LATINOAMÉRICA Y LA LEGALIZACIÓN DEL ABORTO


En Latinoamérica se encuentran los países con mayor evangelización, concentración de fieles católicos (40% en el mundo) y también la mayor cantidad de muertes maternas en países donde el aborto es ilegal. Los primeros autores cristianos escribirán contra cualquier atentado que afecte la vida humana, y con mayor vehemencia condenan el aborto. Pero, según los últimos datos y estudios realizados por diferentes organizaciones (estatales y feministas), comprobaron que la tasa de mortalidad materna por abortos disminuyó gracias a las reformas que se implementan en materia de interrupción del embarazo.

Por Iara Angert Masetti

La primera legalización del mundo tuvo lugar en la Unión Soviética en 1920. Tras ella se van sucediendo en cascada otros países de régimen comunista: 1956: Polonia, Hungría y Bulgaria; 1957: Checoslovaquia. En América del Sur, Uruguay es el único país en el que el aborto no está penalizado si se realiza dentro de las primeras 12 semanas de gestación, y en Guyana, solo hasta el primer y segundo trimestre. En Argentina y en Brasil sólo se da en casos de violación y para velar por la protección de la vida de la madre, opuesto a Venezuela, Chile y Paraguay, que condenan esta práctica. Los peruanos condenaban la práctica de aborto sobre todo si la mujer está de tres meses de embarazo.

En Argentina, luego de la primera reforma del código penal, plantea la despenalización solo en casos de que peligre la vida o la salud de la mujer, o cuando un embarazo es producto de una violación o de un atentado contra el pudor cometido sobre una mujer con algún tipo de discapacidad. En 2012, la Corte Suprema se pronunció con el fallo F.A.L sobre el aborto por violación y dicta que las mujeres violadas “normales o insanas” pueden interrumpir un embarazo sin autorización judicial, ni temor a sufrir una posterior sanción penal y suprimiendo el castigo al médico que practica la intervención. Según este fallo, sólo es necesario una declaración jurada que deje constancia del delito. También, el Protocolo para la Atención Integral de las Personas con Derecho a la Interrupción Legal del Embarazo, desarrollado por el Ministerio de Salud de la Nación en 2015, agrega consideraciones en cuanto al concepto de salud incorporando los aspecto físicos, psíquicos y sociales, y aclara que el peligro de la salud puede ser potencial para la mujer.

El actual debate en Argentina sobre la interrupción voluntaria del embarazo tiene posiciones contrapuestas. Hay quienes van por continuar con la despenalización en algunos casos (sostener la actual legislación) y el sector que apoya a la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito van más allá y presentan al recinto los argumentos que creen son fundamentales para que esta práctica sea por completo legal.

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