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Rubén Rada: el rey del candombe volvió a los escenarios argentinos


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Rubén Rada causó gran impacto en el Luna Park con un evento que unió el pasado, presente y futuro de uno de los mayores referentes de la música rioplatense. Invitados como Nahuel Pennisi, Juanse, Julia Zenko, León Gieco y Los Auténticos Decadentes pasaron por el escenario para acompañarlo en una noche irrepetible.


El 16 de julio de 2023 Rada cumplió 80 años. Lejos de verlo como un evento más, el cantante uruguayo decidió orquestar una celebración a lo grande: su primer Luna Park como solista. En ese encuentro único, el artista recorrió sus 60 años de trayectoria musical.

Como inauguración del show, la banda abrió con “Aquel payaso”, una de las canciones del primer disco lanzado por el artista, “Rada” de 1969. Las siguientes canciones homenajearon los inicios del cantante en los grupos The Hot Blowers, El Kinto, Opa y Totem: “Las manzanas”. Este hit radial llevó a Rada a ampliar su reconocimiento por Montevideo.

“Don Pascual” —compuesto por Chicho Pascual de El Kinto— trajo la calma dedicada a los pescadores. La dulzura del recuerdo de Eduardo Mateo estuvo presente en “Mejor me voy”, donde Rada y Julia Zenko combinaron el candombe con recursos del tango

“Biafra” llegó como una denuncia permanente al genocidio de la población afroamericana y de una nación olvidada y, para finalizar el viaje en sus etapas iniciales, la banda lo acompañó al son de “Eloísa” y “Montevideo” con la reacción de la gente extasiada en el compás de las palmas y cantos.

Su ritmo se mantuvo activo para animar al público y, con un estilo fraternal y cómico, reconocer tanto a los artistas invitados como a su banda y su familia. Estuvo acompañado por sus hijos —las cantantes Lucila y Julieta Rada en voces y Matías Rada en guitarra— y sus músicos históricos: Poly Rodríguez, Nelson Cedrés, Lobo y Noe Nuñez, Nacho Mateu.

“El negro es el mejor cantor latinoamericano”, afirmó la cantante Adriana Varela antes de dar inicio a una versión de “Patotero sentimental”, un tango modernizado. 

En un breve lapso de tiempo, el público transitó la facilidad de Rada para habitar en cada género musical: desde la zamba con Nahuel Pennisi para cantar “Adiós a la rama” y en “Universos Paralelos”, hasta el candombe beat y funk de “Dedos”, mediante la participación del bajista Javier Malosetti, con quien Rada grabó el mítico disco “Varsovia”, en 2007.

En las dos horas y media de concierto, el músico y su banda dieron breves pausas. El escenario —establecido con una pantalla grande y dos pequeñas— fue adornado con recuerdos de la trayectoria de Rada: recortes de shows, fotografías de sus grupos y personas importantes para su historia.

Estuvieron presentes recuerdos grabados con el fallecido Osvaldo Fattoruso así como también fueron presentados mensajes de amigos como Fito Páez, Hugo Fattoruso, Daniela Mercury, Natalia Oreiro, Carlos Vives y Andrés Calamaro para desear un feliz festejo al protagonista de la velada.

En el medio del escenario, Rada brilló con sus tambores a flor de piel. No perdió el tempo y swing en ningún momento, vigilante de su banda y el público que lo rodea. “¡A ver ese sentimiento de locura!”, exclamó a las hileras de personas mientras aplaudía con sus manos al son de “Candombe para Gardel”, canción donde participaron los músicos Lew y Nolé. 

En el escenario se situó una pareja de bailarines de candombe vestidos con brillos blancos y sonrisas amplias. La respuesta que recibieron del público fue tan vibrante como su desenvolver: el Luna Park se inundó de silbidos, gritos, cantos y bailes. Por una noche solo importó el candombe.

Luego de que Julieta Rada cantará “Visionarios”, empezó el final del espectáculo. Acompañado por Juanse, Rubén Rada estrenó la canción “Spinetta es lo más grande que hay”. David Lebón subió al escenario para cantar “Malísimo” y, con su característica dupla de armónica y guitarra, León Gieco interpretó “Rock de la calle” y “La cultura es la sonrisa”, que fue recibida al viboreo de “La patria no se vende” por gran parte del público. 

Cómo últimos invitados, Los Auténticos Decadentes entonaron “Blumana” y, a modo de una despedida vivaz, Rada le dió pie a sus hits de los 2000: “Cha-cha, muchacha” y “Muriendo de plena”. 

El show finalizó con el festivo tema “Mandanga Dance” —del álbum “Adar Nebur” de 1984— donde Rada jugó a ser el director de orquesta en las filas de espectadores que danzaban y viboreaban al compás de la banda, encaminándolos a la locura total para concluir el festejo de sus 80 años de una manera inolvidable.


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