ENTRE LA BRONCA Y LA GALA


La llegada del presidente estadounidense Barack Obama desató una jornada políticamente intensa en la Ciudad de Buenos Aires. Mientras los militantes de izquierda cantaban al grito de “¡Ahora tomate el palo!”, la canción de Miss Bolivia, en el Centro Cultural Kirchner se pintaban las últimas estrellas y se retocaba el azul y rojo de la bandera estadounidense para la cena de gala.

Por Belén Bellagamba, Noralía Savio Balbuena y Carolina Failde

Foto: José Romero

Foto: José Romero

Las organizaciones FIT, MST, CORREPI, Partido Obrero y Nuevo Movimiento al Socialismo (MAS) marcharon a la Rural, donde Obama tenía previsto dar una charla junto a empresarios –que finalmente se suspendió—. Las pintadas sobre Avenida Santa Fe expresaban “Obama go home”, “Fuera buitres del Sur”, “Latinoamérica libre de dictadura”.
Entre los manifestantes se encontraba Demián, militante de la Brecha Sindical quien afirmó: “Obama para nosotros representa al imperialismo, nos enfrentamos contra del apoyo que ejerció Estados Unidos a regímenes autoritarios. Dado que mañana se cumplen 40 años del Golpe de Estado nos parece fuerte y muy triste su llegada”.

Foto: Alejandro Santa Cruz

Foto: Alejandro Santa Cruz

La jornada culminó con una cena en el CCK, lugar que fue clausurado el 21 de diciembre por el ministro de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi, por “no cumplir con la habilitación correspondiente y ser un lugar peligroso para la circulación de las personas”, según las declaraciones del propio ministro. Paradójicamente, tres meses después, Mauricio Macri elige este lugar para agasajar a Obama en una cena llena de glamour y ostentación
Los invitados fueron más de 400. Entre los políticos presentes, tantos oficialistas como opositores, asistieron la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal y el de Salta, Juan Manuel Urtubey. Además, se hizo presente la jefa del ARI, Elisa Carrió. También fue el vicepresidente de la AMIA, José Scaliter, que llegó al lugar en bicicleta.
Los famosos convocados fueron Mirtha Legrand acompañada por sus nietos Juana y Nacho Viale, Graciela Borges, Juan José Campanella y Mariana Fabbiani, seguidos por los deportistas Juan Martín del Potro, Ángel “Pato” Cabrera, Guillermo Barros Schelotto, Luciana Aymar y los bailarines Maximiliano Guerra y Mora Godoy.
En la esquina de Corrientes y Leandro N. Alem, detrás de las vallas que cubrían prácticamente toda la manzana del Centro Cultural, estaba Nicolás, quien también esperaba recibir a los presidentes con una bandera de Estados Unidos con la leyenda “No existe una bandera lo suficientemente grande como para cubrir la vergüenza de matar gente”. Nicolás discute con fanáticas del presidente Obama, que llevaban puestos pañuelos con la bandera de Estados Unidos en el cuello.

Foto: Alejandro Santa Cruz

Foto: Alejandro Santa Cruz

La ciudad para algunos era fiesta, para otros tristeza y bronca. Una visita polémica en una fecha difícil para nuestro país. El presidente de los Estados Unidos de América pisaba suelo Argentino a un día del aniversario por los 40 años del golpe de Estado más nefasto para nuestra Nación, del cual también fue participe, con el aporte de recursos que terminaron con la desaparición y tortura de 30 mil personas del denominado Plan Cóndor.
El grito de una parte del pueblo no quiso ser menos en la noche del brindis y el tango de élite.

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