MÍA COLUSSI: “LOGRAMOS ROMPER UN PARADIGMA DENTRO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS Y LA SOCIEDAD”


La primera candidata a intendenta trans de la Argentina contó cómo vivió el proceso de postularse a las elecciones municipales.

Por Emmanuel Ruiz Díaz

A 786 kilómetros de Buenos Aires se encuentra la localidad de Charadai, en la provincia del Chaco, con una población de 1.519 habitantes, según el último censo. Allí nació hace 38 años, Mía Colussi, la primera candidata trans de la Argentina, que compitió por una intendencia, nada más y nada menos, que la de su pueblo. Lugar que la vio nacer, crecer y militar desde muy chica. De familia radical, siguiendo los pasos de su padre quien fue concejal de su ciudad. Su activismo no pasó desapercibido en la UCR: de ser presidenta de la juventud radical fue escalando posiciones sin dejar de lado su lucha por la comunidad LGBTIQ+. Conformó el comité UCR Diversidad provincial, para luego liderar a nivel nacional. Trabajó cuatro años en el Inadi y en la Legislatura chaqueña. A pesar de haber perdido en las elecciones de 2019, su carrera no cesa y va por más. No tiene dudas que la política es la mejor herramienta para visibilizar la lucha por los derechos de la comunidad trans y de sus vecinos. 

-¿Cómo viviste la candidatura a intendenta en 2019?

-La verdad fue muy satisfactoria en lo personal y también para mi vida política. Yo sigo y voy a seguir en esta carrera. En los últimos tiempos he avanzado mucho gracias a la prensa, que te da la posibilidad de posicionarte en una sociedad. Por su puesto que la gente habló bien y mal, pero todo me sirvió para construirme. Lo más importante es que logramos romper ese paradigma dentro de los partidos políticos y la sociedad. Que nos miren, para que el día de mañana nosotras también seamos concejalas, intendentas, legisladoras o ministras. Demostrar que también tenemos posibilidades, que somos personas capaces de llegar, fue lo más importante de esta candidatura. Y fue genial. 

-Militás desde muy chica, ¿cómo lograste crecer dentro de la UCR y el activismo?

-Gracias a mi padre que me inició desde muy chica en la militancia, yo iba detrás de él. Desde los 14 años que venía militando, pero a los 18, cuando me mudé a Resistencia a estudiar, fue que empecé activamente en la política. Era otra época, recién a esa edad podíamos votar y accionar. Dos periodos fui presidente de la Juventud de la localidad de Charadai. En ese momento todavía era un chico gay, ocultaba mi identidad. Recién en Resistencia me involucré más en política y empecé a preguntarme: ¿Qué más puedo hacer dentro del partido? ¿Siempre vamos a tener esta vida? ¿Qué hay de nosotras? Entonces empiezo a conectarme a nivel nacional dentro de nuestra fuerza, me comuniqué con chicos y chicas de otras provincias y nos reunimos en Buenos Aires. Hicimos un congreso y así empezamos a trabajar, formando la UCR diversidad provincial en Chaco, luego lo llevamos a nivel nacional. Yo fui su primera presidenta trans, fue hermoso. En todos estos 20 años tengo lindos recuerdos, de una política que tuve que enfrentar para romper esos paradigmas conservadores dentro del partido. En la política están los cambios, por eso debemos participar, para recuperar lo que nos fue negado, luchar por nuestros derechos y salir adelante. 

-Ahora te llevo más al terreno de la política. ¿Cómo ves a Jorge Capitanich, gobernador de Chaco, llevando adelante el confinamiento en la provincia?

-Claramente esta pandemia nos afecta a todos. En lo personal, creo que el gobernador se manejó mal. No supo actuar a tiempo lo que se venía, no supo entender el problema del covid-19 que fue expandiéndose. Principalmente tenemos un hospital en muy mal estado, el Perrando, en la ciudad de Resistencia, donde gobierna el mismo signo político. Los empleados de la salud pública y la gente están olvidadas, las denuncias por falta de insumos e infraestructura no son nuevas. Hay muchos médicos, enfermeros contagiados, y las misma gente que va por otras patologías terminan infectadas y muriendo.

-Hace poco falleció el médico Miguel Ángel Duré por Covid.

-Sí, y desde el radicalismo le pedimos explicaciones y respuestas a estos hechos, hasta le ofrecimos ayuda con nuestros especialistas tanto de la medicina como de la política, pero no es aceptada y la soberbia puede más. Lamentablemente veo que no están a la altura de las circunstancia.

-A causa del aislamiento social se perjudicó mucho al trabajador informal, la comunidad trans no fue la excepción. ¿Cómo pudieron manejar esta situación?

-La comunidad LGBTIQ, más precisamente a las mujeres trans de nuestra localidad, en los alrededores de Resistencia, la están pasando muy mal. Si bien el 90% de las chicas tienen un programa llamado ‘Haciendo futuro’, donde tienen sus ingresos, es un beneficio que no rinde del todo al ser humano, por eso muchas optan para seguir trabajando en las calles. Pero para evitar que salgan desde la Fundación Travesti Trans Chaco, la cual soy vicepresidenta,  trabajamos en conjunto con el área Diversidad, Disidencia Sexual e Identidad de Género, para ayudar a las chicas.

-¿Y cómo las ayudan?

-Creo que en estas circunstancias lo que podemos hacer es acompañar cuando estamos en la oposición y lo hacemos desde nuestra fundación. Llevamos kit de limpieza y alimentos para que puedan subsistir y que puedan llevar esto adelante. También estamos controlando que se lleven a cabo la atención médica ya que dentro de la comunidad hay pacientes con VIH y puedan retirar sus medicamentos, además de las vacunas que son muy importantes para que se cumpla con el calendario. Por el momento no tenemos chicas con covid-19, no están saliendo a trabajar a la calle. Estamos evitando que se expongan, por eso debemos estar preparados y previniendo.  

-¿Qué opinión tenés al respecto de la Ley de cupo trans que se presentó el proyecto en el Congreso Nacional?

En la provincia ya tenemos la ley, falta que sea reglamentada y aplicada, estamos peleando por eso. Sin duda pronto se debatirá el proyecto a nivel nación, la cual hace poco se incluyó al sector privado. Hoy la comunidad tiene asistencia monetaria, esto no vino a dignificar, sí es una ayuda para sus estudios. Se lograron derechos como el matrimonio igualitario o la identidad de género, pero falta mucho, principalmente el trabajo. Muchas quieren salir de la calle y dejar de depender de una ayuda. Queremos demostrar que somos seres humanos con capacidades como cualquier otra persona. Con ganas de trabajar para recuperar la dignidad que nos es negada por nuestra elección. No tengo dudas que la Ley de Cupo Trans saldrá, hay consensos en las mayorías de las fuerzas políticas, ya hay varias provincias que tienen esta Ley y eso es un antecedente muy importante para nosotras.

-En los últimos tiempos se visibilizaron por redes y en la sociedad casos de violencia institucional por parte de la policía de Chaco, ¿cuál es tu opinión al respecto?

-Siempre cuando tenemos problemas de esta magnitud, salen decretos provinciales y nacionales que ponen al frente a las Fuerzas de Seguridad como el Ejército, la gendarmería o la Policía Federal. Es como que se siente más habilitados, se lo toman muy apecho a cometer hábitos fuera de lo democrático y el Estado de Derecho, cosa que no es así. Son impulsivos a la hora de actuar, pero es algo que debemos ir erradicando en nuestras Fuerzas y denunciado. Sucedió con la comunidad QOM que entraron de forma violenta interviniendo sin una orden judicial una vivienda, donde detuvieron, golpearon y violaron a esas personas. La justicia y los organismos de DDHH tomaron carta en el asunto, y hoy hay cuatro detenidos por estos hechos. Siempre digo que en estos casos soy enemiga de las fuerzas cuando comenten estos delitos graves e institucionales. Hace poco una chica trasn fue detenida, rápidamente la llamamos, la contuvimos y nos dijo que la tratara bien, pero el miedo siempre está.

-Celebramos una semana del orgullo muy diferente a otras celebraciones a causa de esta pandemia. ¿Qué mensaje te gustaría dejar?

-Nuestras luchas y activismo deben seguir por que en el mundo todavía a nuestra comunidad, nuestra congéneras, la siguen hostigando, maltratando, abusando y matando. Criminalizando nuestra forma y elección de vida, esto hay que militarlo muchísimo más aún. En Argentina, nosotros podemos saber y entender que nuestras banderas son izadas gracias a la lucha que se vienen dando y esto nos tiene que fortalecer más. Hoy estamos nosotras pero mañana lo deben continuar las próximas generaciones. No debemos conformarnos con lo que conseguimos, tenemos el deber de vigilar que se cumplan nuestros derechos logrados. Yo veo una comunidad fortalecida, de seguir empujando para llegar a muchos lugares y ocupar espacios, ya que no hablen por nosotras y nosotros. 

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