Laiseca: entre el realismo y el delirio

Alberto Laiseca ​fue un escritor argentino. Entre los más de diecinueve volúmenes que editó en los géneros de novela, cuento, poesía y ensayo se destacan las novelas El jardín de las máquinas parlantes y Los sorias, célebre por ser la novela argentina más extensa.

Es creador de un estilo llamado “realismo delirante”, un género literario personal que trabaja con la realidad a partir de la exageración y donde las cosas cambian su dimensión para ser miradas, pensadas y narradas desde una nueva concepción espacio-temporal. A 5 años de su muerte, Laiseca es un referente en el mundo de la literatura y un personaje que despierta la curiosidad de cualquiera que se lo cruce.

Capítulo 1: El hombre

Laiseca nació en la localidad de Camilo Aldao, ubicada al sur del departamento Marcos Juárez, en el sureste de la provincia de Córdoba. Menospreciado por su padre y abandonado a su suerte, Laiseca viajó a Buenos Aires y tuvo que rebuscárselas para sobrevivir: fue cosechero, empleado telefónico, corrector de pruebas de galera, durmió en la calle, pasó hambre, vivió en muchas pensiones, pero nunca dejó de escribir.

Capítulo 2: La obra

Desde 1976, con la publicación de Su turno para morir (título impuesto al autor por cuestiones de marketing editorial), Alberto Laiseca comenzó su recorrido como escritor. A partir de allí publicó 19 libros entre los que se encuentran cuentos, un manual, poesías y, principalmente, novelas. Entre ellas se destaca Los sorias, publicada en 1998. Es la novela más larga del autor, de la literatura argentina (casi 1400 páginas), y ha sido considerada por la crítica, lectores y el propio Laiseca como su obra cumbre.

Capítulo 3: El legado

Hoy la literatura de Laiseca se ubica en un extraño lugar dentro del campo literario: escribió sus primeras obras junto a escritores como Piglia, Aira y Fogwill pero en el canon ocupa un lugar desconcertante. Su legado se ve en sus estudiantes. Muchos lo recuerdan como un gran docente, que les permitió abrir nuevos mundos y posibilidades, ya que les brindaba todas las libertades creativas posibles. Muchos de ellos hoy publican sus propios cuentos y novelas, e incluso fueron ellos los que se encargaron de la edición y publicación de su último libro, el El Manual Sadomasoporno.