LA JUVENTUD MATÓ A LA EXPERIENCIA


Los entrenadores aparecen cada vez más jóvenes en la primera división del fútbol argentino. Esta situación aleja, de manera apresurada, a los que están más curtidos en la materia futbolística. Una docena de equipos del campeonato local están bajo el mando de entrenadores que no transgreden la línea de los 45 años.

Por Gonzalo Insúa

--VASCO

A mediados de junio de 2008, el Club Atlético Lanús ingresó en la historia del fútbol argentino por un evento muy particular. El hecho que lo llevó a inscribirse en ese peldaño fue la contratación de Luis Zubeldía que, con 27 años, se transformó en el técnico más joven a cargo de un plantel profesional de primera división.
Seis años después, la juventud que traía consigo aquel Zubeldía parece haberle ganado la pulseada a la experiencia. Los entrenadores que hoy se encargan de los clubes de la máxima categoría del fútbol argentino son, en su mayoría, hombres que están por su edad debajo de la mitad de siglo.
Hace una década atrás, otra era la vivencia. En 2004, el promedio de edad entre los entrenadores de primera división era de 51 años mientras que hoy ese número ha bajado a 45,5. Muchos de los que llevaban adelante un cuerpo técnico superaban la línea de los 60 abriles (Chiche Sosa en Argentinos, el Pato Pastoriza en Independiente, Alfio Basile en Colón, Luis Garisto en Instituto y el Bambino Veira en San Lorenzo) mientras que sólo River, con Leonardo Astrada de 34 años, no le hacía caso a la tendencia y dejaba de lado la costumbre.

En la actualidad, los dirigentes eligen apostar por la inexperiencia, por la juventud. Las fichas las colocan en un modelo de entrenador que se acerque más al prototipo de ídolo sincrónico que tienen los ‘pibes’ que, en aumento, se ajustan dentro de un plantel profesional de primera. “Nos jugamos más por entrenadores que no se sabe cómo van a terminar dirigiendo”, afirma Miguel Silva, vicepresidente de Arsenal de Sarandí.

Justamente Arsenal es uno de los que más creyó –poniendo un parámetro desde el año 2004 hasta la fecha- en gente jóven y casi sin rodaje en primera división. Así lo confirma Silva, quien también se desempeña como Secretario de AFA: “Arsenal siempre apostó por técnicos sin mucha carrera”. Hace una década se encontraba en la dirección técnica Jorge Burruchaga con 41 años (arrancó en 2001 con 39), posteriormente vinieron José María Bianco y Gustavo Alfaro con 44 años ambos, Daniel Garnero con 39 años en 2008 igualando a ‘Burru’ y Martín Palermo que sigue presente con sus cuatro décadas.
Eduardo Anzarda, entrenador de Huracán de Tres Arroyos en 2004, entiende que la inexperiencia elegida por quienes manejan las riendas de los clubes es por la falta de aspiraciones: “Considero que las directivas optaron por gente sin experiencia, por ídolos de un club en particular o del fútbol argentino, porque no hay proyectos. Por ese motivo ésta es la mejor manera de cubrir el momento y las expectativas de la gente”. Jorge Almirón, que llegó a Independiente con mínimas experiencias locales en Defensa y Justicia y Godoy Cruz, explica: “No creo que no existan proyectos y por eso nos llaman. Para mí, es porque ven en nosotros las ganas de ganar siempre, el ímpetu de arriesgar más allá del resultado y las ganas de hacer un fútbol más lindo y menos resultadista”.
Por otra parte, el cambio generacional que respira el fútbol también tiene su motivo en las alteraciones que sufren los planteles profesionales debido a la integración, cada vez más frecuente, de jugadores más jóvenes. Pero Anzarda no le da relevancia a éste aspecto: “Uno tiene que adaptarse a la juventud, a que hoy los chicos tienen, además del fútbol, otros hobbies. No creo que uno con experiencia no pueda relacionarse con los chicos actuales, depende de su manejo”.
Uno de los fundamentos más avalados como clave de ésta premisa es que los técnicos con mayor experiencia, en sus últimos trabajos, han perdido su chance. Américo Gallego, Basile, Reinaldo Merlo y hasta el mismísimo Carlos Bianchi cosecharon malos resultados, eso les quitó méritos que sí supieron aprovechar técnicos como Matías Almeyda, Diego Cocca y Jorge Almirón, que se ganaron la confianza de los dirigentes por destacarse en otros clubes.
Y es Almirón, entrenador de Independiente, quien afirma: “Los jóvenes somos más abiertos. En principio, yo estoy abierto a nuevas ideas, soy más arriesgado y no me gusta ser esquemático”. En general, suelen tener una mejor llegada con el plantel. La falta de experiencia ante situaciones extremas o difíciles es la única contra que se les observa. “Todos los que están actuando en primera división han intentado volver al fútbol que caracterizó a la Argentina, ofensivo, sin especulaciones”, justifica Silva. Asimismo, Anzarda anexa: “Ellos están mejor vistos que una persona que está mayor, aunque ésta tenga mejor trayectoria”.
Con respecto a los considerados ‘los cinco grandes’ del fútbol local, solamente San Lorenzo no le hace caso a la tendencia y mantiene a Edgardo Bauza que es de los más grandes con sus 56 años. Después, Boca contrató a Rodolfo Arruabarrena, Independiente a Jorge Almirón, Racing a Diego Cocca y River a Marcelo Gallardo. Los de Núñez repiten la historia del 2004: en ese momento tenían al DT más jóven del torneo (Leonardo Astrada) y reinciden con la llegada del Muñeco.
Aunque la inclinación hacia la juventud en las direcciones técnicas es moneda corriente, el dato de los últimos campeones le da la derecha a los que tienen un poco más de experiencia. El margen de edad de los últimos técnicos que se alzaron con los últimos 10 campeonatos va desde los 45 hasta los 55 años (a excepción de Alejandro Sabella, que se consagró con Estudiantes en 2010 y con 56 años) y se ubica por debajo de la predilección actual (12 clubes, de 20 en total, tienen un DT menor a 45 años).

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