LA CELIAQUÍA Y EL DEPORTE ARGENTINO


Con solo un control médico se puede detectar si el organismo es tolerante al gluten. Esta enfermedad la poseen deportistas consagrados como grandes campeones hasta jóvenes en formación y el cambio de alimentación le generó auspiciosos beneficios.

Por Nicolás Guglielmi (@Nicoguglielmi) y Andrés Goldscheidt (@Andresgolds)

En nuestro país, uno de cada 80 niños es celíaco y en los adultos, uno de cada cien padece la enfermedad. Lo alarmante es que cada vez que se detecta la celiaquía en un paciente, hay ocho que todavía no conocen su condición. Un panorama que si no es tratado correctamente, puede derivar en problemas crónicos e inclusive en la muerte.

Una historia trascendente es la del tenista Novak Djokovic que luego de varios años de entrenamiento su nutricionistas, Igor Cetojeviv, le detectó que era intolerante a la gluten. En el año 2008 ingresó al podio mundial pero tres años después, cuando se le detectó la enfermedad y comenzó la dieta para celíacos, ganó el Abierto de Australia, Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos, además de cinco Masters 1000. En esta temporada y la siguiente, 2011 y 2012, finalizó primero en el Ranking Mundial.

Deporte y celiaquía - Novak

En Argentina hay deportistas que padecen esta enfermedad y sufrieron un proceso de adaptación para alcanzar un rendimiento óptimo. “Fue duro saber que tenía que cumplir una alimentación durante toda mi vida, pero realmente no modificó mi rutina deportiva una vez que supe adaptarme a lo que requerían los médicos”, explica Carmen Brusca, futbolista del equipo femenino de Boca Juniors. A lo que su entrenadora, Marcela Lesich, confiesa: “En ese sentido, cada uno es responsable de cuidar su carrera y su vida. Yo la puedo aconsejar a que tome las decisiones adecuadas, pero la que decide y decidió como alimentarse fue ella”.

Deporte y celiaquía - Lesich

A su vez Federico Aguerre, integrante del equipo de básquet profesional de Gimnasia Indalo de Comodoro Rivadavia, cuenta las dificultades que él tuvo que afrontar: “Me detectaron la celiaquía a los ocho años porque mi madre es celiaca y había que chequearlo. En ese momento tenía fuertes dolores en el estómago, no podía comer nada y todo lo que consumía terminaba en descompostura. Se me hizo difícil el hecho de ser chico y no poder comer lo que yo quería y en esa época, no había tantos alimentos sin gluten. Ahora no queda otra que respetar la dieta para llevar adelante una carrera acorde”.

En relación a la explicación profesional, Lisandro García -médico especializado en celiaquía- define a la enfermedad como aquella que “padecen los enfermos que tienen intolerancia al gluten, el cuál es una red proteica que se forma con la unión del trigo, la avena, la cebada y el centeno. Con el proceso de mezclado de estas harinas, se unen dos proteínas: la glutenina y la gliadina que dan origen a lo que se llama gluten. Cuando esto sucede, hay pacientes que tienen una intolerancia genética a esa unión y generan anticuerpos al gluten. Lo asimilan como si hubiera un germen en el intestino y entonces los anticuerpos van a querer matar al germen. En esta lucha de querer matar al gluten, se produce una lesión de las células del intestino delgado que hace que queden pocas células funcionando correctamente y así, el poder de absorción de los nutrientes es alterado”.

Deporte y celaquía - Aguerre

“La enfermedad está determinada en lo genético, pero puede manifestarse en un momento de la vida. La sintomatología resulta variada. Uno de los casos es cuando se efectiviza mediante la diarrea, que deriva en la pérdida de peso por mala absorción hasta llegar a la desnutrición. También la anemia aparece como un síntoma muy común y el fuerte dolor abdominal es lo primero que suele acontecer”, manifiesta el doctor García. Y avisa las repercusiones que puede traer si no se trata: “La celiaquía puede llevar a la muerte por la diarrea. Asimismo se puede vivir con una anemia toda la vida, una enteritis crónica (inflamación intestinal) o la mala absorción continua de todos los nutrientes. Así que es clave tomar siempre una biopsia del intestino delgado para deducir el diagnóstico”.

Por otra parte, en vistas a la alimentación, hay productos que poseen gluten en forma cuasi escondida. Es decir, se manifiestan por ejemplo, en los conservantes, colorantes y espesantes. Estos químicos suelen aparecer en los fiambres, chocolates, caramelos, salsas, embutidos, etc.

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¿CÓMO SABER QUÉ PRODUCTO ES APTO?

A partir de la Ley Nacional Nº 26.588 se estableció que todos los productos del mercado que sean libres de gluten deben venir rotulados. Por eso, habitualmente en el frente o en el dorso de lo optado a consumir, aparecerá alguno de los tres distintivos de la imagen para despejar cualquier tipo de duda.

Sin embargo, Mariana Holgado, integrante de la Comisión Directiva de la Asociación de Celiaquía en Argentina, detalla la ‘letra chica’ de la ley: “La realidad es que la rotulación no es obligatoria, es optativa para las empresas que deciden inscribir los productos como libres de gluten. Por eso, no se los puede sancionar si no los ponen”.

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¿POR QUÉ SON TAN CAROS LOS ALIMENTOS?

El presidente de la Cámara de Productores de Alimentos Libres de Gluten en Argentina, Nicolás Ripari, reconoce a los supermercados como uno de los grandes responsables en los importes elevados que dificultan la vida de los enfermos: “Ellos les aplican un porcentaje bastante alto a los productos porque argumentan que son los gastos que tienen de logística para ponerlos a la venta. Con esto, ostentan una ganancia de entre 55% y 70% por la transacción de estos alimentos. Por ejemplo, un paquete de 500 gramos de premezcla integral sin gluten los supermercados lo compran a $27,50 y lo venden a $43, quedándose con una ganancia del 56,36%”.

Otra de las razones es que las empresas que se interesan por hacer productos celíacos son muy pequeñas y no pueden producir a escala, lo que hace que no puedan abaratar los costos fácilmente.

Hay alimentos que utilizan materias primas que son importadas cómo a fécula de papa, que se trae de Holanda y la de mandioca, de Brasil o Paraguay. Por último, los artículos llevan un packaging especial para resguardarse totalmente de la contaminación cruzada y eso hace que tengan un monto más elevado. 

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