Iniesta, el Cerebro que llevó a España hacia la consagración mundial

El magnífico volante español convirtió el gol más esperado por los españoles: el de la consagración en Sudáfrica 2010 en tiempo suplementario para el primer título.


A las 17.58 del 11 de julio de 2010 la historia de España cambió. Con el recordado gol de Andrés Iniesta en el minuto 116 le dio la mayor alegría futbolera de los españoles. Obtuvieron su primer mundial de fútbol.

Al Cerebro no solamente le tocaría marcar en la final ante Holanda, sino también en fase de grupos contra Chile para darle a la Roja la victoria y terminar primera en el grupo H.

Su año previo a la Copa del Mundo en cuanto a lo deportivo, fue genial, ya que venía de ganarlo todo con Barcelona, incluida la Champions League 2008-2009 ante Chelsea.

Si bien había sumado grandes logros deportivos, estaba mal anímicamente, pues fuera del campo de juego, había fallecido su amigo íntimo Dani Jarque, por un infarto a los 26 años, esto dejó destrozado a Iniesta.

“No lo podía creer. La noticia me heló el corazón. Los siguientes días en Barcelona fueron terribles. A partir de ahí, empezó mi caída libre hacia un lugar desconocido. Vi el abismo. Y fue entonces cuando le dije al doctor: ‘No puedo más’, relató el futbolista.

Entonces, decidió rodearse de su gente para superar uno de los peores tragos de su vida. Se dio cuenta de que un día estaba mal y al siguiente también. Y así, uno tras otro. No mejoraba. No sabía qué le pasaba realmente, le hicieron muchas pruebas, su cuerpo y su mente no se encontraban, cada vez la “bola” se hacía más grande.

El mediocampista del Barcelona pasó un mal año. Pero a veces, para llegar a lo más alto, en este caso en el Mundial, hay que tocar fondo. Aparte de la muerte de su amigo, las lesiones le pasaron factura. Ese año sufrió cuatro inconvenientes físicos y en marzo, a dos meses de la cita mundialista, se desgarró el muslo derecho durante un entrenamiento. Además, cuando volvía entre lesión y lesión, no encontraba su mejor nivel, y su convocatoria parecía una incógnita.

Ya en el Mundial de Sudáfrica 2010 y con Iniesta, la Roja comenzó su participación con una derrota ante Suiza por 1 a 0. Luego se recuperaría de la derrota al vencer a Honduras con un doblete de Villa, y para sellar su clasificación a octavos, derrotó a Chile por 2 a 1 con goles de Villa e Iniesta.

En octavos, contra Portugal, el Cerebro inició la jugada del gol de la victoria que marcó David Villa. Iniesta, sonrío otra vez; en cuartos, eliminó a Paraguay y entre Casillas, que paró un penal, e Iniesta, otra vez decisivo en la jugada del gol de “Guaje”, los dirigidos por Vicente Del Bosque siguieron adelante.

Para las semifinales, tocó Alemania y aquel cabezazo de Puyol puso a España por primera vez en su historia en la final. Iniesta volvió a jugar su cuarto partido consecutivo. Definitivamente, el regreso se había hecho efectivo. Su mejor versión, estaba lista para la final.

El 11 de julio de 2010 se llevó a cabo la definición en Johannesburgo, España ante Países Bajos, que tras un empate sin goles en tiempo reglamentario, ya en el alargue, en el minuto 116 tras recibir por derecha y rematar, Iniesta paralizaba al pueblo español y a falta de cuatro minutos le daba la primera Copa del Mundo a la Furia Roja. En su celebración de gol se sacó la camiseta en homenaje a su amigo fallecido Dani Jarque, vinculado al club Espanyol de Barcelona.

“Al oír los tres pitidos me derrumbé en el césped. El primero que llegó donde yo estaba fue Valdés. Yo no podía hablar. Sólo lloraba y lloraba. Me he dado cuenta de que toda la gente se acuerda de lo que estaba haciendo. Me han contado reacciones increíbles, gente que se lesionó celebrando el gol, otros que eran incapaces de parar de llorar… Ya no es la felicidad que tú sientes, es la que ves en los demás”, relató el Cerebro.