LA SALUD ES UN DERECHO


La marihuana como medicina alternativa provoca rechazos por prejuicios que no permiten llegar al debate. No obstante, existen proyectos que buscan legislar su uso medicinal.

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Por Nilda Villagra (@nildalacolo) y Myrian Quintana (@myrquintana)

Cuando se transita por una enfermedad que provoca un dolor crónico que no permite realizar las tareas cotidianas y ya se hizo todo lo posible que propone la medicina convencional, los tratamientos alternativos pueden ser más que una opción para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Científicamente está comprobado que el cannabis tiene propiedades que permiten disminuir dolencias y tratar enfermedades crónicas como la epilepsia refractaria. En la Argentina sólo falta que esta posibilidad se legisle para que muchas personas puedan tener una alternativa de vida.
“Los mitos se alimentan de la desinformación”, asegura el doctor Marcelo Morante, especialista del área de dolor de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Considera que “en nuestro país existe una desinformación respecto a la marihuana medicinal” y un “silencio de la sociedad científica por miedo de meterse en la ilegalidad”, y menciona que “la clave está en la educación para poder debatir y abordar este tema con seriedad”.
Junto con el intendente de General La Madrid, Martín Randazzo, pueblo del que es oriundo Morante, impulsaron un proyecto para ser el primer municipio en realizar los ensayos clínicos y cultivo de la marihuana para uso medicinal. “Una comunidad que se une por una causa noble”, señaló el intendente, dado que en el pueblo “la mayoría apoya la propuesta”. Randazzo, que además es médico cirujano, espera que se pueda destrabar en el Congreso el proyecto para comenzar con los ensayos clínicos para el tratamiento en la epilepsia refractaria. También, es una “excusa para rediseñarse como pueblo” y “poder aportar no sólo a su municipio sino también a nivel nacional”, según enfatizó.
También la diputada del Frente Para la Victoria, Diana Conti, impulsa una modificación de la Ley de estupefacientes (ley 23737). La propuesta está destinada a autorizar y despenalizar el uso de la marihuana con fines medicinales y para la investigación de su posible eficacia como medicación terapéutica o de control de síntomas. Conti señaló que viene insistiendo con este proyecto desde hace tiempo pero ahora, aclaró: “La visibilidad nos permite hacer que caigan prejuicios”. “Mi contribución es hacer que se haga ley”, dijo la diputada y enfatizó que están “trabajando mancomunadamente, cada uno en su rol” con el intendente Randazzo, médicos, Cannabis Medicinal Argentina (CAMEDA), Mamá Cultiva y María Laura Alasi, madre de Josefina Vilumbrales, una niña de 3 años con epilepsia refractaria. El proyecto que se presentó el 21 de marzo todavía no tiene tratamiento. Al cierre de esta edición, lunes 16 de mayo, lo iba a tratar en la Comisión de la Salud. “En el mientras tanto se están realizando eventos”, concluyó positivamente Conti.
La fundadora de CAMEDA, la doctora Ana García Nicora, pidió ante el Congreso “cambiar el paradigma del prejuicio por el de beneficio”. Josefina, quien este año fue una de las principales participantes de la Marcha Mundial de la Marihuana, marcó el antecedente cuando en octubre del 2015 le permitieron a sus padres importar el aceite de cannabis. Tras varios meses de pagar la costosa medicación, sus padres presentaron un recurso de amparo y en marzo de este año, la jueza de paz de Villa Gesell, Graciela Dora Jofré, determinó que IOMA debía prestar “cobertura total del medicamento de CBD (cannabidiol), Charlotte’s Web suplemento dietario”. En una entrevista que dio a Cannabis La Madrid, María Laura Alasi dijo que está sumamente agradecida porque el sueldo entero de ella se iba en la compra de la medicación y que es hora de que “los políticos se saquen la camiseta de políticos” y que “acompañen esta lucha”. Josefina es un ejemplo de los beneficios de la medicina con cannabidiol: pasó de tomar un cóctel diario de 10 pastillas a tan sólo 2 y redujo notablemente los episodios de convulsiones.
Como todos los años desde 1999, el primer sábado de mayo, en las ciudades más importantes del mundo, se realiza la Marcha Mundial de la Marihuana (MMM); en Buenos Aires se marcha desde el 2010. Este año la manifestación hacia el Congreso de la Nación estuvo encabezada por niños y adolescentes con epilepsia refractaria. En sus carteles rezaba: “La salud es un derecho, el dolor no puede esperar”.

Marcelo Morante y equipo - gentileza Revista THC

LOS HECHOS DICEN MÁS QUE LAS PALABRAS

Diversos estudios comprobaron que componente de la marihuana ayudan a controlar las convulsiones, alivian el dolor y las náuseas, pueden eliminar las células cancerosas y pueden tratar enfermedades cardíacas.
Los beneficios para la salud de la marihuana médica pueden extenderse mucho más allá de estas cinco indicaciones y en áreas tan diversas como las enfermedades de Alzheimer, la apnea del sueño, y la osteoporosis.
Canadá fue el primer país que permitió el uso médico de la marihuana medicinal. En la República Checa se despenalizó el cultivo desde 2010, en Holanda se prescribe cannabis medicinal y sólo 23 estados de Estados Unidos permiten el uso médico. En América Latina, Chile es el país con mayor cultivo legal: una hectárea con 7.000 plantas. Y en Uruguay se puede comprar hasta 40 gramos de marihuana al mes en farmacias.
Existen más de 85 compuestos orgánicos diferentes presentes en la planta de marihuana, pero los más estudiados son el cannabidiol (CBD), que no es psicoactivo y el tetrahidrocannabinol (THC), que pueden ayudar a aliviar el dolor y otros síntomas.

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Ileana

Muy buen nota! Ojalá llegue al Congreso y se transforme en ley!

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