“Me veía entrenando en el balcón de casa y pensaba ‘así no puedo ir a un Juego Olímpico’”

Juan Manuel Vivaldi, el arquero de los Leones, estará en Tokio. Antes de viajar, contó a ETERDigital los detalles de la preparación del equipo en medio de la pandemia. Habló de la incertidumbre, de la vacunación de los atletas, de los candidatos al oro y de mucho más.

Por Micaela Garay, Solange Pasini y Victoria Ferrero 

Juan Manuel Vivaldi es el arquero de nuestra selección nacional de hockey masculino, el máximo referente en la cancha por su trayectoria en el equipo y, como expresa el tatuaje de los 5 anillos en su brazo derecho, uno de los campeones olímpicos de Río 2016. En plena etapa de preparación para la máxima cita deportiva que se desarrollará en Tokio en menos de 2 meses y formando parte del riguroso entrenamiento en el CENARD, entre turno y turno, conversó con las y los estudiantes de Periodismo Deportivo de ETER, sobre los pormenores de la preparación para una cita olímpica poco convencional y atravesada por una pandemia mundial.

El Nº1 de los Leones, que lleva 20 años defendiendo el arco, 261 partidos internacionales en su haber y fue nominado 3 veces como mejor arquero del mundo, es palabra más que autorizada para analizar el contexto, protocolos, adaptaciones y todo lo que podría suceder en los próximos Juegos Olímpicos, que además serán el capítulo final de su carrera.

Se describe como “una persona muy autoexigente y autocrítica” y entiende que si bien eso puede presentarse como un defecto también le permitió mejorar y llegar a lo más alto del deporte que eligió. “Soy consciente de que eso me trajo hasta donde me trajo y trato de ser lo más equilibrado posible, sin irme ni a un extremo ni a otro”, señaló. Cuando le preguntamos sobre su lugar en la cancha, si sitio en el plantel como el jugador con mayor trayectoria y el ejemplo para muchos de sus compañeros, fiel a su humildad respondió: “Trato de ser consecuente, de lo que uno dice con lo que uno hace y en ese sentido trato de aplicar con el ejemplo. Entrenarme, ir todos los días, dar lo máximo en cada entrenamiento, alentar a los chicos, a los más jóvenes, a los más grandes, a que hagan lo mismo. Creo que alcanza sólo con eso”.

Durante el 2020 tuvo que enfrentarse a una decisión difícil. Hacía tiempo que se preparaba para defender la medalla dorada en otro Juego Olímpico, pero la postergación del certamen lo obligó a elegir entre abandonar el intento o redoblar el esfuerzo en un contexto de incertidumbre. “En principio, la verdad que costó. Cuando pasó lo que pasó el año pasado, con la cancelación y la explosión de la pandemia en el mundo, la verdad que fue complicado”, explicó y además agregó: “En un momento me veía entrenando en el balcón de casa y pensaba ‘así no puedo ir a un Juego Olímpico’. Está claro que fue difícil y el proceso tuvo sus altibajos, por momentos mejor y por momentos peor”.

Los entrenamientos comenzaron luego de 3 meses de decretado el aislamiento obligatorio, bajo la modalidad burbuja. Por supuesto que estas modificaciones afectaron y afectan los objetivos del trabajo y el desarrollo del trabajo. Ante la consulta sobre cómo afectan las medidas restrictivas en el desarrollo de la preparación Juan Manuel contó: “En el caso nuestro ya estamos habilitados desde mitad del año pasado, cuando se aprobó que los atletas olímpicos podamos entrenar, obviamente con protocolos, pero estamos habilitados para continuar con nuestro entrenamiento y nuestra preparación. En este caso estamos yendo al CENARD todos los días y lo de los protocolos son los mismos que en todos lados. Nos toman la fiebre, andamos con barbijos para todos lados, el uso del gimnasio es por horarios y con barbijo; se libera todo cuando estamos en espacios abiertos que es solamente cuando estamos adentro de la cancha”. 

Retomando su experiencia como deportista olímpico nos adentramos a conocer qué modificaciones sufrieron las rutinas de entrenamiento y dónde encuentra las principales diferencias con la preparación para otros Juegos Olímpicos. Sobre eso, manifestó: “Esta preparación es bastante particular, por todos estos condimentos que ya todos sabemos. En nuestro caso, hace tres semanas que tuvimos la posibilidad de volver a competir en un partido internacional oficial, después de casi un año y medio que no lo hacíamos. Por otro lado, al tener muchos jugadores jugando en Europa, se hizo difícil poder juntar de vuelta a todo el grupo. Y eso hace que se pierda un poco la frecuencia y el armado del equipo, del día a día, que es donde se construyen también los equipos y se van trabajando las cosas que quiere el cuerpo técnico. Así que es bastante particular todo”.

A estos contratiempos entendibles podríamos sumarle también la dificultad para disputar partidos internacionales, teniendo en cuenta que constantemente se tensionan las medidas sanitarias de los distintos países involucrados, lo que en muchos casos imposibilita la competencia. En este sentido, contó que hasta el momento la expectativa en torno a rodaje internacional era de 12 partidos previos a la cita olímpica (contra los más de 30 disputados en ediciones anteriores) y esto sin mencionar que al momento de la entrevista aún no se había suspendido la gira de los Leones y las Leonas por Europa. Allí se iban a disputar dos partidos amistosos (Francia y Canadá) y dos oficiales contra Bélgica, que fueron cancelados por la imposibilidad de ingresar a Países Bajos. 

La rutina respecto de los protocolos parece cotidiana. Es una adaptación necesaria, al menos para quienes defienden los colores de la selección. Ante la consulta de cómo se dan esos cuidados en el día a día, Vivaldi explicó: “Los clubes ahora están bastante más frenados en sus actividades. En nuestro caso nos hacemos hisopados cada vez que tenemos que viajar o hace poquito, que tuvimos que competir, nos hisopábamos permanentemente al igual que el fútbol, para hacer una comparativa. Previo a competencias, ahora que tenemos que viajar de nuevo, nos tenemos que hisopar de vuelta. Previo a cada partido y el mismo día del partido también tenemos que hacer los hisopados, pero en los procesos de entrenamiento solamente lo hacíamos cuando nos juntábamos y si no aparecía ningún síntoma ni nada raro íbamos haciendo un chequeo más esporádico”

Una de las novedades más relevantes para el mundo del olimpismo, que intenta contrarrestar muchas preguntas que aparecen en torno a el desarrollo de la competencia y la posibilidad de volver a suspenderse, es la determinación del Comité Olímpico Internacional (COI) que, junto con Pfizer, anunció la vacunación de los deportistas clasificados.

Respecto de esta decisión nuestro arquero expresó: “La manera de prepararnos no es la habitual o la convencional y un poco el tema de la vacunación también busca llevar tranquilidad a todos los deportistas para poder seguir preparándonos de la mejor manera. Si bien tenemos mucho contacto con la gente del Comité y la gente del ENARD, todavía no tenemos datos o información con respecto a qué va a pasar con la vacunación puntualmente de los atletas. Sí sé que el COI estaba detrás de eso buscando hacer llegar vacunas a todos los países afectados al Juego Olímpico para que puedan vacunar a sus atletas. Así que estamos ahí, a la expectativa y a la espera de estas novedades. Igualmente es un tema delicado también por todo lo que ha pasado y lo que se ha vivido acá en el país”.

Sobre sus expectativas para Tokio 2020 y lo que implica ser los defensores del título, detalló: “Haber conseguido el oro fue la alegría y el orgullo más grande que tuve como deportista. Hay equipos que están en un gran nivel y nosotros en este momento estamos en un proceso distinto al previo a los Juegos Olímpicos de Río. Nosotros estamos en el armado. Recién esta semana empezaron a llegar los chicos que terminaron en Europa. Tenemos que volver a hacer la amalgama del equipo, bajar las cosas que hay que mejorar, bajar a la cancha”

También se animó a arriesgar y responder a la pregunta sobre los posibles candidatos: “Sobre todo Bélgica, que viene de salir campeón del mundo. Primero viene de jugar la final olímpica del 2016 contra Argentina, en el 2018 fue campeón del mundo, ganó la edición pasada de la Pro Elite, que es el torneo que estamos jugando todos. Realmente es un equipo que viene en crecida. Hoy está por encima de todos, juega con todos, saca resultados y gana. Es un equipo que está bien entrenado, bien preparado. Australia, lo mismo. Pero lo dije siempre: el hockey masculino tiene una gran paridad dentro de lo que son los 8 o 9 primeros equipos del mundo. Va a depender mucho de ese momento, ese presente ahí, y ver quién está mejor”

En este año cargado de la expectativa por volver a vivir los Juegos Olímpicos, pero además de la incertidumbre por la constante tensión entre quienes organizan la cita y los procesos sanitarios que cambian constantemente, Los Leones y especialmente su capitán, Juan Manuel Vivaldi, tiene la mente puesta en el objetivo: defender la medalla dorada para ver otra vez a nuestra bandera en lo más alto.