Johannesburgo se vistió de Cruyff

El crack neerlandés lideró a la Naranja Mecánica en el subcampeonato de Alemania 1974. Luego, como entrenador, cambió la historia de Barcelona y ese estilo de juego llegó a la Selección de España que se coronó en Sudáfrica 2010.


Hendriks Johannes Cruyff fue un jugador y entrenador nacido un 25 de abril de 1947 en Ámsterdam, Países Bajos. Es considerado uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol y el tercero del Siglo XX, detrás de Pelé y Maradona. Era hijo de Hermanus Cornelius Cruyff y Petronella Bernarda Draaijer, dos ciudadanos que tenían una verdulería.

Su ascenso al estrellato se produjo con la Selección neerlandesa, cuando disputaron el mundial de 1974 en Alemania, donde salieron segundos. Hasta ese momento, Países Bajos llevaba 36 años de ausencia, hasta que tomó las riendas del conjunto un tal Rinus Michels, un entrenador que contaba con una trayectoria de 20 años. Él fue el creador de la Naranja Mecánica y el sujeto más influyente en la carrera de Cruyff.

El Tulipán de Oro se destacó muchísimo por lo hecho en Barcelona como jugador y DT. En su etapa en los bancos del club catalán marcó un antes y un después debido a su filosofía implementada, la creación del Dream Team y los títulos conseguidos, entre los que se detaca la primera Champions League del club en 1992.

Esta filosofía se la llamó cruyffismo y fue influenciada por el ya mencionado Michels y por ciertas ideas que vivía el deporte en aquellos años, como la del Milan de Arrigo Sacchi y la inclusión de un 5 por un defensor. Además, no se trataba sólo de un estilo de juego, sino que se formó una manera de educar a los jóvenes y las personas que pasaban por la institución.

Entre los canteranos estaba Josep Guardiola, jugador que posteriormente pasaría a ser su sucesor natural. Este último fue el artífice de lo que es en el presente el conjunto blaugrana, formador de jugadores como Messi y las bases de la selección española.

Si bien su revelación al mundo se dio en un mundial, su única participación en el certamen fue en aquella del 74 y jamás volvió a ser parte de uno. Esto se debió a que, en 1978, a pesar de clasificar y estar disponible, el jugador sufrió problemas personales (un robo en su domicilio) y decidió quedarse en su ciudad natal. Las malas lenguas afirman que Cruyff pidió ser excluido de la convocatoria por la dictadura militar de Argentina que no era de su agrado. Por lo pronto, a pesar de sólo haber jugado una Copa del Mundo, su legado se vio en algunas selecciones a futuro, entre ellas la más influenciada en los últimos años, España.

La época dorada de la Furia Roja comenzó en 2008 cuando ganaron la Eurocopa de ese mismo año de la mano de Luis Aragonés. En parte, la consagración fue gracias a un Barcelona legendario y su filosofía, que ganó una cantidad inmensa de títulos y le mostró al mundo su metodología, que ayudaron los ibéricos que luego tomaron apuntes.

En 2010 fue donde más se destacó el equipo, que en ese momento dirigió Vicente del Bosque. Se consagraron campeones del mundo, en una final increíblemente de Cruyff debido a que España, con su forma de jugar y los futbolistas elegidos (concretamente 10 de 23) eran canteranos o jugaban en el club: Xavi Hernández, Andrés Iniesta, Gerard Piqué, Carles Puyol, David Villa, y un largo etcétera. Se enfrentó a la Naranja en el estadio Soccer City de Johannesburgo.

Aquella selección de los Países Bajos, aunque suene raro, usaba un esquema totalmente opuesto de lo que ofrecían los campeones europeos, donde se priorizó la defensa antes que el ataque, se utilizó un estilo basado en el contraataque. El último año histórico de esta España cruyffista fue en 2012, donde se consagraron campeones de la Euro nuevamente con una goleada a Italia en la final por 4 a 0. Aún en la actualidad, tanto el Barcelona como España, aplican este modelo.

Lamentablemente, el 24 de marzo de 2016, Johan Cruyff falleció debido a un cáncer pulmonar que se le detectó seis años atrás. Hoy es recordado como muchos como el padre del fútbol de posesión, con el modo de juego llamado cruyffismo. Un guerrero holandés que nació, creció, vivió y murió para el fútbol.