“LO RECORDARÉ POR SIEMPRE”


A un año de la masacre en la discoteca Pulse, de Orlando, hablan dos sobrevivientes.

Por Rocío Román Diyarian

Todo comenzó el 11 de junio de 2016. Omar Mateen pagó su entrada a la discoteca Pulse, de Orlando, Estados Unidos. Observó la seguridad del lugar y se fue. Así obtuvo la pulsera que después le permitiría entrar. Esto reconstruyó el FBI con el seguimiento de su celular, las cámaras del club y las declaraciones de los testigos.
Aproximadamente a las 2 de la madrugada de aquel 12 de junio, el atacante volvió a entrar armado con un rifle de asalto y una pistola. Disparó, hirió, mató y tomó rehenes. Después de tres horas ingresó la policía. Mateen falleció en un intercambio de disparos con miembros de los equipos especiales SWAT.
Se cumple un año de aquella masacre. Murieron 49 personas y 53 fueron heridas de gravedad. El Estado Islámico asumió la autoría. Fue el ataque con mayor número de muertes en la historia de los Estados Unidos, después de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Los testimonios de las personas que estuvieron en el lugar, que sobrevivieron porque se fueron antes, porque lograron escapar o porque simplemente se salvaron, muestran en primera persona lo que sucedió esa noche. Jacobi Ceballo tiene 28 años y cuenta que, antes de la tragedia, solía ir a Pulse algunas noches. Él junto con sus amigos ya estaban afuera del edificio cuando vieron entrar al asesino. Mateen ingresó por la puerta del frente y disparó en la pista principal. Ellos salieron de Pulse a la 1:55, aproximadamente. Un año después, ante la consulta que le llega desde Buenos Aires, Jacobi detalla que conocía a cinco personas de las que murieron esa noche. “La consecuencia que dejo en mi vida fue una depresión post traumática durante seis meses”, dice. Él supone que la sociedad estadounidense entendió que el ataque fue hacia la comunidad LGBT. Afirma que cuando suceden hechos de este tipo las personas se dan cuenta de que tienen que hacer algo para cambiar esa realidad intolerante, violenta e injusta. “La vida es muy corta. Debemos llevarnos bien y divertirnos mientras estamos vivos”, sostiene Jacobi.

Otro sobreviviente fue Christopher Brodman, quien era pareja de Cord Cedeno. Ellos frecuentaban el club Pulse todas las semanas, en especial, los martes y los viernes. Cada noche tenía su temática. Cord tiene 24 años y cuenta que fue uno de los primeros club gay a los que fue. Ahí conoció a muchas personas de todo el mundo. Iba después del trabajo, cuando estaba estresado o cuando quería escapar de la rutina. Tanto él como Christopher fueron esa noche a Pulse, pero Cord decidió irse a otro club con sus amigos tres horas antes de que ocurriera todo. Les rogó a sus amigos para irse y gracias a eso también a ellos les salvó la vida. “Me duele mucho la cantidad de personas que murieron esa noche”, explica.
Cord cuenta, además, que hubo una movida mediática donde muchas personas mintieron y dijeron que lo de Pulse nunca había pasado. “Hablaron mal de las personas que perdieron la vida ahí.” Opina también que si toda la comunidad está unida nadie va a poder quebrarla.

Su pareja, que se quedó en el lugar, fue otro de los sobrevivientes de esa noche, Luego participó de muchas entrevistas e incluso se hizo un tatuaje como símbolo de lo vivido. Hacer visible su lucha, llevar en la piel sobre el corazón los sentimientos imborrables. Pero no pudo continuarla: falleció meses más tarde, en septiembre. Cord acusa de esa muerte a un hombre casado. Christopher había tenido una relación con él un año antes y esa noche se encontraron de casualidad en la fiesta. En un momento ambos se fueron del festejo. “La única persona que pienso que fue es este hombre heterosexual casado que abandonó la fiesta en la mitad.” El joven apareció muerto horas más tarde. Los medios, la policía y los médicos forenses dijeron que murió por causas naturales y que tenía irregularidades en los vasos sanguíneos. Cord no lo cree. “Ellos nunca me llamaron para la autopsia. Encontré en las noticias que ellos mintieron y cubrieron su muerte”, acusa.
A pocos días del aniversario de la masacre, la Policía de Orlando divulgó videos inéditos grabados por las cámaras de los agentes. “Mostrame tus manos. Salí con ellas en alto o vas a morir”, se escucha en uno de los fragmentos cuando lo enfrentaron a Mateen. También se muestran imágenes sobre la situación en el interior de Pulse.

“El 12 de junio iré al evento en el club Pulse por el aniversario y compartiré amor y paz con mis amigos que también perdieron a sus seres queridos”, agrega Jacobi. Por su parte, Cord dice que va a recordar esta fecha para siempre. “Voy a hacer un video donde soltaré tres globos al cielo. Uno por Chris y los otros dos por mis amigos que perdí en Pulse”, comenta. Con un mismo sentimiento ambos recordaran esta fecha.

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