CUSTODIOS DE UNA ESTÉTICA DEL FERROCARRIL


Un grupo de artistas recorre estaciones y restaura las gráficas antiguas. Además se visten con uniformes ferroviarios históricos y hacen performance en esas paradas. Cuestionan las reformas que impulsa el Gobierno porque “se hacen con Google Earth y Autocad”.

Por Ezequiel Bratti

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En medio de la renovación ferroviaria que el Estado nacional está llevando a cabo, un grupo de artistas visuales se dedica a intervenir estaciones. Su trabajo abarca desde la restauración de viejas gráficas despintadas, con una investigación previa y usando antiguas técnicas de mantenimiento, hasta organizar una performance con uniformes ferroviarios. Ellos son La Agrupación de Boletos Tipo Edmondson, (ABTE).
ABTE fue fundada en 1998 por el artista visual Javier Martínez Jacques y por Patricio Larrambebere, quien en ese entonces colaboraba con el Museo Nacional Ferroviario ¨Raúl Scalabrini Ortiz¨ y daba clases en el Instituto Universitario Nacional de las Artes (IUNA). Con el pasar de los años se fueron sumando nuevos integrantes. En el 2003 se incorporó Ezequiel Semo, quien empezó a hacer performance con antiguos uniformes de motorman y creó un archivo textil, entre otras actividades. En 2012, Gachi Rosati, pintora y docente de la Universidad Nacional del Arte (UNA); Javier Barrio, sociólogo y artista; y Martín Guerrero, también egresado de UNA, expandieron las actividades de ABTE organizando acciones pictóricas, performances y happenings.
Ezequiel Semo aclaró que además de sus integrantes, siempre hay gente que ayuda aportando otros conocimientos: ¨Tenemos colaboradores que ayudan desde la perspectiva del coleccionista de boletos de cartón, por ejemplo, y otros artistas que siempre contribuyen en las acciones aportando sus conocimientos¨. En 2013 ABTE exhibió la Muestra ¨57 x 30.5 mm Quince años de Cultura Ferroviaria¨ en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Actualmente se puede encontrar una colección de boletos tipo Edmonson recuperada por ABTE en el Museo Ferroviario Nacional.
Sus intervenciones perduran en las estaciones de San Andrés, Jeppener, Mercedes, Cortines, Alegre, Azcuénaga, Coghlan, Oliden, Victoria, Vagues, Adela, entre otras.

INTERVENCIÓN DE ABTE A LA ESTACIÓN ADELA, PROVINCIA DE BUENOS AIRES.

Si bien ABTE preserva material ferroviario, su verdadero trabajo es artístico. Sus integrantes incorporan antiguas técnicas ferroviarias para llevar a cabo sus intervenciones: desde repintar una gráfica a pincel, vestir uniformes y usar objetos antiguos, hasta imprimir boletos con una máquina de 1926 tipo Edmonson para el 130 aniversario de la estación de Baradero.
¨Básicamente nosotros somos artistas visuales. El desarrollo de nuestro trabajo tiene que ver con las artes, no somos ni refaccionistas, ni ferroaficionados, ni nada que tenga que ver con el mundo de la gente alocada por el ferrocarril. Lo que hacemos es un trabajo de artistas visuales con metodologías que tienen que ver con la estética de la cultura del ferrocarril¨, aclaró Larrambebere respecto a las actividades que llevan a cabo.

EL ARTE DE LA NO PRESERVACIÓN
Actualmente Larrambebere tiene una opinión formada sobre la renovación de estaciones y material ferroviario que se está llevando a cabo. Para él no hay respeto por la arquitectura característica de los ferrocarriles, sus características constructivas, sus materiales, sus modos de hacer. Cree que a quien debería importarle la convivencia entre los nuevos y viejos materiales no le importa, y que hay conceptos arquitectónicos básicos que no se tienen en cuenta a la hora de hacer una renovación.
Indignado y esperanzado a la vez, Patricio sostuvo: ¨Hay mucho material que se pierde por la modernización pero hay una cantidad inmensa de material que puede ser salvado si el que trabaja en la arquitectura de las construcciones tuviera una mínima noción de eso¨. Más relajado, ironizó: ¨Las renovaciones de las estaciones las hacen con Google Earth y Autocad y no visitan los lugares, no hacen trabajo de campo¨.
En cambio, para Ezequiel, esta no preservación es por pura ignorancia del nuevo personal contratado e interpreta que el despido de 80.000 empleados especializados por las concesiones de los ferrocarriles en los años 90 llevó a que se pierda el control del patrimonio ferroviario. Justificando su argumento y lamentándose sobre la actualidad, sostuvo: ¨Entrá en mercado libre y buscá campana de ferrocarril¨.

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