LUCAS GUZMÁN SUEÑA CON UNA MEDALLA OLÍMPICA


Lucas Guzmán vive en Libertad, partido de Merlo. Nació el 17 de julio de 1994 y a los quince años participó de los Juegos Olímpicos de la Juventud como representante argentino en Taekwondo. “Fue una experiencia increíble, al principio frustrante, porque esperaba salir campeón”, comenzó explicándole a ÉTER Digital. Contó también que hubo una mala planificación de la Confederación Argentina, porque llegó a Singapur y el mismo día tuvo que competir: “Hay once horas de diferencia con Argentina, me mató”. Esa primera pelea todavía le genera bronca. Contó que en el combate se sintió muy incómodo y no logró dar lo mejor de sí, que era normal para él tener nervios en los enfrentamientos que mismo le generaban el estar alerta, pero nada de eso estuvo presente en dicha pelea. Su primera y única experiencia en un juego olímpico juvenil se vio truncado: “Me sentía mal cuando terminó. Enojado. Soñaba con una medalla olímpica. Mi conciencia estaba en que iba a salir campeón”, relató. En Singapur 2010, Guzmán le ganó la primera pelea al italiano Vittorio Rega por 2-1 y perdió en la semifinal ante el israelí Haimovtz y al no haber repechaje, se aseguró la medalla de bronce.

Por Mijal Menajovsky

La bronca no se genera por el resultado, porque, para Guzmán, obtener una medalla es muy importante. Pero el taekwondista había salido segundo en el preolímpico y a esto se suma que, a su coach, Nicolás Zárate, lo conoció apenas dos semanas antes de viajar a los JJOO de la Juventud de 2010. Más allá de eso, se mostró alegre con su experiencia en Asia: “Quedaban 18 días en los Juegos y pudimos conocer y aprender en ferias lo cultural de cada país, tradición, juegos”. Además, agregó: “En la Villa Olímpica había varias cosas para hacer. Había planes turísticos y te juntabas con gente de otros lados y no solo con argentinos. Trabajabas en equipo y disfrutabas un montón”.

– ¿Pudiste ir a ver otras disciplinas?

– Estuve un montón de días, fui con mi entrenador a ver otros deportes y alentamos a los chicos argentinos.

– ¿Qué le aconsejarías a un chico que está por vivir lo mismo que vos en Buenos Aires 2018?

– Lo más importante es estar enfocado, concentrarse, ir por todo sin perder los valores y a uno mismo. Esto es solamente un campeonato, no es de vida o muerte. Hay que disfrutarlo.

Los tiempos pasaron y el taekwondo se fue actualizando. Sin embargo, hay una similitud entre Lucas Guzmán y Sebastián Crismanich, que ganó una medalla de oro en los JJOO de Londres 2012.. En 2008, se entrenaron juntos en Córdoba. Ahí, Lucas pudo aprender mucho de él. “Me le parezco mucho en cómo peleo, desde chico lo miro y admiro. Lo copio. Nos parecemos mucho en gestos técnicos, trayectoria y resultados”, explicó. Guzmán idolatra a Crismanich, lo sigue: “Para mí, Sebas es uno solo y en su tiempo fue el mejor. Es un orgullo que se me comparen, mi referente y lo tengo como ejemplo, pero todos somos diferentes.  Yo quiero que me reconozcan por mis resultados. Nunca lo voy a igualar y tampoco quiero. Quiero contar mi propia historia”.

Guzmán nunca soñó con llegar a ser el mejor taekwondista argentino. Siempre practicó el deporte como pasatiempo, porque la mayoría de sus amigos lo hacían. Para él era una diversión. Solo deseaba ser cinturón negro (máximo rango), no tenía un sueño mayor. Su papá era su entrenador y por eso empezó de chico. No fue el único deporte que practicó.  También jugó al fútbol. “Me iba bien. A los 13 empecé a jugar partidos, entrenaba fútbol más taekwondo y tenía que estudiar para el colegio. Era demasiado estresante hacer todo eso y empecé bajar mi promedio de nota. Siempre me sacaba de 8 para arriba y bajé las notas. Me sentí muy mal”, detalló. Un médico le explicó que sufría un ataque se estrés y cansancio físico. “Dormí todo un día porque estaba muy cansado, no comía. Estaba muerto en vida”, detalló. Fue un antes y después en la vida en su vida. Ese fin de semana tenía un torneo de taekwondo, había descansado un día entero y fue a competir. Tuvo muy buenos resultados y a su papá quedó muy conforme. “Me sentí completo, sentí que ese era mi lugar”, contó. Después de eso, con trece años, optó definitivamente por el taekwondo.

Un año luego, lo llamaron para representar a la Selección Argentina. Lucas peleó su cupo y salió campeón nacional y quedó posicionado como el mejor argentino para los Juegos Olímpicos de la Juventud en Singapur 2010. También obtuvo la medalla de bronce en el Panamericano de Toronto 2015, medalla de Oro en España 2015, Campeón en Canadá, Medalla de Oro en México Open, Oro en Open WTF, Oro en Costa Rica, Bronce en Turquía y sigue dando siempre lo mejor.

“Hoy estoy trabajando muy duro para llegar a un Juego Olímpico. Por centésimas quedé afuera de Río 2016. Entraban los 6 mejores y yo estaba 7. Al que salió campeón olímpico le gané una vez y perdí una. Tenía posibilidades y fue una tristeza enorme, pero estoy mejorando y corrigiendo para poder llegar al juego que viene de la mejor forma”, explica previo a Tokio 2020.

En los Juegos Olímpicos Universitarios fue subcampeón y dice que se sintió muy bien. El campeón olímpico de Río quedó tercero y eso le da ganas de más. “Siempre busco incrementar mi nivel y entrenar”, y a su vez entiende que todos entrenan y buscan crecer, por eso se fija siempre en él para crecer y mejorar.

– ¿Cuál es el límite para tu carrera?

– No tengo techo, trato de hacer lo mejor de mí siempre. Para mí todos los días son los Juegos Olímpicos y el Mundial, siempre doy lo mejor y me esfuerzo por mejorar. De lunes a viernes, me entreno doble turno, quiero dar lo mejor siempre..

Ahora, se está entrenando para un torneo que lo ayudará a tomar rodaje: la Copa Presidente de Las Vegas, un certamen que él mismo reconoce es para tomar ritmo. “Volvemos y nos vamos a Monterrey, para ir a un centro de alto rendimiento y enfrentarnos con atletas mexicanos”, detalló su itinerario. Luego vendrá el US Open del año próximo y sumar puntos para llegar al pre clasificatorio panamericano. Los próximos objetivos son: Clasificatorio para los Juegos Panamericanos, los Panamericanos y el Mundial. Para llegar a Tokio 2020, donde tiene posibilidades de participar de su primer Juego Olímpico, lo más importante es conseguir un buen resultado en los Juegos Universitarios. Otorgan muchos puntos al ranking y según Guzmán es uno de los torneos más exigentes.

Lucas Guzman sueña con llegar lejos y se ve participando de Tokio, pero sabe que todo depende de los torneos para los que se está preparando hacia el 2019.

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