LA SUPERVIVENCIA: UN VIAJE AL PASADO


Gabriel Markus es uno de los tantos tenistas que defendió a la Argentina en los años de menos brillo, entre la época dorada de Vilas y la era de la Legión en el siglo XXI. Sin embargo, el porteño añora su debut en la Davis, en 1992. “Mi primera Copa Davis fue contra Dinamarca, una serie muy complicada, de visitante en una superficie muy rápida y difícil por las características de nuestros rivales, pero me gustaba lo que sentía en esta competencia, ese clima de concentración y de atención permanente a nuestras necesidades”, recordó en referencia a aquel cruce por la primera ronda del Grupo Mundial.
Al hurgar un poco más en sus recuerdos, Markus contó qué detalles trataba de corregir y expresó: “El capitán Pancho Mastelli me marcaba algunos detalles técnicos para poder sacar mejor por ejemplo, para aumentar la aceleración de mi brazo. Tengo un lindo recuerdo de esos días en equipo, todos juntos tirando para el mismo lado, entrenando, todos concentrados”.
El extenista también contó de cómo era contactarse con su familia, luego de cada partido y dijo: “Antes la comunicación no era tan fácil como ahora, de hecho era muy difícil y muy cara así que yo me comunicaba con mi familia un par de minutos cada 3 o 4 días, solo se podía hablar por teléfono y era muy caro”.

Markus fue parte del equipo cuando subía y bajaba del Grupo Mundial.

Markus fue parte del equipo cuando subía y bajaba del Grupo Mundial.

Markus recordó cómo se sintió antes y durante cada partido y que cosas tenía en cuenta: “Antes de los partidos, trataba de estar un rato solo para concentrarme, pensar en lo que tenía que hacer, en los diferentes planes que tenía en caso que alguno no funcionara. Me gustaba pensar mucho dentro de la cancha, descubrir que falencias tenía mi adversario y atacar por ahí”. Y agregó: “Después de los partidos también me gustaba estar unos minutos solo para hacer un repaso mental de lo que había sucedido durante el partido y sacar conclusiones”.
Markus, que derrotó a Morten Christensen y perdió con Kenneth Carlsen en aquella serie en Aarhus, también jugó una serie de Zona Americana ante Uruguay, dos años después, en las que derrotó a Diego Pérez y a Marcelo Filippini. Tras haber sido coach de David Nalbandian (lo llevó a la final de Wimbledon 2002) y el chileno Nicolás Massú (doble oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004), sintetizó su experiencia en el torneo por equipos más importante del mundo: “Puedo decir que me encanto jugar la copa Davis. No es fácil, hay muchos nervios y te pone realmente a prueba”.

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