Tiburones: ¿culpables o inocentes?

Desde antes de los años 70’ hubo libros, películas, documentales y hasta artículos escritos en los diarios sobre estos animales. Y no precisamente con un punto de vista positivo.


Dos de cada cinco especies de tiburón están por desaparecer. Y nos hicieron creer desde pequeños, en distintas películas, que es un animal cruel, asesino y que solo sirve para asesinar a los seres humanos. Es por eso que está en peligro de extinción, porque los cazadores lo están cazando sin control en todas partes del mundo creyendo que hace daño en el océano. Pero, quizás, ayudan a contribuir al medio ambiente más de lo que pensamos.

 ‘’Buscando a Nemo’’, la película que se estrenó en el 2003 en Argentina y que está categorizada como una comedia infantil, es un claro ejemplo del miedo que se implantó en la pantalla grande sobre los tiburones. El personaje ‘’Bruce’’ aparece como una figura malvada, que cuando el resto de los peces o cualquier especie animal nada por el océano, enseguida abre la boca bien grande para que se le noten los dientes filosos y de esta manera muestra el ‘’poder’’ de que se los puede comer o de que los matará en algún momento. 

Sin ir más lejos, la película ‘’Tiburón’’ (estrenada en los años 70’) del reconocido director cinematográfico Steven Spielberg, fue una de las más taquilleras de la historia y fue la que revolucionó el cine moderno. Pero aún así, más allá de la recaudación que pudo haber tenido, lo cierto es que se construyó una imagen un tanto injustificada de esta especie. Sin embargo, no fue una simple idea de Spielberg exponer cierta imagen sobre ellos. Sino que se basó en una noticia que había salido en los medios de comunicación en 1964, en donde decían que un pescador logró ‘’derrotar’’ a un tiburón de un gran tamaño. 

 La historia de ‘’Tiburón’’ fue basada en la novela ‘’Jaws’’, escrita por Peter Benchley. El pescador deportivo mencionado anteriormente se encontraba en Long Island y había atrapado a un tiburón blanco de 1.554 kg. Spielberg la adaptó, tiempo más tarde, al cine. 

Contó, además, con la inspiración de la novela ‘’Moby Dick’’ de Herman Melville. En ésta, un cazador y capitán de un barco pesquero querían asesinar a una ballena blanca. Se hizo muy conocida la historia en los Estados Unidos, fue una de las grandes obras literarias de allí.

Lo real es que los tiburones viven en el océano hace muchísimos años. Sí es cierto y de hecho ocurrió que en alguna ocasión excepcional algunos de ellos mataron a seres humanos. Aunque la mayor parte de lo que se comenta, suele ser una ‘’fake news’’.  Antes de la pandemia, la BBC registró que hubo solo 66 ataques de tiburones y sólo cuatro de ellos fueron mortales. En comparación a otros años, la caída fue del 20%. Lo que hay que entender es que hay algunos que sí son más peligrosos que otros, por ejemplo, la especie de ‘’punta negra’’. 

¿En qué circunstancias atacan? 

Algunos tiburones son más propensos a dispersarse debido al aumento de la temperatura del mar, dependiendo la zona geográfica donde se encuentren. Otro de los motivos de los ataques tienen que ver con la destrucción del hábitat, el cambio de la calidad del agua y la crisis climática. Además, la construcción de puertos comerciales pesados en el área llevó a dañar arrecifes y muchos tiburones ‘’toro’’ se han mudado a esas zonas. 

Gavin Naylor, director del Programa de Investigación de Tiburones de Florida, dijo que en la mayoría de los casos ‘’las mordidas de tiburones a humanos son equivocaciones, porque los animales persiguen pescados y el destello de la suela blanca de un pie de alguien sobre una tabla podría hacer que se lancen de inmediato’’.

Simplemente hay que tenerles respeto, como a cualquier otro animal, y evitar cazarlos. Es como a quien le da miedo sumergirse en el mar por miedo a ahogarse, no sirve tener miedo. La clave es tenerles respeto.

Para derribar los mitos sobre los tiburones, la buceadora argentina Martina Álvarez viajó hacia Panamá para hacer un documental de investigación sobre ellos y se llamó ‘’Missing Sharks’’. Conversó con pescadores, les preguntó por qué los cazaban y les contó la verdadera importancia que tienen en el mundo para todos. Contó, además, en el mismo film, que nadó literalmente al lado de un tiburón y que éste no le hizo absolutamente nada: 

‘’Me sorprendí, al verlo tan brillante y tan elegante. Hasta yo tenía temor antes de estar con uno al lado, pero después se me fue todo tipo de pensamiento negativo que había construido a través de la infancia’’.

En cuanto a soluciones posibles, Álvarez dijo que ‘’se debería reducir y regular el consumo de la carne y aleta del tiburón, buscando otras alternativas para no perder el trabajo, pero sin matar a los animales’’. 

Queda más que comprobado que los tiburones deberían seguir existiendo y que no pueden desaparecer. Son parte del planeta que habitamos, son parte de la naturaleza y si nosotros tenemos derecho a la vida ellos también. Como principales depredadores contribuyen al equilibrio del ecosistema marino para mantener las especies y de esta manera cuidar ‘’la salud del océano’’. Ayudan a mantener el equilibrio con otros animales y de esa forma garantizan una diversidad de especies marinas. Los tiburones mantienen los hábitats de las algas y los  arrecifes de coral. Entonces, si se los elimina, el ecosistema pasa automáticamente a ser dominado por las algas porque cada vez hay menos hervíboros. En cuanto uno no les haga nada, ni los quiera molestar, es difícil que te ataquen brutalmente como lo muestran los medios y las películas.

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