SOBERANÍA SATELITAL


Argentina lanzó su segundo satélite al espacio y anunció la construcción de otros tres para comenzar a convertirse en una potencia espacial y dejar de alquilar servicios satelitales a otros países.

Por Tarik Farah Simony Vidal y Mariana Leder Kremer Hernández

Foto: Mariana Leder Kremer

Foto: Mariana Leder Kremer

Un conteo sorpresivo y a destiempo invadió la Nave de la Ciencia, el auditorio de Tecnópolis donde el 30 de septiembre se llevó a cabo la transmisión en vivo del lanzamiento del Arsat 2. Todos los presentes contaban hasta cero, mientras veían en la pantalla gigante cómo un nuevo satélite argentino era enviado al espacio y explotaron en gritos y aplausos con su despegue exitoso. Adrián Paenza, quien condujo la emisión con la periodista de la TV Pública, Lourdes Zuazo, había abierto el paraguas ante posibles retrasos del despegue del Arsat 2, pero cuando a las 17.30 el contador no se detuvo y el cohete Ariane 5 comenzó a lanzar fuego, hasta los conductores parecían asombrados. “Esto es algo que cambia por completo el futuro de las generaciones jóvenes”, aseguró el Ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao.

Foto: Mariana Leder Kremer

Foto: Mariana Leder Kremer

Más de 500 personas estuvieron presentes en las gradas del auditorio. Familias enteras, trabajadores de tecnópolis y personas que asistieron en forma individual colmaron casi por completo una Nave de la Ciencia que tuvo en el escenario, además de los conductores y el ministro, dos especialistas: Hugo Nahuys, ingeniero electrónico y Jefe de Calidad y Procesos de ARSAT, y el ingeniero Ignacio Grossi, jefe del proyecto por parte de la empresa estatal rionegrina INVAP, que fabricó el satélite en San Carlos de Bariloche. Entre los cuatro explicaron al público presente en qué consistía el proceso de lanzamiento del satélite argentino y cuáles eran los tiempos esperables para cada momento, e intercalaron comunicaciones en vivo con el laboratorio de pruebas satelitales CEATSA (Centro de Ensayos de Alta Tecnología) en Bariloche, con la estación terrena de ARSAT en Benavídez y con el Puerto Espacial de Kourou en la Guayana Francesa, desde donde fue lanzado el satélite, a lo largo de las dos horas que duró la transmisión, hasta que el centro de Benavídez tomó control del satélite. “Quería compartir con mis hijos algo que yo jamás imaginé, y lo considero muy importante y emocionante, hay que saber votar para que este proyecto continúe”, explicó Andrea Blanco de 46 años, que estaba acompañada por sus tres hijos de 16, 13 y 9 años, quienes aplaudían ante cada confirmación que llegaba desde el escenario de que todo avanzaba conforme a lo planeado.
En plena época de campaña electoral, el representante de la cartera de Ciencia y Tecnología, Barañao, no dudó en vincular el logro con una política pública impulsada por la actual gestión: “Esto es producto de un proyecto político que apostó al conocimiento, la ciencia y la tecnología, y no se percibe en las otras fuerzas políticas una convicción de que estas cuestiones jueguen un papel fundamental en sus propuestas”. Además admitió que es importante seguir repatriando ingenieros, investigadores y científicos, pero que también los que se reciban y terminen sus carreras puedan salir al exterior para conocer el mundo, capacitarse y para que luego nuestro país les brinde las oportunidades tales para que estos profesionales no sean tentados por ofertas del exterior.

Foto: Mariana Leder Kremer

Foto: Mariana Leder Kremer

El Arsat 2 es un satélite de comunicaciones cuya cobertura abarca tanto Sudamérica como parte de América del Norte, y está equipado para proporcionar servicios de telecomunicaciones: transmisión de datos, internet y televisión. “Esto es telecomunicación, no como otros países que lanzan satélites para la guerra”, destacó Alomaí, una mujer de 50 años que estaba siguiendo la transmisión sentada junto a su hijo. Pero todas las generaciones estuvieron presentes en la Nave de la Ciencia, como Alberto de 75 años, quien contó: “Yo te explico, tengo TDA (Televisión Digital Abierta) y no sabés cómo se ve con el satélite anterior, se ve igual que el cable”, y agregó: “Nunca me imaginé que esto iba a pasar”.
Según declaró el gerente titular de INVAP, Héctor Otheguy, el Arsat 2 costó 250 millones de dólares y se estima que tendrá una vida útil de 15 años, lo que le permitirá recuperar la inversión rápidamente, ya que la facturación por la venta de servicios alcanzará los 600 millones de dólares. El Arsat 1 que fue lanzado en octubre de 2014 ofrece servicios de telecomunicaciones, como la transmisión de datos, acceso a internet, telefonía IP y televisión digital, principalmente a lo largo de Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay y parte de Bolivia. Luego del lanzamiento del segundo satélite argentino, ya se confirmó que están construyendo la tercera versión del Arsat y que tienen en mente también el 4 y 5, porque tendrán nuevas herramientas para cubrir los baches que dejen los dos primeros que ya fueron enviados al espacio y que tienen funciones y tecnologías, ya que se construyeron casi en simultáneo.

What others say about : SOBERANÍA SATELITAL..


Leave a Comment


Your email address will not be published.