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El periodismo como laboratorio de un lenguaje indisciplinado
María Moreno (Buenos Aires, 1947), seudónimo de María Cristina Forero, es periodista, narradora y crítica cultural. Su obra ocupa un lugar central en el periodismo argentino contemporáneo por haber transformado la crónica y el ensayo en espacios de experimentación formal, política y feminista. Desde la prensa escrita, convirtió el lenguaje en un campo de disputa y al periodismo en una práctica de intervención cultural.
Comenzó su trayectoria periodística en los años setenta, en un contexto marcado por la censura y la persecución impuestas por el último Golpe de Estado en Argentina. Escribió en el diario La Opinión y en revistas como Sur, Babel y Fin de Siglo, donde desarrolló estrategias discursivas que permitían decir y no decir, escribir de manera barroca para sortear la censura y mantener una posición crítica. Ese período funcionó como un verdadero laboratorio de escritura, decisivo para su estilo posterior.
Como secretaria de redacción de Tiempo Argentino, en 1982 creó el suplemento La Mujer, un espacio que acompañó debates entonces silenciados como el divorcio, la patria potestad compartida y el aborto. En 1984 fundó Alfonsina, el primer periódico feminista tras la caída de la dictadura, donde articuló desde la prensa la reivindicación por los derechos de las mujeres y los derechos humanos, proponiendose disputar el sentido común mediático.
Desde esos espacios, María Moreno abordó temas que la prensa argentina tendía a silenciar o tratar de forma estigmatizante. Escribió sobre aborto, sexualidades disidentes, prostitución, alcohol, deseo, maternidades no normativas y violencias de género, poniendo en escena cuerpos, identidades y experiencias excluidas del relato dominante. Cuestionó el moralismo conservador como las versiones domesticadas del feminismo, insistiendo en una mirada incómoda, plebeya y crítica de las normas sexuales y de género.
Pero más que una cronista de género, Moreno es una estratega del activismo feminista y LGTB+. Su impulso fue vital para el nacimiento de El Teje (2007), el primer periódico travesti trans de la región, donde trabajó codo a codo con figuras como Marlene Wayar para desarmar el binarismo mediático. Su obra sin dudas fue el cimiento indispensable sobre el cual construyeron su lenguaje movimientos como el de Ni Una Menos. Hoy, con la publicación de La merma (2025), Moreno eleva su apuesta: tras un ACV, utiliza su mano izquierda como un nuevo dispositivo de combate, demostrando que la escritura no es un don del cuerpo, sino una pulsión política innegociable.
Además de su trabajo como autora, Moreno impulsó proyectos editoriales y culturales clave: coordinó el área de Comunicación del Centro Cultural Ricardo Rojas, fue directora del Museo del Libro y de la Lengua (2019–2023), y actualmente dirige la revista Dardo, una apuesta colectiva en papel en tiempos de algoritmos.
Pero el aporte de María Moreno al periodismo no reside sólo en los temas que abordó, sino en el modo de escribirlos. Su obra cruza crónica, ensayo y testimonio, y pone en escena una voz feminista atravesada por tensiones, contradicciones y provocaciones. En libros como El petiso orejudo (1994), A tontas y a locas (2001), Vida de vivos (2005), Banco a la sombra (2007) y Teoría de la noche (2011), la crónica se vuelve reflexión crítica sobre la cultura, la política y el deseo.
En Black out (2016), su libro más leído y debatido, la experiencia del alcohol y la bohemia de los años setenta se transforma en una relectura de la literatura y el periodismo argentinos, sin victimismo. En Oración. Carta a Vicki y otras elegías políticas (2018) y Contramarcha (2020), el periodismo dialoga con la memoria militante y la lectura como forma de vida.
Tras sufrir un ACV en 2021, Moreno escribió La merma (2025), un ensayo sobre la experiencia del cuerpo, la discapacidad y la escritura. Lejos del relato de superación, el libro insiste en una idea central en su obra: escribir no como redención, sino como acto vital y político. En sus palabras, más que de resistencia, una forma de dar batalla.
María Moreno amplió los límites del periodismo argentino al demostrar que la crónica puede ser una vía para la autonomía de la literatura, que el diario puede funcionar como borrador y que el estilo no es ornamento, sino posición política. Su legado no es solo una obra extensa y diversa, sino una manera de entender el oficio: escribir para desarmar el archivo, disputar la lengua y volver pensable lo que parecía natural.
Obras
El affair Skeffington (1992), El petiso orejudo (1994), A tontas y a locas (2001), El fin del sexo y otras mentiras (2002), Vida de vivos (2005), Banco a la sombra (2007), La comuna de Buenos Aires. Relatos al pie del 2001 (2011), Teoría de la noche (2011), Subrayados. Leer hasta que la muerte nos separe (2013), Black out (2016), Oración. Carta a Vicki y otras elegías políticas (2018), Panfleto. Erótica y feminismo (2018), Loquibambia (2019), Y que se rompa todo corazón (2019), Contramarcha (2020), Pero aún así. Elogios y despedidas (2023), Por cuatro días locos. Pequeño inventario de la patria pop (2024) y La merma (2025).
