PAULA GIMÉNEZ: “DENTRO DE LOS MEDIOS, LOS CAMBIOS LOS HICIMOS LAS FEMINISTAS”


La periodista conocida como YoFermina en las redes habló con ETERDigital sobre cómo es su trabajo de género en Filo News con su columna de Educación Sexual en el programa Generación Perdida. Los cambios que notó positivos a partir del feminismo, su libro “Pese lo que Pese”, y como se ve en un futuro.

Por Cristina Rubolino López

Paula Giménez se pasea sonriente por la redacción de Filo News. Hace poco terminó de escribir junto a Jessica Lavia su libro “Pese lo que pese” dónde juntas hablan de feminismo y nutrición. La tapa del libro es espejada, “es un taradez conceptual -cuenta Paula- para que peses lo que peses sepas que vos lo estás viendo”.

La periodista de género conocida como Yofermina en las redes, empezó su carrera en la revista Caras. El espectáculo no era el género que a ella le interesaba y no lo disfruto. Su crecimiento en el periodismo inició con su suplemento “Erotismo Registrado” en Diario Registrado, donde trabajó siete años. Después se especializó en género, empezó a freelancear, hizo notas para La Nación y en el medio hizo un podcast. 

En un día soleado, por la redacción de Filo News entra luz desde el patio que hay detrás. Allí sentados en dos mesas largas están los compañeros de trabajo de Paula. Ella sube las escaleras que llevan al piso de arriba. Sentada de espaldas al piso de abajo, cuenta que no tiene nada planeado para su cumpleaños. Dice que no es una persona que imagine a futuro pero le gustaría que crezca el espacio en Filo News. “Nunca trabajé con tantas mujeres en una redacción”, confiesa. Y cuenta “mi objetivo es seguir modificando un poquito las cosas con el periodismo”.

¿De donde viene el Yofermina?

Es del libro El Amor en los Tiempos del Cólera de García Márquez. Me hubiera gustado ponerme el nombre del otro protagonista, Florentino. 

¿Cómo arrancaste con el periodismo?

Empecé en Caras, no tenía que ver con lo que a mi me interesaba y gustaba. Después estuve en Pensado Para Televisión, miraba tele y desgrababa y después me pase a Diario Registrado, estuve siete años, nos pagaban muy mal. Hacíamos horario de oficina. Tenía un suplemento que se llamaba Erotismo Registrado. Empecé a freelancear, y me fue bien. Me especialicé en género. Hice notas para La Nación y en el medio hice un podcast.

¿Notaste cambios en los medios a partir del feminismo de los últimos años?

Los cambios los hicimos las feministas y a las empresas no les quedó otra opción que adaptarse. El feminismo está en agenda desde el 2015 y creo que no hay manera que pare. Hay varios diarios que tienen editora de género, o una periodista que escribe de género.

¿Que cosas buenas rescatas que pasaron a partir del feminismo?

El acoso callejero disminuyó, muchas personas entendieron que era acoso y no un halago o un piropo. Desde eso hasta discusiones con personas de otra generación o que tienen otras ideas, y te dicen tenés razón, está mal lo que digo, está mal lo que hago. En el periodismo pasa con la cobertura de notas, con las palabras que se utilizan para titular. Las redes son buenas para eso, en decir está mal que lo titulen así y el medio lo baja.

¿Cómo es tu trabajo  en Filo News respecto al género, vos elegís los temas?

En general elijo yo los temas, miro mucho las redes, para saber qué está pasando. El feminismo es una red muy grande. Me gusta buscarle la vuelta a noticias que ves todos los días y no hablar de un caso particular, sino de la norma que pasa todo el tiempo. El laburo acá es bastante flexible hay espacio para proponer.

Metiéndonos en tu columna “La Escuelita de la ESI” todos los lunes por Vorterix en el programa de Generación perdida, ¿Cómo surgió la idea?

Fue idea de Sofia Carmona, una de las conductoras del programa. Tiene una repercusión piola, lo escucha gente que no está interpelada por esto, o que no tenía idea que es la Educación Sexual Integral. Al principio de cada columna hablamos de como tratan en la escuela esta información, después debatimos. Llama la atención porque no había nadie hablando de esto, hablando de cómo ponerse un preservativo o de la masturbación.

¿Creés que todavía existen los estereotipos de género?

Si, el día que dejen de existir, tendría que dejar de existir el periodismo de género. Es lo que buscamos todas, no tener que trabajar de esto. No hay otro culpable que el estereotipo de género cuando hablamos de que las mujeres mueren por violencia machista. La sociedad se maneja con estereotipos, no creo que desaparezcan a corto plazo.

¿De dónde vino el querer hacer el libro “Pese lo que pese”?

Mi pregunta era porque nos sentimos mal pesemos lo que pesemos, y me contacte con Jesica Lavia, nutricionista con perspectiva de género e hicimos una nota que funcionó bien. A los días, me escribio diciendome que había soñado que escribíamos un libro. Estuvimos escribiendo durante un año, investigando, entrevistando. Sale en noviembre, es un diálogo entre nutrición y el feminismo e invitamos a otras mujeres de distintas disciplinas.

¿El título cómo surgió?

Se le ocurrió a Jessica. Es un nombre hermoso, cierra por todos lados lo que queremos contar. Apuntamos a hablarle a cualquier feminidad, no importa el peso.

En el capítulo 1, hablan de la relación del autoestima y la publicidad ¿Cómo pensas que esto influye a las mujeres?

Hablamos con dos publicistas, en el sistema capitalista todo es objeto de consumo. Por ejemplo, el amor propio, o el Body Positive que está buenísimo, que hace que diversidad de cuerpos femeninos en las publicidades, y diversidad de cuerpos en los consumos culturales. Lo que termina pasando es que se convierte al cuerpo en un objeto de consumo.

Si te permitís pensar en el futuro, ¿Cuáles son tus proyectos? 

No soy una persona que imagine a futuro. Me gustaría que este espacio en Filo siga creciendo. Es la primera vez que trabajo en un lugar y el 70% de la redacción es femenino. Tengo un programa los sábados que se llama Bien Warrior, que me encanta, así que seguir ahí. Ojalá algún día pueda separar, a veces es agotador estar todo el día pensando en feminismo. Por otro lado lo disfruto, es el motor para despertarme y no sufrir tanto todas las noticias horribles. Y decir: estoy haciendo algo pequeño, muy pequeño, pero estoy haciendo algo para modificarlo. Mi objetivo es seguir modificando un poquito las cosas.

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