25 AÑOS DE CADENA PERPETUA, PUNK QUE ME HICISTE BIEN


Antes de su show del 15 de noviembre en el Luna Park, Cadena Perpetua, hizo un repaso sobre estos 25 años, la transformación de su público y una reflexión sobre lo que significó todo ese camino transcurrido.

Por Julieta Schultz

Cadena-Perpetua (1) (www.eterdigital.com.ar)

Es cierto que la música punk nunca tuvo tanta convocatoria como otros géneros. Es cierto, también, que se necesita de la masividad y la popularidad para que las bandas trasciendan. Pero otra certeza es que resignarse a soñar no es la solución. Y así, después de un largo y arduo trabajo, en unos días, Cadena Perpetua cumple 25 años de trayectoria y lo celebra en el estadio Luna Park junto a quienes siempre los acompañaron desde sus inicios y los que se sumaron formando parte también de esta historia.
“Era imposible imaginarme que íbamos a tocar en el Luna Park, ni siquiera soñábamos con tener la posibilidad de grabar un CD” —haciendo referencia a sus primeros comienzos— era muy costoso y difícil si no tenías alguien que te respaldara”, recuerda Hernán Valente (“Vala”), cantante y líder de la banda.
Cadena Perpetua se formó en 1990 y fue soporte de artistas reconocidos como Steves Jones, La Polla Records y los míticos Ramones. Habían llegado al show de la banda estadounidense en 1995 sin tener aún un disco editado. Aunque poco les importaba en ese momento ya que el sueño estaba cumplido: compartir escenario con uno de los padres del punk rock más influyente. “Recuerdo que estábamos preparados para todo y nos fuimos aplaudidos. Entonces, el hecho de que no te escupieran ya significaba un partido ganado”, relata “Vala”.
Dejando atrás su producción independiente editado en formato casete y titulada como “Cadena Perpetua”, en 1995 logran firmar con el sello discográfico Frost Bite y graban su primer disco en el Teatro Del Plata de Buenos Aires.
“Nuestro primer show oficial fue un caos. Vinieron los Arshis, de Rosario, y los Mal de Parkinson, de Mar del Plata. Cadena cerró tocando el primer disco. Estaba agotado el show y había más gente de la que podía entrar en la sala. En un momento se agarraron a piñas, de hecho las minas también. Empezaron a volar cosas. Después el dueño del teatro nos llama y nos dice ‘vengan a ver lo que hay en el baño’. No había inodoros. El “tipo” había cortado el agua para que chupen más en la barra y la gente decía ‘nos cortás el agua y nosotros te arrancamos los inodoros’. Entonces estaban los caños pelados y no quedaba un mingitorio. Creo que la plata de la boletería directamente hubo que pagarla en inodoros”, cuenta y se ríe Damián “Chino” Biscotti, baterista de la banda.

cadena-perpetua (www.eterdigital.com.ar)

“El chino”, como lo llaman, además de serle fiel a los platillos tiene una tienda de vinilos, CD’s, libros, remeras y tablas entre otras. Distribuye su tiempo entre su hobby de DJ y “Pelea de Gallos” otro grupo de la cual forma parte.
“Todo esto es un camino transcurrido que nos hizo llegar a lo que hoy podemos lograr. Hicimos un montón de cosas que por suerte nos tocó vivir y pasar. Estamos enteros con una formación de 21 años y eso me parece que habla un montón de la banda”, confiesa “El vala”.
Hoy en día el público de Cadena Perpetua se amplió, quedó en el pasado y en la memoria de cada uno de los fans los recuerdos de aquellos recitales sucios y desprolijos donde abundaban las crestas, las camperas con tachas y los borcegos, propios de la esencia punkrockera. “Hoy, en el punk, existe gente de todas las edades, pero se convive —recalca— es mucho más tranquilo. Los lugares también están preparados para que la gente disfrute solamente de un show. Los horarios también ayudan: es diferente tocar a las 10 de la noche que a las 4 de la mañana. Muchas veces nos pasa en el interior que tocamos tarde y la gente ya está “picada” y cuando sucede eso a veces ocurren cosas un poco noventeras”, afirma “El chino” con picardía.
La banda liderada por Hernán Valente, Eduardo Graziadei y Damián Biscotti realiza sus giras por todo el interior del país. Recorren Ushuaia, Río Gallegos, Playa Unión (Chubut), Puerto San Julián, y visitan también el Norte argentino como Salta y Jujuy. “Esos son los lugares en donde nos va muy bien y recibimos un cariño enorme, cuenta “El Vala” —y agrega— en Ushuaia, una vez tocamos un martes y allá hay un horario de trabajo donde la gente termina a las 12.30 o 1 de la mañana. Eran las 12 y solamente había 13 personas y dijimos: ‘¿qué onda?’. Asi que arrancamos a las 2 de la mañana y ya el lugar estaba muy bien de concurrencia”. Hernán Valente entiende que cada lugar tiene su costumbre y una forma de vida distinta a la que se vive en la ciudad. “Ushuaia tiene la particularidad que las fabricas tienen un montón de turnos y la gente de nuestra edad termina a esa hora de laburar”, explica.
Con letras con fuerte contenido crítico y comprometida socialmente, Cadena Perpetua, tomó como referencias a Los Violadores, Todos Tus Muertos y La Polla Records, pero a partir de “Largas Noches” buscaron hacer un quiebre y no centrarse demasiado en las denuncias sociales sino más bien en mirarse uno mismo como parte de esa “plaga”. “Es fácil estar mirando para afuera y decir: ‘esto esta mal’ pero a la hora de verte como un parásito que colabora con esas miserias que tiene el mundo por ahí es más difícil. Hablar de uno es lo más sincero de todo y la canción cuanto más sincera mejor”, reflexiona Damián Biscotti.
Este trío punk perseveró en el tiempo y se ganó un lugar en el mundo de la música, quizá lo más valioso no es salir del under sino mantenerse unidos como ellos lo hicieron durante 25 años. Todo eso es producto de la constancia, el buen trabajo y la fidelidad de un público que creció a través de los años. “El camino es lo que hace a la banda. No hay un fin ni una llegada. Nunca nos pusimos una meta Lo que nos gusta a nosotros es el mismo camino”, confiesa “El Chino” Biscotti.

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