CULTURA
Kbsonia: la promesa intrusa del electropop sanjuanino
Entrevista a la artista emergente reconocida por su trabajo dedicado al arte, la música y a la producción cultural en su provincia.
“Kbsonia es una artista; desde chiquita, intrusa”, cuenta la referente sanjuanina que ya cuenta con una trayectoria de casi 15 años en la industria musical. Con su estilo electropop, un disco y algunos sencillos logró posicionarse en el under local como una mujer dedicada al arte.
Kbsonia trabaja desde la composición hasta la interpretación de sus canciones; y se convirtió también en productora de eventos desde que abrió su nuevo espacio cultural “Intruses”, desde donde nos recibe para esta entrevista. “Es muy lindo el artista que hay en San Juan”, comparte quien supo probar diferentes géneros musicales como candombe, tango, rock, bossa nova, hasta llegar a su estilo característico.
Sobre su nombre artístico solo puede decir que viene de una mezcla entre un apodo que le pusieron y su segundo nombre que nunca usó: “De hecho, cuando era chica, les reprochaba a mis viejos porque me habían puesto ese nombre que no me gustaba”.
-Kbe, ¿cómo llegaste a ese sobrenombre?
-Mi nombre completo y real, lo van a descubrir ahora, porque es secreto: Noelia Sonia Cortéz. Siempre me dijeron “Kbe” porque en una época yo les decía a todos “¡Hola, Cabeza! ¡Cabezón! ¡Cabezona!” y me rebotó ese apodo que yo le ponía a los demás.
Una tarde de ensayo, llegué a la casa de un músico amigo Fago; y me saludó: “¿Cómo andás, Kbsonia?”. Él me bautizó y me lo dijo a modo chiste, pero a mí me encantó. Me sentí identificada por un montón de razones: incluía mi segundo nombre, que nunca había usado para nada y “cabe” que era mi expresión más común para saludar a los demás. En ese momento sentí que “Kbsonia” tenía mucha personalidad, así que lo adopté.
-¿Cuánto tiempo tuviste que trabajar para llegar a tener tu reconocimiento artístico?
-Yo creo que se fue dando muy natural. Fue muy loco porque yo no me lo esperaba, ni siquiera pensaba en ser solista, se fue dando naturalmente. Antes, además, había menos mujeres arriba de un escenario y eso llamaba la atención.
Recibía muchas invitaciones y así fui conociendo un montón de gente hermosa, de músicos y empecé a conocer a personas tremendas que admiraba y de esos músicos fue que empecé a invitarlos a mis colaboraciones. Aunque también hice candombe en una época, donde conocí al otro palo. Es muy lindo el artista que hay en San Juan.
-¿Qué tienen en común Noelia, Sonia y Kbsonia?
-La sensibilidad, no puedo separar. Soy una persona muy sensible, muy emocional; muy conectada con las personas, siempre llego a alguna conexión desde un lugar muy emotivo.
-¿En qué sentís que se interponen o que se pelean entre ellas?
-Se llevan bastante bien, trato de manejarlo el día a día, con el trabajo y otras responsabilidades, pero están muy unidas en realidad, conviven bien.

-¿A qué edad descubriste tu pasión por el canto?
-Yo recuerdo que como a los cinco o seis años. Era una niñita intrusa. En mi casa siempre se escuchó mucha música si bien no hay ningún músico en mi familia, pero mi papá era DJ y mi abuelo escuchaba mucho folklore y era el encargado de recibir en su casa a sus amigos manyines con bombos y guitarras. Yo era muy chiquita y compartía ahí con ellos, hasta no sé qué hora.
Un día agarré las guitarras y pensaba, ¿para qué será esto? Y les desafiné todas las guitarras (ríe). Me atraían un montón los instrumentos, las voces; era el juego en el que yo quería estar.
Mi hermano más grande escuchaba mucho pop y un día puso un disco de Madonna. Yo había aprendido la melodía y ese día empecé a cantar, descubrí que podía cantar por encima de una melodía y desde ahí no paré más. Hasta que me llamaron del coro de la escuela y aún recuerdo a esa docente que me descubrió en aquel momento.
-¿Cuál es el estilo que más te gusta a vos?
El rock y el pop, ahora me está gustando mucho también el electropop. El tango me gusta también pero tengo que conocerlo mejor, el nuevo disco tiene unos tintes de este género.
-¿A qué edad te compraste tú primer guitarra o te la regalaron?
–Me la regaló mi papá a los 15 años. Era una guitarra usada. Fue muy bonito, porque en ese momento el país estaba muy mal y nosotros peor. Ellos querían hacerme la fiesta y no podían.
-¿La tenés aún?
-Si, se rompió, ya se restauró y la tengo de decoración como un cuadro. Anteriormente, como a los 13 o 14 años, estaba en la casa de una prima de Buenos Aires y tenía una guitarra que no usaba. Me dijo: “Llevatela, yo no la voy a usar”. Y aprendí con esa guitarra, sola, de forma autodidacta. Hace un par de años, empecé a perfeccionarme tomando cursos, porque tenés que seguir desarrollándote todo el tiempo.
-¿Vos también componés las melodías de tus canciones, además de las letras?
-Sí, soy muy activa en cuanto a la creación de las canciones, melodías, letras, producción. Al principio, componía solo con guitarra y voz, nada más; y eso me llevó a un productor y a la participación de otros músicos que también le ponían su impronta.
-¿Cuánto de las canciones que vos componés es tuyo y cuánto es ajeno?
-No siempre es mío, a veces las canciones hablan de lo que estamos viviendo como sociedad, por ahí hago canciones que ni sé de qué se tratan y las entiendo cuando las termino. Algunas tienen mensajes, que te quedan ahí…
-¿Te gusta componer con otro artista?
-Me encanta, lo disfruto un montón. Yo al artista lo libero, lo dejo que él pueda crear, lo ubico en la historia para que esté en contexto, pero lo dejo expresarse y eso me termina sorprendiendo para bien, porque me siento identificada con ellos en algún punto. Son personas que admiro, es muy lindo y muy mágico.
-¿Qué te acordás de tú primer show en vivo como Kbsonia?
-En la primera edición de “Escúchame un Cosita”. Estaba sola y había muchos nervios, ansiedad. No sabía si aceptar. Aunque pensé que podía ser una señal, un empujón. Lo hice sin enchufar, todos sentados y calladitos; super íntimo. Me temblaba todo, después me empecé a soltar.
-¿Cuántas canciones tenías?
-Como nueve canciones, porque me dediqué mucho tiempo antes a componer. Estuvieron inmovilizadas un tiempo y ahí empezaron a salir. Me empezaron a convocar a más lugares, entonces. Aunque siempre están esos miedos, esos de ser artista, de estar transmitiendo emociones.
-¿Cuándo disfrutas más? ¿el pre show, el durante o el post del show?
-El show, ahí me entrego. Y siempre espero que aunque sea a una sola persona le llegue, que le mueva algo dentro.
-¿Cómo manejás tus emociones frente al público?
-Hay veces en las que te encontrás suprasensible; pero hay que separar obviamente, hacer fuerza mental, concentración, yo hago calentamiento antes de subir para sacar tensiones. Me pasó una vez de emocionarme y empecé a contar la historia sobre la canción y me quebré frente al público, lloré y se me quebró la voz, fue muy fuerte. Trato igual de que no me pase eso.
-¿Cómo te sentís ahora, en este espacio que has construido llamado “Intruses”? Donde además de tener la posibilidad de tocar en vivo y hacerse escuchar bandas, se dictan talleres y cursos.
-Es una locura que nació de la nada. Esto iba a ser una tienda de ropa, empezamos a vender ropa y lo ambientamos. Pensamos que para la inauguración cantara yo e improvisamos con pallet un escenario chiquito. Como sonaba tan bien pensamos en por qué no hacer ciclos acústicos.
Después ya empezaron a venir con baterías y de ahí, de a poquito, se fue sumando gente, se fue creando una comunidad. Lo disfruto y lo comparto como artista, el cariño, el respeto, el trato.
Es un espacio cultural porque la gente asiste y sabe que va a ver artistas. No es lo mismo que un bar, porque ahí hay gente no va a ver el show, está en la suya. Acá lo lindo es eso, que el público viene a disfrutar el show y el artista entiende eso.
-¿Creés que ser mujer te dio posibilidades o te puso trabas en la industria musical en San Juan?
-Depende, antes podíamos tocar en bares pero no en shows o eventos grandes. Hoy en día está la Ley de Cupo Femenino, con la que más mujeres se animan a subirse a un escenario, es distinto.
-¿Cómo construís el personaje Kbsonia con respecto al vestuario?
-A mí siempre me atrajo mucho lo visual, es muy importante, porque da otro mensaje que conecta con el artista.

-¿Qué herramientas tenés a mano frente a la exposición y los haters?
-A mí me cuesta un montón, pero antes me costaba más. Ahora trato de darle importancia a lo que me abraza, a las personas que me cuidan, que están. Pero te duele el maltrato, post pandemia tenía muchísima carga y me convocaron a grabar un video para promover el turismo en la pandemia. Hubo un video que subió el Gobierno en el que aparecí y empecé a recibir mensajes privados de hombres que me escribían que una mujer “como yo” no podía representar a la provincia y cosas así, fue muy doloroso.
Aparte yo estaba en el pre lanzamiento de mi primer disco, estaba muy movilizada y no me podía mover de la cama. Empezaron a venir mis amigos, a acompañarme y tuve que aprender que son cosas que pueden pasar.
-Y ahora, ¿estás pendiente de las reproducciones, seguidores, likes, comentarios y todo lo que abarca el mundo de las redes sociales?
-Al principio lo hacía y me generaba ansiedad; hoy en día me preocupo más de la gente que está alrededor, no me da energía hacer eso. Me estoy encargando de la producción del nuevo disco.
-¿Cómo te sentiste cuando te convocaron a participar en la Fiesta Nacional del Sol en 2025?
-¡Fue muy emocionante! Yo me había inscripto, como todos los años, pero no me lo esperaba ni ahí. Nunca había visto a un artista local en ese escenario. Espero que de ahora en más pase, porque fue una experiencia increíble.
En ese momento sentí que me lo merecía, que había trabajado tantísimo. Le agradecí a mi papá, que ya no está en este plano, porque él era mi fan número uno, él siempre confió en mí como artista y sentí que él me mandó su energía. Sentí mucho amor y confianza, ese show para mí fue increíble.
-Tuviste la posibilidad de hacerte escuchar por un público nuevo.
-Sí, es difícil hacerle entender a la gente que escucha más lo popular, que en San Juan hay artistas que están buenos. Yo los veía en un primer momento y sentía que no entendían nada, como que me miraban… y empezó a suceder que se empezaron a prender y se puso bueno, fue re loco.
-¿Qué se viene ahora en este 2026?
-Se vienen cosas muy lindas, por fin sale el segundo disco. Ya está todo listo, queda ajustar algunos temas y listo. Estoy haciendo el arte de tapa y trabajando con mi productora Hippy Muerto. Y se vienen más sorpresas musicales.
-¿Qué le diría la Kbsonia de hoy a la Noelia de seis años que estaba escuchando folklore con los abuelos?
-Le diría que confíe, aunque se sienta sin dirección.
*Estudiante de la carrera de Periodismo y Producción de contenidos a distancia.
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