LA PESADA HERENCIA


Por el Cabildo no se pudo entrar. Siempre lo mismo: amontonamiento pero de ese que abraza, del que cuando hace frío se te pasa. Hubo que dar la vuelta por Perú y personas, más personas. Ya en la peatonal muchos están sentados, descansan. Algunos vienen de lejos y de horas de protesta, de provincias llenas de recursos pero sin la Rosada. Allí hay que llegar, ahí quieren que los escuchen. Son miles que llegaron desde el noreste, noroeste, Cuyo, la Patagonia y el sur bonaerense. Pero pareciera que no, que todavía no hay tiempo para ellos. Pero lo buscarán.
La Marcha Federal contra “el tarifazo, los despidos y el ajuste” fue convocada por la CTA de los Trabajadores, que encabeza Hugo Yasky, y la CTA Autónoma, de Pablo Micheli, y logró la adhesión de varios gremios de la CGT.

Marcha Federal (3)

“Yo no soy político, pero que estamos mal, estamos mal”

Además de Yasky y Micheli, estaban Pablo Moyano (Camioneros), Omar Plaini (Canillitas), Juan Pablo Brey (Aeronavegantes), Roberto Baradel (Suteba) Víctor Santa María (Suterh), Eduardo López (UTE), Sergio Palazzo (Asociación Bancaria), entre otros dirigentes gremiales a los que se sumaron referentes políticos de distintos sectores.
Con el resto de los dirigentes estuvieron ellas, las dirigentes de la democracia: Estela Carlotto, Taty Almeida, Lita Boitano, Laura Conte y Alba Lanzilotto, Abuelas y Madres de Plaza de Mayo.

Abajo del escenario, miles con distintas banderas de diferentes regiones, de provincias lejanas a la Capital Federal, donde el frío se siente y los aumentos un poco más. Hay niños, bebés con padres convencidos de que “salir a la calle” es la única vía para “parar” las medidas del gobierno de Cambiemos. También hay jóvenes y ancianos, los primeros crecieron durante los gobiernos kirchneristas, los otros pasaron por varios. Desde las políticas de Martínez de Hoz hasta las de Cavallo y volviendo a un cambio que de “transformación” tiene muchas recetas conocidas.
Había banderas de todos los colores. Celestes de Suteba, de La Cámpora y el Movimiento Evita. También había rojas de Miles, amarillas del Movimiento de Unidad Popular. Estaba Nuevo Encuentro, Kolina, Martín Fierro, La Corriente de la Militancia, La Bancaria, UOCRA, CTERA, Suterh, ATE, MST, la Asociación de Mujeres Meretrices, centros de estudiantes y jóvenes, muchos jóvenes.
Las manualidades caseras abundaban. Había carteles que decían: “Ojo con el buitre”, “La revolución no será televisada”; “Macri = Ajuste = Devaluación = Pobreza”; “La democracia no solo está en las urnas, hoy está en las calles”; “La patria es el otro” y “No fue magia”. CFK las dijo varios meses en esa misma plaza.
Fueron frases, de las tantas dichas, que trascendieron y se hicieron consigna. Ahora la llevan en remeras mujeres, muchas mujeres que salen a marchar y que saben que sus derechos los tienen que defender ellas, pero que no están solas. Hay muchos más.
Hubo también cantos espontáneos que pedían unidad: “Unidad de los trabajadores. Y al que no le gusta, se jode, se jode”. En medio de todo estaba Juan, de Quilmes, quien aseguró que esta allí “por bronca”. Sus ojos se humedecieron. Tiene despedidos en la familia y sólo recuerda que antes, unos meses antes, “venía por alegría”.

De repente aparece un grupo de hombres, que llevan las pecheras de Camioneros. Su presencia se siente, no pasan desapercibidos. Se mueven en grupo, hacen ruido y llevan bombos, uno de ellos tiene la cara de Chucky.
Al lado estaba Liliana, de Capital Federal. Tiene 53 años pero, a diferencia de los camioneros, no tiene muchas marchas encima. No duda en decir por qué vino: “Por el otro, porque el otro nos necesita”. Explicó que tiene trabajo y también dónde vivir, pero que hay que ser solidarios y “no podemos vivir solo mirándonos el ombligo”.
A diferencia de Liliana, Andrea vino de Mendoza con sus compañeros de trabajo. Lleva 12 años en la docencia y aseguró que las condiciones laborales son muy precarias; que el salario no alcanza. Con orgullo y alegría indicó que de la provincia del gobernador macrista Alfredo Cornejo salieron once colectivos; pasaron por Córdoba, llegaron a Avellaneda y de ahí a la plaza.
De repente, de un amontonamiento sale un hombre desde un auto rojo. Era Daniel Scioli, el ex candidato a presidente del Frente para la Victoria. Al grito de “compañero”, muchos le pedían fotos. No se negó, se las sacó mientras iba a una entrevista con C5N. Estuvo allí algunos y muchos no llegaron a verlo. La estrella del día no eran los personajes sino los trabajadores.
La marcha partió el miércoles desde Misiones (NEA), Mendoza (Cuyo), Jujuy (NOA), Comodoro Rivadavia y Esquel (Patagonia) y el sur de la provincia de Buenos Aires. Hubo muchos manifestantes que vinieron desde Entre Ríos. Lilian tiene 49 años, y en la Plaza de Mayo, acompañada de sus compañeros de militancia de la CTA, ATE y los “de Energía”, aseguró: “Somos de la clase trabajadora. Vinimos poniéndole el hombro a nuestra patria y no estamos de acuerdo con estas políticas”. Lleva un prendedor de Evita, a quien destacó como uno de los reflejos del lugar que ocupa la mujer. Por eso, como las que se identificaron con Eva, Lilian estaba marchando por los derechos de los trabajadores y las trabajadoras.
“Me parece un horror, espantoso por donde se lo mire”, dijo Paloma Reina de 21 años y un niño pequeño en brazos. Es estudiante y va con él a todas las movilizaciones porque quiere un país mejor para todos. Sobre todo para él.
Se escucha un “Clarín Miente”. ¿Será que quedó como bandera? ¿Y en 10 años ese “Clarín Miente” seguirá presente?, porque “los pibes de los ‘70 ya decían que la prensa trabajaba para unos pocos, pero después ¿qué pasó?
El invierno parece no irse pero el calor de la movilización invita unos tragos y para eso está Carlos, que va a la marcha a laburar porque “otra no queda”. “Yo no soy político, pero que estamos mal, estamos mal”, señaló. Dice que tiene trabajo efectivo pero que no le alcanza con el sueldo. “Hoy le pedí permiso a mi patrón. Está jodido y quiero que mi hija estudie, y no que salga a limpiar casas. Eso ya lo hice yo”, concluyó.
Yasky fue el último orador. Firme y crítico contra Cambiemos, no dudo en convocar a “otro paro nacional” y en “llenar las calles” si el Gobierno no escucha a los trabajadores. Todos aplaudiendo y celebrando, porque pese a que el reclamo fue contra el ajuste, los despidos y el tarifazo, las plazas repletas son alegría. Son una pesada herencia.

Marcha Federal (4)

VEINTIDÓS AÑOS DESPUÉS DE LA PRIMERA MARCHA FEDERAL
Por David Radosta

El 6 de julio de 1994 la por entonces única CTA convocó a la Marcha Federal en contra de las políticas neoliberales implementadas por el gobierno de Carlos Menem. Las columnas provenían de todo el país: Patagonia, Litoral, Noroeste, Cuyo y algunas centrales bonaerenses y de Capital Federal. Viajaron tres días hasta llegar al acto conjunto en la Plaza de Mayo. Después de 22 años, las políticas de ajuste de la gestión de Mauricio Macri fueron el puntapié inicial para una reedición de esa convocatoria que, esta vez, fue más masiva.

Marcha Federal (5)

La tapa del diario Pagina/12 de hace 22 años tituló: “Ciudad Tomada”. Los volantes de esa marcha son hoy un producto de colección a la venta en Mercado Libre por 150 pesos. Las consignas que se leen permiten configurar el contexto: “No a la reforma laboral y la privatización del sistema previsional, trabajo y jubilaciones dignas para todos, salud y educación para nuestro pueblo”. Una joven Central de Trabajadores Argentinos, con apenas tres años de existencia, buscaba diferenciarse de la CGT y convocaba con una frase de carácter federal: “Desde todo el país, por una Argentina para todos”.
Aquella vez fue convocada por tres organizaciones: CTA, Corriente Clasista Combativa y el Movimiento de Trabajadores Argentinos (MTA), conducido por Hugo Moyano. Esta vez, convocaron ambas CTA (Autónoma y trabajadores), además de ATE-Capital, la Asociación Bancaria y algunos gremios de la CGT, como Camioneros. También tuvieron el apoyo de varios gremios docentes, movimientos estudiantiles, organizaciones sociales, cooperativas, pymes y organismos de derechos humanos, como Abuelas y Madres de Plaza de Mayo.

Marcha Federal

“Macri, devolveme la pesada herencia”

La movilización de 1994 se levantó en contra de las políticas neoliberales del menemismo, el consecuente ajuste sufrido por la clase trabajadora y la disminución exponencial del trabajo. Para cuando Menem tuvo que afrontar la Marcha Federal, llevaba en el poder cinco años. El gobierno de la coalición Cambiemos lo hizo a tan solo nueve meses de gestión en los que hubo despidos, la aparición de 1,4 millones de pobres y ajuste de las tarifas en servicios, entre otras medidas que, como en la década del ‘90, beneficiaron a las clases más altas.
Durante el menemato, las opciones políticas fueron bastante acotadas. El país venia de situaciones económicas complejas como la extrema inflación en el gobierno de Alfonsín y, más aún, el endeudamiento externo desde la última dictadura cívico-militar. Se le reclamaba a Menem la mejora de la situación coyuntural. En la marcha de ayer se criticó también la devaluación del 40 por ciento, se exigió la liberación de la dirigente de la Tupac Amaru, Milagro Sala y se pidió “respeto” por la memoria de los desaparecidos.
Pasaron más de dos décadas y la postal es otra. Según los organizadores, esta movilización fue más multitudinaria que aquella. Además de Plaza de Mayo, fueron colmadas las diagonales Norte y Sur, que confluyen en ella.

LAS CONSECUENCIAS INMEDIATAS
Por Noelia Díaz

Luego de haber declarado en algunos medios que la Marcha Federal convocada por las CTA tuvo “un tinte político e ideológico”, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, pidió una reunión con Pablo Micheli y Hugo Yasky, que durante el acto de cierre en Plaza de Mayo fueron los principales oradores y en sus discursos lanzaron duras críticas hacia el gobierno nacional.

Marcha Federal (1)

“Hablan de traer el cambio y profundizan el ajuste” – Pablo Micheli (CTA)

Cuando finalizó la marcha, el ministro envío los pedidos de audiencia para la próxima semana, pero ¿qué dijeron los secretarios generales de ambas centrales de trabajadores para generar esa reacción?
Micheli, de la CTA Autónoma, criticó: “Hablan de traer el cambio en Argentina y lo que hacen es profundizar el ajuste. No quieren reabrir paritarias cuando dijeron que lo iban a hacer”. Además, hizo referencia a la “unidad de los trabajadores” y aseguró que estarían “en la calle cada vez que echen a un compañero o quieran meterles las manos en el bolsillo”.
Por su parte, Yasky, de la CTA de los Trabajadores, criticó a los medios de comunicación que “forman parte de la maquinaria oficial de la opresión” por referirse a la Marcha Federal como un caos de tránsito: “Bienvenido sea, porque va a haber muchas congestiones de tránsito porque este pueblo no se rinde”.
También criticó al presidente Mauricio Macri y el grupo de empresarios al que pertenece: “Son un empresariado parasitario que vivió del Estado; (por eso) cuando se le da una moneda al pobre ponen el grito en el cielo y dicen ‘no puede ser’”.
Ambos dirigentes advirtieron que habrá un paro nacional si el Gobierno no cambia su política económica.

Leave a Comment


Your email address will not be published.