo en la tierra, entro por las raíces y vuelvo a florecer”.
Micaela Vita en la Feria del Libro de Mendoza 2025. Créditos: Rodolfo Montaña
La música de Duratierra envuelve la noche y abraza al público que canta las canciones. Llega el turno de las zambas y algunos valientes se animan a bailar. El gesto es celebrado por los músicos que aplauden a los bailarines. El concierto sigue y el espacio que hay entre las gradas y los músicos está lleno de parejas que bailan y de rondas que se arman entre desconocidos pero que hoy son parte de una comunidad que celebra la música.
*Estudiante de la carrera de Periodismo y Producción de contenidos a distancia.
Volver a celebrar la música y la estética de la icónica agrupación británica de los 80 es uno de los sueños más anhelados de los fanáticos de Depeche Mode, banda musical que supo combinar en forma auténtica el rock, pop, la electrónica y el new wave. Afortunadamente, DM Experiencenos transporta mágicamente a sentarnos en algún bar inglés para disfrutar de una buena cerveza mientras escuchamos a David Gahan y su inconfundible voz.
Es ahora sábado 11 de octubre en Neuquén, más precisamente en las inmediaciones del estadio de Mood Live.Cientos de personas esperan en la manzana de Ministro Joaquín González y la Avenida Armada Argentina. Familias enteras haciendo fila para entrar.
Son las 20.45 horas y a las 21 dan sala para el comienzo. Algunos osados asisten con los ojos delineados y labios oscuros, y entonan con el contexto de la noche que es un poco fría. Se apagan las luces. El silencio de ahora es interrumpido por los primeros acordes de “Personal Jesus” y de fondo una pantalla como si de otro cielo se tratara.
El grupo tributo argentino está conformado por Steve Bryan, argentino, cantante y líder del grupo tributo; Gabriel Stanizz en teclados, secuencias y coros; Ignacio Bolívar en guitarras, teclados y segunda voz; y Guillermo Gardeazabal en batería.
El estilo retro, elegante y oscuro, el maquillaje difuminado entre sombras negras y delineados sobre el escenario evocan en cada gesto y movimiento a la exquisita agrupación británica que se formó en 1980 y sacó discos hasta hace tres años.
La experiencia está garantizada y trasciende la simple interpretación de éxitos como “Enjoy the silence”, “Condemnation” y “Just Can’t Get Enough”. Sobre la elección de los temas y el formato del show, Bryan comentó al programa de streaming “Avión sin nafta” por Vex TV que al principio tocaban los temas que a ellos les gustaban pero que tuvieron que acomodarse al público.
“Con el tiempo entendimos lo que es el mercado y que para ampliar nuestro espectro de venta y para llegar a más gente, necesitábamos tocar canciones que hayan sido grandes éxitos”, amplió. Así es como en cada presentación, los músicos argentinos casi con exactitud quirúrgica seleccionan las canciones, las pantallas, los vestuarios y el orden de cada tema para crear climas y momentos sonoros. Nada es al azar. Es que se trata además de un evento sensorial y temporal.
DM Experience en Mood Live, Neuquén.
Las cervezas sobre la mesa ahora pueden esperar en la ciudad neuquina. La conexión con la música es inmensa por lo que las miradas de la audiencia no se pierden ni por un segundo lo que sucede en el escenario del Mood Live. Luces y brillos reflejados en los rostros felices de quienes con gusto se acercaron a vivir la performance.
Así es el formato de DM Experience: hipnótico. “No nos quedamos quietos con la representación en vivo”, compartió Bryan al diario Río Negro cuando le preguntaron por la puesta en escena del proyecto. Luego, siguió: “Cada vez que Depeche Mode saca material nuevo tratamos de recrear esa gira”.
El último material que publicaron los británicos fue “Memento Mori” en 2023 y éste también lo recrearon en vivo “en todos sus aspectos”, incluso la “M” roja gigante de fondo.
Los hits de Depeche Mode se hacen presentes creando climas de éxtasis y nostalgia al mismo tiempo. El espectáculo que formó parte de los destinos de la gira “The Greatest Hits Tour 2025” -entre ellos España y Europa del Este, como otros puntos del país- está llegando a su cierre.
Suenan las cadencias armónicas y un coro angelical de “Condemnation” junto a los gritos de euforia del público como telón de fondo. Es que la profundidad y fuerza de esa canción es única. Se escucha el canto unánime de “Oh, oh, oh, oh” con aplausos que marcan el pulso para la salida y saludo final de los músicos.
De a poco las luces se encienden otra vez. Padres y madres con sus hijos y grupos de amigos empiezan a conectar con la realidad: se termina el viaje musical. A volver a la rutina, pero con todos los sentidos a flor de piel.
Colmados de felicidad y adrenalina, hay fans que esperan verlos por última vez en escena, otros emprenden la retirada con sus maquillajes corridos y el corazón contento. No por nada la banda tributo se llama “DM Experience”.
*Estudiante de la carrera de Periodismo y Producción de contenidos a distancia.
El calor mezclado con la amenaza de tormenta acechando desde el cielo y la humedad del aire no invitaban a salir a la calle, por eso el barrio de San Cristóbal estaba en pausa, en calma de siesta. Pero eso no impidió a aquellos fanáticos que tenían una cita con el metal en Espacio Rincón, (Rincón 1330, CABA) asistir a ese encuentro tan esperado.
Era sábado 11 de octubre, el reloj marcaba las 14 horas y se daba inicio a la 12ª edición de la Feria del Libro Heavy. Al entrar, una sensación parecida a la de llegar a casa. En la sala principal todo estaba listo para comenzar con el cronograma de charlas y presentaciones de libros.
En el patio, los expositores en sus puestos con libros, stickers, parches y remeras. Mario, uno de los interesados en el evento, compartió: “Me hubiera gustado que existieran ferias así cuando era chico, esta variedad de libros de este género era impensada años atrás“.
A partir de las 16 comenzaron las ponencias, el Grupo de Investigación Interdisciplinaria sobre el Heavy Metal Argentino (GIIHMA) fue primero y presentó Volumen 4, Frases metaleras del entorno mío su más reciente colección de artículos de varios autores sobre la actualidad del género. Leonardo Fabián Sai, uno de los miembros, compartió en ese contexto que los metaleros fueron siempre “esa comunidad de ir al frente” y que si bien se trata de un movimiento heterogéneo, a pesar de todo, el metal une.
Le siguió arriba del escenario Ariel Osvaldo Torres con la presentación de Iorio, el perro cristiano, libro que aborda una figura compleja con tantos matices como fue Ricardo Iorio. Esta publicación se trata de una biografía autorizada -y hasta el momento la única-, para la cual accedió a entrevistar al músico y a muchos colegas, periodistas y personas que lo conocieron y trabajaron con él. El autor indaga en su historia familiar, en su trayectoria en la música y contó con fotos de su archivo personal.
Luego siguió Juan Carlos Quattordio con su presentación de “El metal en historietas y novelas”. Con una forma de contar relajada y divertida, Quattordio habló sobre su cómic Judas Riff en el que un protagonista fanático del heavy metal va mutando con el tiempo según su fanatismo por nuevas bandas a la vez que va atravesando situaciones disparatadas y nuevas aventuras.
Después fue el turno de Salvador Gómez que presentó su libro Fenomenología del Espíritu Combativo. El canto de resistencia de Malón frente a la injusticia social en una ponencia con un enfoque en el descontento social y decadencia de los años 90 en el país y cómo eso se reflejó en las letras de la discografía de Malón.
En su presentación destacó la importancia del espacio del heavy metal como lugar de resistencia social. Sin dudas, uno de los momentos más interesantes de la tarde: una exposición clara y lúcida que demuestra un análisis exhaustivo por parte del autor. Gómez también participó de una mesa redonda en base al tema “El metal en tiempos de la motosierra”.
Para finalizar con las ponencias, fue esperada la presentación de Nelson Álvarez Conradt por el libro Poiesis, en el que analiza las temáticas y letras en la obra de Iorio. Al terminar, tomaron lugar algunas performances como el de danza del vientre a cargo de Dal Belly Dance y un acústico del grupo Carcamal.
La tarde podría resumirse en la frase que Sai citó del escritor polaco Witold Gombrowicz: “Sólo el pueblo es aristócrata. Únicamente la juventud es infalible. Es un país al revés, donde el pillo vendedor de una revista literaria tiene más estilo que todos los colaboradores de esa revista”. La Feria es, a fin de cuentas, un espacio que vale la pena visitar para cualquiera que le guste el heavy metal, la música en general o el estudio de la vida cultural.
De acuerdo al sitio web Metal argento el encuentro tiene como premisa crear un espacio de socialización y circulación de todo el trabajo referido al heavy metal argentino. Desde su primera edición en octubre de 2013 quienes forman parte del proyecto “están convencidos de que, si bien es difícil llevar adelante los sueños, nada impide que organizándose y poniendo todos lo mejor de cada uno, puedan lograr un colectivo genuino de pensamiento y cultura heavy en el país”.
Según detallaron también en el portal, en esta edición hubo más de 20 personas trabajando entre exposiciones (que iban desde editoriales, artesanos, ilustradores, entre otros), stands y ponencias. Este evento demuestra que aún hay gente que quiere leer libros y dejar registro de las experiencias culturales, sobre todo en un contexto que cada vez es más restrictivo y que le quita valor a todo lo que no sea producción masiva. La cultura es resistencia.
*Estudiante de la carrera de Periodismo y Producción de contenidos a distancia.
Cada prenda de indumentaria tiene un significado especial para cada persona, pero más allá del gusto personal hay prendas que tienen un largo recorrido histórico. Cuando vamos a comprar ropa a un local, ¿se imaginan si alguien pudo usar esa misma prenda hace cientos de años?
Actualmente, elegimos la ropa en base a nuestro estilo pero antiguamente las personas debían cumplir con ciertos parámetros para vestirse según su clase social y género. Esta nota se centra en una prenda clave en la historia femenina: el corsé y su rol a través de los años.
La Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de Buenos Aires (FADU) está llena de estudiantes que ingresan llevando maniquíes y percheros con prendas que denotan un trabajo de muchas horas. Un grupo de estudiantes de la carrera de Diseño de Indumentaria comenta datos relevantes sobre el corsé, prenda que actualmente se puede conseguir en muchas tiendas por talle y es elegida por muchas mujeres e, incluso, algunos hombres se animan. Pero, no siempre fue tan libre esta elección.
Luna Cappa, Chiara Bruzzoni, Daira Capialbi y Abril Campos son futuras diseñadoras que están ocupadas trabajando en los proyectos de la carrera. En medio del sonido de las máquinas de coser y de los mates que hacen más llevadero el trabajo, debaten sobre la historia del corsé.
Daira revela por qué era exclusivamente femenino en un principio: “Siempre fue en la mujer porque el objetivo era resaltar el busto y la cintura”. “Nosotras siempre fuimos un premio, paraditas como un poste”, sigue y agrega: “Cuánto más bellas, mejor”. A lo que Chiara suma que era visto como una manera de formar o deformar una nueva silueta de la mujer, “una bien vista para la sociedad”.
Recorrido histórico del corsé: de una prenda de sujeción de la clase alta a una de elección por estilo personal
Desde sus inicios, el corsé fue una prenda utilizada por las mujeres de clase alta. En el Renacimiento eran de telas rígidas reforzadas con huesos de ballena, madera o metal. Los colores que usaban las mujeres ricas eran rojo, que sacaban de los insectos; púrpura de los moluscos; y el azul oscuro proveniente de la planta añil. Estos tenían muchas decoraciones y bordados.
Los pobres en ese entonces trataron de replicar el corsé pero en telas como algodón o lino. A diferencia de la seda de la élite, éstos eran en colores blanco o crudo -los naturales de las telas- y sin decoraciones ni refuerzos por ser muy caros. Y los solían reforzar con cañas, aunque no eran tan duros para poder moverse para trabajar.
Luego, bajo el estilo barroco de la época esta prenda se caracterizó por la extrema ornamentación. Pero, el cambio más importante que sufre es la elevación de la cintura con respecto a la natural del cuerpo. El corsé anteriormente llegaba hasta debajo del ombligo y en esta época se acorta a debajo del busto.
En el rococó volvió a su largo inicial pero se dividió en dos piezas. El corsé era convencional con ballenas con la función original de dar ajuste a la cintura pero en su centro se agregó una pieza llamada “peto”, que era una pechera con forma de triángulo invertido con el objetivo de aplanar el abdomen. En cuanto a la ornamentación, continuó siendo sobrecargada como en el período anterior pero con motivo floral.
Durante los siglos XVIII y XIX, Francia se consolidó como líder de la moda mundial femenina. Luego de la Revolución Francesase abandonó el corsé y se comenzó a utilizar el vestido camisero. Eran prendas simples de algodón fino y forma tubular, que contrastaba con el estilo exagerado del rococó. La función del vestido era cubrir y no moldear el cuerpo. En 1810, Napoleón impone el vestido estilo imperio de seda para la corte, porque se beneficiaba económicamente de la industria.
La indumentaria durante el romanticismovuelve a traer al corsé como prenda imprescindible. Se volvieron a bajar las cinturas altas, las faldas se ensancharon con forma de campana y se acrecentaron los escotes. Este estilo perseguía la imagen pálida, melancólica y delicada de la mujer, considerando vulgar a la imagen colorida del rococó.
En 1850, Inglaterra se sumó al liderazgo de la moda mundial. Se implementó el miriñaque o enagua de aros metálicos. Las cinturas continuaron haciéndose más chicas y las faldas más voluminosas con superposición y largas hasta el suelo, lo que era una incomodidad y considerada signo de riqueza e inmovilidad, ya que el ejercicio estaba mal visto. A partir de 1860, las faldas sumaron volumen en su parte trasera gracias a almohadillas sobre las nalgas llamadas “polizones”, que se recogían para dar forma exagerada.
El período que va desde finales del siglo XIX a la Primera Guerra Mundial se llamó “La belle époque” caracterizada por un espíritu alegre. Este período trajo un estilo que buscaba la expresión del cuerpo femenino tal como es, al contrario al atuendo artificioso del siglo pasado. Aparece la silueta con forma de “s”, con protuberancias en la zona de los pechos y del trasero. Los fabricantes de ropa interior idearon unos tipos de corsé para lograr diminutas cinturas. Aparece también el traje sastre.
Dibujos realizados por Luna Cappa.
La primera mitad del siglo XX es la época dorada de la alta costura y la indumentaria a medida para mujeres de la élite. Las décadas posteriores fueron cambiando el tipo de silueta en la mujer:
En 1920, una silueta más cuadrada.
En 1930, una silueta más fina, esbelta y con la cintura en su lugar anatómico.
En 1940 se rigidiza con hombros ensanchados e indumentaria de tipo masculina con influencia militar por la guerra. Las faldas eran estrechas y rectas por la falta de materiales debido a la limitación de insumos para indumentaria impuestos por la junta de producción de guerra. Se produce el declive de la moda parisina dando lugar a la moda estadounidense hasta el fin de la guerra cuando se liberó París y resurgió como líder mundial de la moda. En 1947, Christian Dior crea el “New Look”volviendo a la alta costura con un estilo nostálgico que trae nuevamente el corsé y las amplias faldas realizadas con muchos metros de tela preponderante del pasado.
En 1950, las líneas se vuelven más curvas y la cintura continúa en su lugar anatómico aunque más pequeña. Con el traje de Coco Chanel se termina de establecer el estilo “Prêt-à-porter” (prendas de confección), desterrando a la alta costura como se conocía hasta el momento y con ella el corsé deja de ser una prenda característica femenina.
Christina Dior, New Look. Créditos: Vanity Fair
Luna comenta que el establecimiento del Prêt-à-porterjunto con la revolución de la juventud de los años 60, que buscaba la libertad de expresión y del cuerpo, se terminó con la imposición del corsé como prenda de opresióny pasó a ser una prenda de moda de uso opcional.
Por su parte, Chiara cree que hay coincidencias entre el uso antiguo del corsé con el uso actual: el de embellecer a la mujer y que, si bien avanzamos mucho en cuanto a inclusión, todavía falta deconstrucción para que todas se sientan cómodas. “A diferencia de antes que se usaba para moldear el cuerpo por la imposición del canon de belleza de cada época, ahora lo usamos por elección y porque a nosotras nos gusta”, comparte y sigue: “Está más arraigado a cómo nos sentimos”. Y confiesa que lo usa porque la hace sentir “femenina y bonita”.
Madonna y su icónico corsé de Jean Paul Gaultier.
Diseño y confección del corsé
Abril relata cómo es la realización del corsé y advierte que es de las más complejas en indumentaria por requerir un trabajo “muy fino” que consume muchas horas. Además se debe tener práctica y conocimiento previo para realizarlo.
Por un lado, son varias piezas de tela que deben formar canales entre ellas dónde se colocan las ballenas, actualmente de plástico, con los ojales y el cordón que pasa a través de ellos para ajustarse al cuerpo.
Asimismo, se deben tomar bien las medidas, realizar moldes de varias piezas y puede requerir un “toile” que es la realización de la prenda en una tela más económica para probar el calce y si requiere ajuste en moldería.
Cada pieza debe unirse en máquina recta u overlock. Las ballenas se cortan y luego se liman o queman en sus puntas. Y, una vez terminado el corsé, con su forreria incluida, se colocan los ojales con remachadora en forma vertical y se cruza el cordón. Según la complejidad del diseño pueden agregarse tirantes, bordados, apliques, pedrería, drapeados, encajes, mangas, entre otras.
Créditos: Voila.ar
“Creo que, si bien es una prenda muy laboriosa, vale la pena su confección.Es una prenda icónica, histórica y estética. Tiene mucho que decir, tiene un mensaje, es una impronta femenina por excelencia”, reflexiona Abril. También considera que es rica en su conjunto de procesos para la materialización de la misma; sin embargo, no es reconocido a nivel de trabajo y dedicación que requiere. “Las manos que lo confeccionan no son remuneradas de forma equivalente”, concluye.
*Estudiante de la carrera de Periodismo y Producción de contenidos a distancia.