GEVP ayudó y pidió ayuda

Uno de los directivos del club de Villa del Parque explicó la manera en que se sostuvo a la institución durante el tiempo en que estuvo cerrada por la pandemia. Además, se refirió a la presentación de protocolos y descartó la posibilidad de quiebra.

La hoja de ruta de Gimnasia y Esgrima de Villa del Parque, ubicado en Tinogasta 3455, seguramente estaba planificada en aumentar la masa societaria y realizar mejoras edilicias. Pero el Covid-19 trastornó sus planes. Con el virus circulando, GEVP se vio obligado a cerrar sus puertas. Pero no su rol social. “Parque”, la entidad de los campeones del mundo de básquet del 50 y de tantos bailes juveniles, realizó ollas populares para los vecinos. Pero además, hubo un momento en que el club necesitó hacer una venta de pollos a la parrilla para recaudar y cumplir con el pago de salarios de los empleados. ETER Digital cubrió una de esas jornadas y dialogo con un directivo, quien prefirió reservar su identidad.

La venta de pollos fue exitosa. ¿Mediante lo recaudado, es posible costear la totalidad de los sueldos de los empleados?

-Sí, fue un éxito, sobrepasó lo que uno tenía pensado que podía llegar a ser. Sin embargo, no llega a costear los sueldos. Fue para juntar un poco de fondos para sumar. Uno no puede pretender que con toda la venta de pollos sostenga a los empleados del club. Esto fue un refuerzo, porque la economía está muy difícil.

-¿Cómo surgió la idea de cocinar para las personas del barrio?

 -Las ollas populares surgieron de dos lados: de comisión directiva, porque en junio, el club cumplió 98 años y encima era plena pandemia, pero se quiso hacer algo, por lo menos, para que hubiese algún tipo de actividad en el club. Además, otros clubes de barrio lo estaban empezando a hacer. Un grupo de socios, chicos de básquet, vóley y cesto, se comprometieron a realizarlo y así fue. Lo estamos haciendo todos los domingos. La comisión está conformada por los socios del club y el aporte, no solo lo damos nosotros,  lo da la gente vecina que ayuda a lograr repartir entre 400 y 500 platos por domingo.

-¿Cuál fue el plan para mantener al club tanto tiempo cerrado?

-Fue muy complicado tener el club cerrado durante tanto tiempo. En este momento está abierto tenis y el salón de estética (luego abrieron otras actividades). El club tira todavía con la cuota, con la ayuda que se recibe, es lo único que hay de ingreso. Hay muchos egresos: los impuestos, el personal y los gastos que genera el club. Hasta presentamos un protocolo para los deportes en general para que puedan dar el “sí” y volver.

-Y desde el Gobierno, ¿recibieron alguna ayuda o comunicado?

-Ayuda, del Gobierno de la Ciudad. Hay algo relacionado con los clubes de barrio. Está el ingreso general, que es el ATP. Es abonado por el Gobierno para los empleados de las empresas o instituciones que presentaron todos los papeles en regla.

-Al ser una situación difícil tener el club cerrado, ¿existe un plan para evitar la quiebra? ¿Los socios han dejado de abonar la cuota?  

-No está dentro de las posibilidades que pueda haber una quiebra. Estamos siempre en contacto buscando ideas o formas. A día de hoy, en el club está el 50 por ciento de la masa societaria que teníamos en febrero o marzo. Con eso no se llega a subsistir, no se cubren los gastos; entonces, después hay que ver, cuando vuelvan las actividades, si esos socios que dejaron de pagar, van a querer seguir siendo parte del club. Se van a implementar planes de pago. Sabemos que hay mucha gente que es trabajadora independiente y se quedó sin ingresos. Incluso hay muchas personas que quisieron dejar de pagar porque consideraron que el club estaba cerrado. Nos han dicho “el club está cerrado, por qué pagaría la cuota”. Es difícil y, hace unos meses, se dijo que cuando volviéramos a la actividad, los que siguieron abonando la cuota al día, van a tener una serie de beneficios y descuentos.

-¿Hay diálogo o un trabajo en conjunto con otros clubes?

-Sí, existe. Hay integrantes de lo que sería la mesa chica de la comisión directiva de cada club que se reúnen. Hay una red con muchos clubes de barrio con los que se va hablando porque en cualquier decisión que se tome, siempre van a estar involucrados los clubes de la zona. La situación es complicada, pero por el momento la estamos piloteando.