“EL DEPORTE ES UNA HERRAMIENTA PARA AYUDAR A LOS MÁS CHICOS”


Entrevista a Diógenes Urquiza, exsecretario y director de Agencia de deportes de la Nación Argentina. Siempre fue una persona muy cuestionada en el mundo del deporte y que mejor que él para contar la realidad.

Por Luz Maidana

¿En qué aspectos no te quedaste conforme con tu mandato y en cuáles sí?

—Me falto tiempo. Estuve, solo once meses en la secretaria y ocho meses de Agencia. Me tocaron las Paso y las elecciones presidenciales, que no hicieron nada fácil la operación. Pero pude armar un gran equipo tanto en lo deportivo como en lo administrativo. En lo deportivo tres de las cuatro personas que formaban mi equipo, hoy forman parte de la gestión de Inés Arrondo y Matías Lammens, son personas idóneas que nos van ser muy importantes para el deporte argentino.

—¿Por qué el cambio de ser una Secretaria de Deportes a una Agencia Nacional? 

—La Agencia se creó en el año 1992 como un ente descentralizado y autárquico. Dependía de la órbita de la Secretaria General de la Presidencia. Esto nos daba una autarquía administrativa y jurídica, era lo mejor que podíamos tener dada la cantidad de leyes que se solapaban unas con otras y hacían muy difícil el accionar de la Secretaria de Deportes de la Nación. 

La creación de la Agencia nos permitió, la independencia de terceros que paguen las cuentas, dependíamos de nosotros mismos. Es muy importante tener en cuenta especialmente la profesión del deportista que no puede esperar. No es como otras profesiones que uno se puede tomar un año sabático, acá es mucho más difícil, porque seis meses para un deportista puede ser el truncamiento de su carrera. 

Hicimos un trabajo muy bueno en el sistema administrativo y mejoramos los procesos de gestión. Redefinimos casi todo los circuitos, especialmente el otorgamiento de becas, subsidios y escuelas de iniciación deportiva. Se mejoró notablemente los plazos y los circuitos. Por ejemplo: las becas a deportistas y entrenadores se mejoró en un 66% si comparamos con el 2015. 

Se pasó de una espera de cuatro meses para cobrar la asignación (2015) a cobrarla en un plazo de diez días posteriores al vencimiento del mes de octubre (2019). 

—El sistema de becas en el país siempre fue muy discutido respecto a quienes se les otorgaban. ¿En qué se basaban para otorgalas y por qué?

—Con respecto a las becas, hay que entender que es un apoyo que otorga la Secretaría de Deportes a deportistas y entrenadores. Las federaciones en el mes de octubre presentan el cronograma del año siguiente piden un cierto número de subvención de acuerdo a la calidad y capacidad de sus deportistas. En realidad pueden pedir todas las que quieran, luego nosotros decidimos a quienes se les otorgan según el mérito del deportista.

Pero son las Federaciones quien las pide, no es que yo decidía becar a tal porque me caía simpático. Primero por conocimiento, uno puede ser Secretario de Deportes, manejar las becas, uno puede saber mucho de deportes, pero realmente son más de cien actividades.

Es imposible saber qué joven puede ser promesa deportiva o no, nadie lo puede saber. Hay un registro de quien gana siempre, hay algunos datos, pero no lo tienen la mayoría de los deportes. Como son futuras promesas por eso las becas las piden las Federaciones ya sea la de pádel, la Asociación de Tenis, la de Judo, la de Esgrima. Se estudia, en algunos es fácil porque tienen logros, entonces con esos no habría problema. Pero hay otros que son los nuevos y uno va creciendo en las Federaciones, a veces también por presupuesto me pedís diez y yo te voy a dar ocho. La Federación decidirá de los diez a quienes saca, ellos consideran quien tiene condiciones y quién no.

Lo que nadie valora es que la beca económica es otorgada por el Estado. Muchos deportistas dicen gracias al Enard y se olvidan de nosotros. La Secretaria es a su vez quien le da alojamiento al deportista de alto rendimiento, pueden vivir en el hotel treinta días, le dan comida, servicio médico especial, son muchos beneficios que le damos y a veces nos critican, algunas veces tienen razón otras no.

—¿Como ves la posibilidad de volver a las retenciones del uno por ciento de las telefonías?

—No creo que se vuelva a eso. Por supuesto que sería mejor para el Enard por el simple hecho que todos los meses recibís la plata y no hay que explicar nada. Recibir plata del gobierno es un problema, porque a veces entra, otras veces no. Lo de Enard era muy bueno, pero también fue una jugada inteligente del Ministro de Economía que recibiendo ese 1%, recibía el doble que lo que recibíamos nosotros. En ese momento fue la gran diferencia. Sería muy bueno que el Enard sea un ente totalmente autárquico, dado que actualmente depende del dinero girado por los Ministerios.

—¿Por qué cuesta encontrar una futura estrella, en el atletismo principalmente?

—Yo creo que la base en la vida es la educación. Hoy lamentablemente en nuestro sistema educativo así como en todos los sistemas educativos de Sudamérica, la parte de gimnasia está muy relegada. En un estudio que nos presentaron hace un año atrás a los Secretarios de Deportes, el promedio de toda Sudamérica de tiempo que se dedica a gimnasia es de 40 minutos por semana, ¿qué podes hacer en ese tiempo? Nada. Nosotros tuvimos la suerte de tener alrededor de seis horas de gimnasia por semana. 

Por diferentes motivos, en la currícula están esos 40 minutos y hace que se pierda esa base de iniciación deportiva en la escuela. Cuando un profesor o entrenador te enseña a caminar, trotar, correr, picar una pelota, a mover las piernas, es lo más importante que necesita el deportista que es la base los movimientos. Esto implica una pérdida de tiempo muy importante, que se nota cuando los jóvenes llegan al club y a partir de ahí debe adquirirlo. Pero a un club no van todos, van algunos y esto hace que se pierda la base de la pirámide, los jóvenes dejan de hacer gimnasia y sobre todo cuando es un deporte individual.

En los clubes predominan los deportes grupales, donde hoy Argentina se destaca, como el vóley, handball, fútbol y básquet. Por otro lado también es algo muy importante, el biotipo argentino. Somos muchos más petizos , morrudos, por lo cual uno genéticamente comienza en desventaja y para lograr equiparar esta condición contra las grandes potencias, se requiere de una gran trabajo desde la base y si no estamos haciendo ese trabajo cada vez se hace más difícil. 

La única chance que tenemos, es que aparezca un fuera de serie físicamente, como han aparecido por ejemplo, Braian Toledo, German Chiaraviglio o Jennifer Dahlgren, sino no, no tendríamos atletas.

—¿Los YOG los viste como una manera de saber dónde está parado el deporte argentino?

Que recuerdos tan lindos. A lo que más importancia le doy es que cuando la Argentina planifica las cosas, puede hacerlo muy bien, no solo en lo deportivo, sino en lo organizacional. Los juegos de la juventud fueron un éxito, se trabajó ocho años. 

En lo deportivo se creó un proceso que se llamó rumbo al 2018. Duro cuatro años en el cual se buscaron los atletas entre 13 y 14 años que llegaran a cumplir 17 y 18 años para poder participar en los juegos de la juventud.

No fue fácil. Se buscó por todas las provincias, y se encontraron con atletas excepcionales, fue muy duro hacer la selección porque solo uno entraba, a excepción de los deportes en equipo. Con respecto a los resultados deportivos no hay que marearse, no es que nosotros fuimos mejores. Al ser local teníamos muchas ventajas deportivas porque podíamos competir en la mayoría de los deportes y eso hizo que la favoreciera en la obtención de medallas. Pero en muchos deportes se compitió con las mejores potencias del mundo y la verdad Argentina demostró que con sacrificio, planificación y equipamiento se puede estar a la misma altura de las grandes potencias.

—En su momento hubo muchos rumores de que el CeNARD iba a cerrar. ¿Qué hay de cierto con respecto a este tema?

—Ufff… que dolor de cabeza me trajo el CeNARD. Lamentablemente como muchos ámbitos de la vida hay gente mal intencionada que busca generar sus propios beneficios acosta de los otros. Me toco estar al frente de la Secretaria, después en la Agencia de Deportes en un año electoral. Con lo cual muchos buscaban cualquier oportunidad para dañar el otro espacio político. Ahora si hablamos de lo deportivo les quiero decir que Villa Soldati jamás podría haber sido un CeNARD, salvo que hicieran un montón de obras que había que hacer, pero se tarda entre dos a tres años en construir.

El CeNARD no se iba vender en esos momentos. Estos mal intencionados, que buscaron en cuatro o cinco deportistas afines a ellos, para generar, Fake News, lograron su objetivo de difamar la gestión, lo cual fue muy difícil de solucionar, porque la ignorancia era muy grande. Como nos vamos a mudar, sino había oficinas, no había comedor, no había hotel, no había gimnasios.

Si me preguntan a mi hoy, ojalá alguna vez, Soldati esté a pleno. Porque le va a permitir a muchas federaciones tener sus espacios. Actualmente el CeNARD no da abasto, no hay espacio, son muchos los deportes que entrenan ahí, y se hace muy dificultosa la actividad en forma correcta. 

Por ejemplo: vóley , handball y básquet entrenan juntos, es un problema , porque tenemos dos polideportivos, y el pega – pega de handaball arruina la superficie, por ende al vóley no le permite jugar, entonces hay un montón de factores que indican que cada deporte debe tener su propio espacio, cosa que hoy el CeNARD no cuenta con ello. 

Esto no quita que podamos tener dos o tres lugares de alto rendimiento. Sigamos el ejemplo de España que en la actualidad tienen cuatro. Soldati podría haber sido un centro especializado en alto rendimiento donde tenemos una pileta olímpica increíble, creo que la mejor de Sudamérica, dos pistas de atletismo buenísimas y dos canchas de hockey, pero no se engañen porque no hay nada más. Cuando me decían “nos vamos a mudar”, ahí volvían a mostrar su ignorancia, porque no saben lo que hay en el predio de Soldati. Es muy difícil ir contra la corriente y más en un año político. Insisto, esta gente le hace mucho daño al deporte no se si se hubiera mudado el CeNARD, pero hoy hubiéramos tenido Villa Soldati con hotel, o por lo menos construyéndose, oficinas, pisos, había un galpón exclusivo para raquetas donde iba haber pelota paleta, tenis de mesa, paddel, squash, bádminton, lamentablemente no se dio y ahora habrá que esperar cuatro o cinco años más. 

Me entere que hoy se están usando los galpones para ayudar a la gente que no tiene techo y puedan vivir ahí. La verdad que no se hizo la Villa Olímpica para eso, pero gracias a Dios por lo menos, hoy sirve para ayudar a los que más lo necesitas.

—¿Qué opinión tenes sobre el uso del deporte por parte del Estado? 

—Mi opinión es que el deporte es una herramienta extraordinaria para ayudar a la gran mayoría de los chicos y jóvenes de la República Argentina. Lamentablemente creo que los políticos lo usan mal. Históricamente se utilizó el deporte como una herramienta política, en vez, de que la política sea la herramienta para ser deporte. 

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