ENTREVISTAS
Demian Rugna: cine de terror hecho en Argentina
El director y guionista de Haedo comparte su historia, habla de los miedos que busca representar en sus películas y de los proyectos que espera poder concretar para los amantes del género.
Jugando en la calle, andando en bicicleta, metiéndose en terrenos baldíos, “haciendo lío”. Mirando películas de acción y de terror, creando sus propios personajes e historietas. Emulando ser Indiana Jones, venerando a los superhéroes de las películas que le fascinaban como Jason y Freddy. Así recuerda Demian Rugna su infancia en la zona oeste del conurbano bonaerense.
El director y guionista argentino oriundo de Haedo incursionó en el cine de horror de forma lúdica y desde pequeño, a una edad a la que probablemente la clasificación etaria lo excluiría de las salas. Amante de la lectura, jugaba a hacer películas, creaba monstruos, escenografías, sangre falsa: soñaba con ser escritor y director de cine. “Mis ambiciones eran hacer películas de terror y ese sueño de chiquito después se fue transformando en algo que pude hacer”, cuenta.
El pasado 15 de noviembre del 2025 participó en el Festival “Haedo, Capital Nacional del Terror”, encuentro que reivindica el rol de la localidad en el mundo del terror por haberse filmado allí las películas de “Plaga Zombie”, hoy consideradas de culto en el cine de terror clase B.
Rugna recuerda que tenía cierta facilidad de chico, por haber aprendido tanto jugando. Y que le salía intuitivamente, entonces aprovechó para hacer y aprender haciendo: “Y el hacer me llevó a superarme cada vez más. Empecé a darme cuenta de que con mis cortos de la universidad generaba cosas en el espectador, que en ese momento tal vez eran algunos amigos y familiares”.
El director cree que esa etapa fue crucial para “construir algo alrededor” de su propio nombre, “algo” que lo pudiera propulsar como director el día de mañana. Y así fue. El chico que se crió en el oeste jugando en la calle con sus amigos y dibujando las películas que veía en la televisión, construyó el profesional que es hoy.
La síntesis de esos años pareciera ser ideal, pero también estuvo marcada por varios grises y claroscuros. “No es tan fácil como lo cuento”, aclara Rugna, quien se fue desarrollando en una profesión que, por momentos, le resultó frustrante y lo tentó a soltar las riendas y pensar otras alternativas.
Luego de 15 años como director y tres largometrajes realizados que no lograban consolidarlo, llegó su cuarta película en 2017. “Aterrados” le explotó en la cara como una bomba justo cuando evaluaba abandonar la profesión.

-¿Por qué “Aterrados” tuvo el éxito que las otras películas no tuvieron?
-Fue el largometraje que me posicionó como un director de cine. Tuvo la buena fortuna de tener distribución y que llegue a la gente. Ya había llegado a un momento de hartazgo, de que no lograba ninguno de todos los objetivos que tenía. Más allá de que podía hacer las películas con muchísimo esfuerzo, no las veía nadie; y yo no me podía mostrar.
Entonces fue un momento bastante bajón de mi vida, de mi carrera, me replanteaba dejar de hacer cine. Y de repente explotó “Aterrados” y pasé de dejar de hacer cine, a estar en Hollywood trabajando en un remake y con el ganador del Oscar, Guillermo del Toro.
Si bien el proyecto hollywoodense quedó en pausa desde la pandemia, su cuarta película no dejó de abrir puertas. Es que contiene todos los elementos que cualquier amante del terror busca en el género: desapariciones misteriosas, muertos que regresan, voces extrañas, entes sobrenaturales. El largometraje de 2017 presenta eventos que se desarrollan en un tranquilo barrio de Buenos Aires, al cual acuden un policía, un investigador y personal especializado en eventos paranormales, con el fin de esclarecer el misterio.
El largometraje tuvo muy buena recepción por parte del público y recibió algunos premios (“Mejor actor” y “Mejor película” en el Buenos Aires Rojo Sangre “Mejor película” en Festival Montevideo Fantástico), pero fundamentalmente preparó el terreno para lo que estaba por venir: “Cuando acecha la maldad” (2023). “Una bomba mundial” según las propias palabras de su director, que nunca hubiese visto la luz si no fuese por su antecesora.

El film transcurre en un pueblo rural y remoto donde dos hermanos descubren la presencia de un “embichado”, un “encarnado”, un hombre infectado por el demonio. Ambos deben deshacerse de este vecino antes de que todo el pueblo caiga en desgracia, pero el mismísimo caos se desata.
Nuevamente, Rugna nos bombardea con monstruos, sangre, vísceras, y agrega superstición, leyenda, nigromancia. La película recibió numerosos premios, entre ellos el de “Mejor película” en el Festival de Sitges, el evento cinematográfico más importante de cine de terror y fantástico. De esta forma, se convirtió en la primera película latinoamericana en recibir este reconocimiento.
Primero con “Aterrados”, luego con “Cuando acecha la maldad”, Rugna demuestra que en Argentina se puede hacer cine de terror: bien hecho, que asuste, que funcione. El director reivindica el género de horror en el país, y abre una ventana para atraer a ese público un tanto reticente que no suele mirarlo.
-¿Cómo ves el cine de terror argentino?
-Lo veo super bien. Siempre se consideró al cine de nuestro país como uno de los mejores del mundo y, ahora puntualmente, el de terror está super bien visto. Por mi parte, tuve la suerte de meter dos películas al hilo que han puesto al cine de terror de nuestro país en una consideración muy importante afuera.
No solo fue el éxito de mis películas, sino que hace un tiempito que muchas se van metiendo en todos los festivales del mundo. Y, para los que se dedican al cine, en Argentina hay una meca del cine de terror, no solo por la calidad, sino por la cantidad también.
Por supuesto que ahora, con este Gobierno nacional, estamos pasando por una merma considerable de todos los géneros, todo lo que se fue logrando se está desvaneciendo.

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La mayor parte de la película “Aterrados” se rodó en Ciudad Jardín Lomas del Palomar, partido de Tres de Febrero. Varias escenas de “Cuando acecha la maldad” se rodaron en Ciudad Evita (La Matanza) y Llavallol (Lomas de Zamora). Terror argentino, terror conurbano. Un terror cotidiano, palpable, tangible, que va desde lo paranormal en el interior de cualquier vivienda, a una leyenda popular que cobra vida en un campo rural: nuestras peores pesadillas se materializan.
-¿Qué buscas transmitir en tus películas?
–Soy bastante realista con los miedos. Miedo a la muerte, a lo desconocido, a sufrir, al dolor, a las enfermedades. Todos los tenemos. Y eso creo que es lo que a mí más cagazo me da.
Lo que busqué en estas películas es lo terrenal. Creo que parte de mi estilo es encontrarle un realismo, una verosimilitud a las situaciones; a no forzarlas, a que funcionen de forma orgánica. Pero, sobre todo, que haya un guión, una historia.
Lo que yo intento o busco es que no sientas que estás viendo una película, sino que estés inmerso en la historia. Y siempre desde un buen argumento, una buena historia, unos buenos diálogos, que creo es lo más importante que tiene que tener una película, sea del género que sea.

Miedo, buenos diálogos, buen argumento, buena historia: Rugna nos deleita con estos elementos en sus películas, elementos que el propio director encontró en “Martes 13: parte 3” (1980) y “El exorcista” (1976), dos de sus films predilectos; elementos que volvió a hallar en producciones más contemporáneas como “Bring Her Back” (2025) y Weapons (2025), y también en una que recuerda fue la última con la que sintió mucho miedo: la coreana “Ju-on” (2000). Y, como extra, recomienda ampliamente “Gokseong” (2016), de la misma nacionalidad.
Pero lo del director no es solo lo audiovisual. Si bien se está hablando de una posible secuela de “Cuando acecha la maldad”; se publicó el libro de “Aterrados”, basado en la película homónima, suceso que se suma a un productivo 2025.
–¿Qué se viene? ¿Qué más podemos esperar de tu universo?
-De lo que viene no tengo idea. Casi todos los días me despierto haciéndome esa misma pregunta. Tengo un montón de proyectos y sigo sumando, pero la dinámica del cine es muy compleja. A veces, para poder entenderla, siempre parece que estás por filmar y pasa algo que hace que se atrase o se cancele.
Por lo general, ya no digo más qué estoy haciendo; no por cábala, sino porque aprendí que las películas todo el tiempo se caen, y es un bajón después estar explicándole a todo el mundo qué sucede. Pero sí puedo decir que habrán tres o cuatro películas, muy pronto.
Obviamente que no voy a poder hacer las cuatro, haré una si tengo suerte. Son películas de terror; y una comedia negra dando vueltas también. Esperemos que pronto tenga alguna fecha para enfocarme en una. Pero igual, estoy en un millón de cosas.
*Estudiante de la carrera de Periodismo y Producción de contenidos a distancia.
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