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La batalla de las voces: locutores vs. la inteligencia artificial

Foto: Milagros González
Foto: Milagros González

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La emergencia de la IA para reemplazar el trabajo humano presupone un jaque a diversos oficios, como es el de la locución. La disputa apenas comienza.


Damián encendió la computadora y empezó a armar como cada semana el noticiero que conducía en Chacra TV, canal enfocado en todo lo que tiene que ver con las novedades del sector agropecuario. En esta ocasión tenía que hacer una serie de videos y, por mera curiosidad, decidió probar y hacer a propósito las locuciones con Inteligencia Artificial (IA), en vez de utilizar su propia voz. Luego se lo mostró un colega.

—Amigo, ¿esa es Camí? —preguntó el compañero de Damián, en referencia a una locutora que era conocida de ambos. 

—No, es una IA. 

—¡Ah! Pensé que era Camí —expresó con asombro.

Enganchar al público es una de las características del oficio de los locutores. Pero, desde los últimos meses este esfuerzo humano está en el centro de la discusión ante la emergencia de las IA, que ponen en duda si este y otros rubros laborales están en peligro de extinción. 

El futuro de esta batalla es impredecible, la única certeza es que es un proceso que apenas comienza. María Rodas, licenciada en relaciones de trabajo recibida en la Universidad de Buenos Aires (UBA), indica: “En principio, la IA afecta la manera en que hacemos el trabajo. No creo que venga a reemplazarnos, sino que viene a potenciarnos, si bien es verdad que algunas profesiones -como sucedió en la época de la revolución industrial desaparecerán, otras se reconvertirán y aparecerán nuevas”.

Cuando tenía tan solo nueve años, el pequeño Damián Sierra apretó los botones “play” y “rec” en una vieja casetera que había en su casa y empezó a jugar, a simular que estaba en una radio: desde hacer entrevistas, hasta presentar canciones e inventar muchas secciones y columnas. Después hizo lo mismo pero con imágenes cuando le regalaron una handycam que hizo que sus aventuras en el mundillo de la producción de contenidos continuasen. Estas fueron las semillas que germinaron en él hasta convertirlo en licenciado en audiovisión y locutor nacional. 

Algo que caracteriza al conductor de Chacra TV es su necesidad de probar cosas nuevas, tal como lo hizo con la IA. Para él, esa tecnología “no representa un problema”, siempre y cuando “conviva y no reemplace a los seres humanos”. “Ofrece posibilidades que están muy buenas, pero es difícil encontrar ese punto medio para seguir haciendo cosas piolas sin que la herramienta no se termine comiendo todo”, señala. 

Y remarca: “Se va a complicar si no hay alguna regulación al respecto, aunque igual no importa porque si esa regulación no se cumple y nadie se interesa por hacer que se cumpla, entonces es lo mismo que la nada. Lo mismo pasa con cosas básicas y viejas como el convenio salarial de los locutores, que establece lo que te tienen que pagar por locución: no se cumple y te pagan dos mangos”. 

Hace poco, Damián charlaba con una colega que estaba indignada porque había salido una campaña del gobierno que tenía una locución generada con IA. Sobre esa conversación, él determina: “Uno a veces entiende cuando se trata de una empresa privada, porque hacen lo que se les canta. Ya cuando desde el gobierno empiezan a hacer eso, decís: ‘Acá no me cuida nadie, estoy peleando contra los molinos de viento'”.

Diversos países en todo el mundo coinciden en la necesidad de regular el uso de la IA, aunque la materialización de estas intenciones aún se encuentra en una etapa prematura. A principios de febrero, los países de la Unión Europea respaldaron de forma unánime un proyecto de legislación acordado en diciembre pasado en el Parlamento Europeo. Sin embargo, en ese momento, algunos países plantearon cuestionamientos que dejaron en la incertidumbre la finalización del texto. 

Antes de que esta iniciativa se aplique, el Parlamento Europeo realizará una votación final, prevista para abril. Aún así, la normativa no entrará en vigor de inmediato, ya que algunos de sus dispositivos comenzarán a aplicarse dentro de seis meses, y otros, en dos años.

Mientras tanto en Estados Unidos, el presidente Joe Biden firmó en octubre un decreto de regulación de la IA para aprovechar su potencial y hacer frente a los riesgos de lo que llamó “la tecnología más importante de nuestro tiempo”. “Una cosa está clara: para hacer realidad la promesa de la IA y evitar el riesgo, tenemos que gobernar esta tecnología”, dijo Biden durante un discurso en la Casa Blanca.

El especialista en programación Leonardo Tocacceli compara la situación de la IA con el desarrollo de armas nucleares, donde existen regulaciones y restricciones para acceder a la tecnología necesaria, como sucedió con Irán. “En el caso de la IA es posible levantar y entrenar modelos desde cualquier computadora, lo que plantea la dificultad de establecer límites y prevenir que actores rebeldes desarrollen sus propios modelos aunque haya regulaciones”, afirma. 

El programador continúa: “Ni los rusos, ni los chinos, ni los yanquis, nadie tiene la menor idea de qué hacer con los cambios sociales, políticos y económicos que van a venir de la incorporación masiva en la sociedad de la IA. Que haya más preguntas que respuestas sucede en un montón de dimensiones”.

Foto: Milagros González

Doblar es un arte

A finales de 2021, el joven Tobías fijó su objetivo: trabajar en Disney. No le importaba si lo convocaban para actuar, hacer producción o doblaje, él solo deseaba que la empresa del ratón lo llame. Se puso de acuerdo con su papá para juntos construir un estudio de grabación, en su casa ubicada en el partido de Ituzaingó. Ladrillo por ladrillo, todo lo hicieron ellos mismos, al tiempo que compraron todos los equipos necesarios para grabar en la computadora como el micrófono y la placa de sonido. 

Tan solo dos meses después, el artista en crecimiento recibió un llamado para darle voz a varios personajes de series animadas de Disney Junior. Tuvo un shock de adrenalina por su entusiasmo, que hizo que agarrara una hoja, una lapicera azul y se pusiera a practicar su firma para firmar el contrato. Lo tenía todo: un estudio propio, su voz y una oportunidad única. Las lágrimas recorrían su rostro por la emoción. 

Tobías Gómez tiene 22 años y se autopercibe “payaso, como todo geminiano”. A los nueve años empezó a canalizar su aura payasesca con su cuerpo y su voz al iniciar clases de teatro musical. Al alcanzar la mayoría de edad, estaba dispuesto a “sentar cabeza” e ingresar a la carrera de procurador, sin embargo en el camino descubrió la carrera de locutor, de la que no tenía ni la menor idea que existía, y se tiró de lleno a la pileta. 

Rindió los exámenes de ingreso en el Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (ISER) en 2021. Logró aprobar y al empezar la cursada descubrió un universo que le voló la cabeza, entre ellos el doblaje, especialización en la que profundizó en paralelo en un curso anual de la Dirección General de Enseñanza Artística (DGEART), ubicado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Cuando uno ve una serie o una película suele pensar en el director o la dificultad de una toma, pero pocas veces repara en el esfuerzo de los actores de doblaje, quienes prestan su voz y su impronta para dar vida y personalidad a los personajes de series y películas que originalmente están en otro idioma. Sobre este arte, el joven recientemente recibido opina que tiene que plantearse un uso crítico de la IA: “Hay muchas empresas que ya reemplazan a los actores y actrices de doblaje, o los engañan en unos castings de cuatro horas, en el que generan un banco de voces que después utiliza el software y no te garpan”, expresa y advierte: “A mí me destruye saber esto, me parece que es un debate meramente ético”.

En Argentina, la empresa Voicely prometió a principios de año automatizar el proceso de texto a voz, generando productos de locución de manera muy sencilla. Esto no cayó bien entre los trabajadores del sector, por lo que el Sindicato Argentino de Locutores y Comunicadores (SALCO) emitió un comunicado en repudio. Otros gremios del sector se sumaron al rechazo en solidaridad con los trabajadores. Esto “atenta contra el ejercicio profesional de locutores y comunicadores, pretendiendo reemplazar la voz humana por frases robotizadas”, detalla el comunicado. Asimismo, el sindicato presentó la denuncia correspondiente ante el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), la Asociación de Radiodifusoras Privadas Argentinas (ARPA) y la Asociación de Agencias de Publicidad. 

Juan Carlos Miranda, ingeniero informático y máster en ciencias de la computación, plantea que los seres humanos están ante una nueva revolución industrial que es imparable: la revolución de los datos. Según él, hay un debate entre qué sucede si lo que se ve es algo creado por una IA o si es algo producido por un artista. “Por el momento, hay ciertos errores como en la creación de imágenes que se hace una persona con una mano de 6 dedos. Eso es un error mínimo, que es muy probable que dentro de poco ya se solucione y parezca una imagen completamente real”, confirma. 

Sobre el futuro de los locutores sostiene: “Van a reconvertirse porque para ese oficio se requiere creatividad. El ser humano se adapta y lo hemos visto durante la pandemia”. 

El problema de la tecnología no es algo nuevo para aquellas personas que realizan específicamente doblajes -que no necesariamente pueden ser solo locutores para ejercer ese oficio, sino también actores-. Antes del surgimiento de la IA, la primera transformación de su trabajo se produjo durante la pandemia de Covid-19 en el año 2020. Esto hizo que los doblajistas se vieran obligados a dejar de ir a los estudios de grabación, incluso cuando los números de casos menguaron. En consecuencia, muchos montaron sus propios espacios laborales en sus hogares, para lo que debieron invertir en las herramientas tecnológicas necesarias para cumplir con su labor. 

El caso de Tobías es tan solo un ejemplo de esta modalidad de trabajo remoto que sigue vigente hasta la actualidad. “Uno puede tener un buen instrumento cuando de voz se habla, puede tener talento; pero la verdad en esta materia si vos no tenés los pierros se hace complicado, porque la precarización laboral en este último tiempo ha crecido mucho, sigue creciendo y hoy son más los estudios que contratan, gente con home studio que pueden autograbarse”, explica. 

En este sentido, agrega: “La IA puede ayudar en la instancia de postproducción, pero no nos puede reemplazar. Puede sonar un poco egocéntrico de mi parte, pero somos un poco irreemplazables porque generamos cosas que esas herramientas no”.

Foto: Milagros González

Con o sin emociones: esa es la cuestión 

A Michelle Fleischer siempre le gustó la radio. Desde pequeña jugaba a ser locutora y sintonizaba mucho la antigua Radio TKM y Radio Disney. Su momento sagrado del día era escuchar a los locutores de esas emisoras durante los diez minutos que le llevaba ir de su casa a la escuela en auto. Oírlos, prestarles atención a cómo se desempeñaban delante del micrófono e imitarlos fueron sus formas de aprender antes de animarse a emprender sus proyectos propios en diversas radios. Cada programa fue como una clase en la que se apropió de lo mejor de sus profesionales favoritos. 

Las únicas cosas que no llegó a copiar Michelle durante su infancia fueron las locuciones de Radio GPT, la primera emisora radial en el mundo que empezó a utilizar IA para producir contenidos durante las 24 horas del día. 

La programación de esta radio, que realiza sus transmisiones por internet desde Estados Unidos, se enfoca en pasar música y tiene la capacidad de revisar sitios de noticias y redes sociales, para informar de lo que sucede en cada región en tiempo real. La voz que informa entre cada canción se comunica en inglés y pronuncia bien cada palabra, sin embargo no utiliza ningún tipo de modismo ni eleva o disminuye su tono al expresarse. 

No hay alegría ni enojo o tristeza. Es como un electrocardiograma que muestra la ausencia de frecuencia cardíaca en un ser vivo. No hay señales que demuestren emoción alguna. 

Michelle, actualmente recibida tanto de locutora como periodista en la Escuela de Comunicación ETER, subraya que “el común de las personas cree que las carreras artísticas” como las que estudió “son fáciles” pero que, en realidad, “su complejidad radica en que tienen una alta dosis de carga emocional”. 

Por consiguiente, la locutora plantea que una voz generada mediante el uso de una IA “no transmite lo mismo que una persona que se preparó para eso durante tres años y aprendió técnicas de transmisión y del cuidado de la voz”. “Existen locutores que te pueden gustar más o te pueden gustar menos, sin embargo estoy completamente segura que esas herramientas tecnológicas no generan nada tal como lo pueden hacer los seres humanos”, enfatiza. 

María Rodas, además de licenciada en relaciones de trabajo, es coach ontológica. Desde esa perspectiva, explica que la conexión emocional y la generación de valor son habilidades netamente humanas que la IA no puede replicar. “El locutor puede valerse de herramientas digitales para autosuperarse en este marco, generar contenido y conectar emocionalmente con su audiencia. Lo que interesa es precisamente la experiencia que tuvo con tal o cual temática”, señala. 

Además, agrega: “Este oficio no está en riesgo siempre y cuando se aggiorne. Por ejemplo, hoy por hoy las personas conectan mucho con lo visual, es el caso de las radio por streaming, que el oyente no solamente escucha, sino que también puede ver las expresiones faciales de los miembros del programa cuando cuentan sus vivencias”. 

Cuando estaba en séptimo grado, Michelle habló con los directivos y los profesores de su escuela porque quería hacer sí o sí algo que tuviera que ver con el mundo radiofónico que tanto amaba. Entonces, todos juntos coordinaron y formaron una especie de radio escolar, en la que Michelle empezó a entrevistar tanto a alumnos como al personal de la institución.

Un día vio que un amigo suyo tenía su propio espacio radial por internet para decir todo lo que quisiera, sin filtros, para cualquiera que lo sintonice. Le llamó tanto la atención a la joven que decidió probar lo mismo que él para ver qué pasaba. Se montó un pequeño estudio en su pieza, compuesto por su computadora y un micrófono cubierto con una media, y empezó a transmitir. Su voz y su corazón al hablar hicieron que los chicos de su escuela se coparan poco a poco con la movida. Los tenía atrapados con sus cuerdas vocales, tal como lo hacían las sirenas en el océano con los marineros cuando atravesaban sus dominios en embarcaciones.

“También le hinchaba a todo el mundo: buscaba en Facebook los nombres de los operadores técnicos y todos los locutores que hacían radio y les escribía”, cuenta la locutora y periodista. De esa manera, hizo un tour por distintos estudios radiales, presenciando programas, dándose a conocer y ganando diversos concursos. Progresivamente se ganó su espacio en este mundillo hasta que llegó a trabajar durante un tiempo en AM750, una de las principales emisoras del país. 

Se autodefine como una chica “multitasking” porque actualmente encabeza su proyecto llamado Nice to Michu, un canal de Youtube en el que entrevista a diversas personalidades del mundo del espectáculo; es conductora de los programas radiales “Buenos Aires Show” y “Detrás del Telón”, ambos en Radio Buenos Aires AM1350; y realiza muchos trabajos como locutora freelance para publicidades, así como también vende productos de forma online y es niñera.

Ella no piensa permitir que ninguna máquina o software moderno le impida lograr su objetivo de llegar al corazón de sus oyentes. Aunque, actualmente, las IA no pueden transmitir sentimientos como un humano, el futuro es impredecible. Están en constante proceso de aprendizaje y perfeccionamiento, por lo que la batalla de las voces está lejos de terminar.


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2 comentarios

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  • Me parece interesante, aunque quizás tengo una mirada mas distópica, porque cada vez se usa más el recurso de la IA para reducir costos. No son las luchas laborales del mañana, sino del presente…