Como salta de inmediato apenas se lo busca, la cinestesia o kinestesia es la rama de la ciencia que estudia el movimiento humano.
Se puede percibir en el esquema corporal, el equilibrio, el espacio y el tiempo.
Algunos ejemplos de inteligencia cinestésica son la capacidad de explorar el entorno y los objetos por medio del tacto y el movimiento. El gran sentido del ritmo y de la coordinación motriz. La destreza para realizar tareas de motricidad fina.
El concepto parte de la teoría de las inteligencias múltiples que fue propuesta por Howard Gardner, psicólogo y profesor de Harvard, quien sostiene que la competencia cognitiva del hombre se describe mejor con el término “inteligencias”.
Entonces, sólo a efectos de usar esa definición como excusa para encontrar las palabras que nos faltan a todos: en términos artístico-futboleros, es como si acabara de morir Einstein. Leonardo. Mozart. Miguel Ángel. Gardel.
O bien, si se pudiera y debe ensayárselo, no dudemos de que cuando murió alguna de esa gente bien podría haberse dicho que es como si se hubiera muerto Maradona.
Se fue el símbolo más grande de la argentinidad tomadas, de mínima, las largas décadas recientes.
Se fue el santo y seña de lo que somos en lo identitario porque, cada vez que se lo nombra, y así será por los tiempos de los tiempos que quedan a la vista, El Diego representa como nadie, antes y después de quien fuere, nuestras exuberancias, contradicciones, picardías, desobediencias, genialidades, miserias.
Toda la Argentina cabe en El Diego.
Hasta sus críticos más desencajados, que lo son principalmente del maestrociruelismo contra el negro drogón que no pudo contra su fracaso existencial y que lo apuntan como el máximo de los pésimos ejemplos para la juventud, estarán llorando aunque jamás lo admitan.
Todos están diciendo “no lo puedo creer”.
Todos ésos están tristes, o estupefactos, o advertidos, porque saben perfectamente que El Diego queda como paradigma de insubordinación contra… (agregue cada uno lo que prefiera).
En el piberío literalmente universal, su imagen ya está al lado de los íconos de la rebeldía.
Sobrevivió todo lo que pudo contra ser Maradona, que es una sentencia a la que todos, también, deberíamos recurrir en este momento de infinita tristeza popular.
Esa cosa de la canción de Manu Chao, acerca de que si uno fuera Maradona nunca se equivocaría, es la interpelación perfecta.
Y también esa otra de la de Rodrigo.
La de que todo que el pueblo cantó.
Porque realmente, el pueblo llora pero ahora tiene, más todavía, la bandera inmortal del artista incomparable de Fiorito.
Las recientes apariciones de Ariana Grande reavivaron el debate sobre los límites entre estética, presión social y salud.
Luces, flashes y cuerpos que marcan tendencia. En las últimas alfombras rojas, la estética parece mirar al pasado: las siluetas ideales de los 2000, cada vez más delgadas, vuelven a ocupar el centro de la escena. El fenómeno no pasa desapercibido en redes sociales, donde usuarios comentan, celebran y cuestionan los cambios físicos de las celebridades. Casos recientes, como el de Ariana Grande durante la promoción de la película Wicked, reactivaron discusiones sobre los estándares de belleza y los límites de lo “deseable”.
En redes sociales, la tendencia también se replica y amplifica. En la plataforma de TikTok, por ejemplo, circulan miles de videos asociados a la delgadez extrema que promueven rutinas restrictivas y cuerpos cada vez más delgados como objetivo. Bajo etiquetas como “skinnytok”, usuarios muestran “que como en un día” o comparten consejos para adelgazar rápidamente y refuerzan un ideal estético que preocupa a especialistas.
Un modelo que nunca desapareció
“Yo creo que las tendencias de tener una figura perfecta nunca se han ido del todo; estaban más disimuladas en nombre de lo cool”, explica la psicoanalista Victoria Weill en diálogo con Eter Digital. Para ella, la aparente diversidad corporal de los últimos años no implicó una ruptura real, sino una transformación más sutil de las exigencias estéticas.
La discusión no pasa únicamente por la estética, sino también por la forma en que ciertos cuerpos terminan convirtiéndose en referencia. Cuando las transformaciones físicas de las celebridades ocupan titulares, comentarios y posteos virales. En ese contexto, la pregunta deja de ser únicamente estética: ¿qué implica esta tendencia para quienes consumen esas imágenes e intentan alcanzarlas?
Según datos de la Sociedad Argentina de Pediatría, una de cada tres mujeres jóvenes del país presenta algún tipo de trastorno de la conducta alimentaria, como anorexia, bulimia o trastorno por atracón. En algunos estudios realizados en adolescentes argentinos, cerca del 10% presenta estos trastornos, lo que confirma que se trata de una problemática extendida y no de casos aislados. A su vez, especialistas advierten sobre el aumento de consultas relacionadas con la imagen corporal, especialmente en edades tempranas, en un entorno atravesado por las redes sociales y la exposición constante.
Esta lógica de exposición constante también transforma la manera en la que se perciben los cuerpos. A diferencia de otras épocas, donde los estándares circulaban principalmente en las revistas o pasarelas, hoy se multiplican en tiempo real a través de las redes sociales. La repetición de ciertas imágenes, figuras extremadamente delgadas, rutinas restrictivas o “transformaciones” rápidas no solo instala un ideal, sino que lo vuelve cotidiano.
La presión desde adentro
Desde adentro de la industria, la presión no es abstracta. “Te piden tantas exigencias físicas que terminás dañando tu psicología. Y cuando crees que llegaste a ese estándar, aparecen críticas totalmente opuestas”, cuenta la modelo influencer Mar Bertot a este medio La contradicción no es menor: alcanzar el ideal no garantiza aceptación, sino que muchas veces abre la puerta a nuevas formas de cuestionamiento.
En ese sentido, describe un sistema sin matices: “Todo es extremista: o sos muy flaca o sos full size, no existe un intermedio”. La falta de un punto medio no solo limita la representación, sino que también refuerza la idea de que el cuerpo debe adaptarse a categorías rígidas, muchas veces alejadas de la salud.
La psicoanalista lo vincula con una lógica más amplia: “La validación es externa y es implacable”. En una cultura donde la imagen se vuelve un valor central, el cuerpo deja de ser solo un soporte para convertirse en un objeto más de consumo. En esa dinámica, los ideales no solo se imponen, sino que se actualizan constantemente, generando una exigencia permanente.
“La anorexia aparece como un intento de poner un límite a esa exigencia”, agrega. Lejos de ser un fenómeno aislado, los trastornos alimenticios pueden leerse como una respuesta a un contexto que empuja los cuerpos hacia extremos difíciles de sostener.
Entre la validación y la crítica
La contradicción también aparece en el plano social. Mientras la delgadez se celebra en determinados ámbitos, también es objeto de crítica cuando se vuelve “demasiado evidente”. Este péndulo entre validación y cuestionamiento no hace más que reforzar la presión sobre los cuerpos, especialmente en mujeres jóvenes.
“No se promueve la salud del cuerpo… se terminan embelleciendo trastornos”, advierte la modelo. La frase sintetiza una tensión central: cuando la estética se impone sobre el bienestar, los límites entre lo deseable y lo dañino se vuelven difusos.
Al mismo tiempo, la discusión sobre los cuerpos parece moverse entre extremos: entre la crítica abierta y el silencio incómodo. Mientras algunos discursos buscan evitar cualquier comentario sobre la apariencia física, otros continúan reforzando estándares difíciles de sostener. En ese vaivén, el cuerpo, sobre todo de la mujer, sigue siendo terreno de disputa.
En un contexto donde todo parece ser imagen, la delgadez deja de ser una elección individual para convertirse en un mandato social. Y como todo mandato, no sólo se impone: también tiene consecuencias. “Es imposible ser mujer en esta época”, resume la especialista.
En los últimos dos años, 45.000 personas eligieron radicarse en Neuquén atraídas por el sueño económico de Vaca Muerta. Esta cifra equivale a vaciar por completo ciudades como Balcarce o Chivilcoy y trasladarlas en su totalidad a la provincia. Sin embargo, muchos se encontraron con una realidad distinta. Pablo Tomassini, director de la Dirección Provincial de Protección al Consumidor, advirtió que el Estado está desbordado en servicios básicos y educación.
Un informe de la plataforma de gestión de consorcios Octavo Piso ubicó a Neuquén en el primer lugar del ranking nacional de expensas, con un promedio de $251.964 mensuales, superando a Mendoza, Catamarca y la Ciudad de Buenos Aires. Diego Espada, uno de los gestores del sitio, señaló para el Diario Río Negro que detrás de esa cifra está el factor Vaca Muerta: el incremento del costo de vida y una predominancia de nuevas construcciones con más servicios.
Pero no son solo las expensas. Según el mismo informe provincial de enero 2026, el alquilerpromedio en Neuquén trepó a $1.095.241 mensuales, lo que representa un salto del 140% respecto al año anterior. Ese gasto consume el 53,27% del ingreso familiar disponible. En una provincia donde el 3,7% de la población representan cargos docentes, el salario mínimo de esa actividad con cargo completo de 36 horas ronda los $2.633.060, esto según el INDEC.
Salarios insuficientes y la salida del aula
La presión económica no solo obliga a buscar un segundo trabajo. En algunos casos, directamente expulsa a los trabajadores hacia otros sectores. Eduardo Untaker ejerció la docencia durante 17 años en Neuquén. Hoy es prestador de servicios informáticos desde la ciudad de Plottier. Su salida del aula no respondió a un único motivo: además del agotamiento propio de la profesión, Untaker puso énfasis en el techo salarial y en una carrera que, según él, exige cada vez más a cambio de cada vez menos.
“En la educación, para tener un buen ingreso necesitás sí o sí dos cargos, lo que implica trabajar diez horas diarias. Buscaba algo distinto, relacionado al desarrollo de sistemas, donde se manejan otros números y, sobre todo, una libertad que el aula no tiene”, explicó Untaker para ETER Digital.
La brecha salarial que describe es palpable. Mientras un ingeniero en perforaciones cobra entre $7.070.232 y $9.898.245 mensuales según Randstad Argentina, un maestro con carga completa percibe entre $2.633.060 y $4.711.636 dependiendo de la antigüedad y la zona, según datos de la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén (ATEN) de abril de 2026. Esa diferencia moldea una brecha marcada por la desigualdad. Por un lado, una donde los precios suben empujados por los salarios petroleros, y otra donde los trabajadores estatales y comerciales corren detrás sin poder alcanzarlos.
El propio ministro de Trabajo de Neuquén, Lucas Castelli, reconoció públicamente que la subocupación es una problemática creciente en la provincia, refiriéndose a quienes, pese a tener empleo, buscan un segundo trabajo para llegar a fin de mes. Según una observación de la consultora, el fenómeno tiene rostros concretos: trabajadores que complementan sus ingresos con plataformas digitales como Rappi, Pedidos Ya o servicios de transporte como Cabify.
Sin embargo, el exdocente señala que la situación no es idéntica para todos: “Más allá del alto costo de vida en Neuquén, mi situación mejoró porque la industria del conocimiento explotó en los últimos años. Pero aquel que tiene un sueldo fijo y no está cerca del petróleo, sufre mucho la subida de precios“.
Infraestructura rota en la ciudad que más crece
El crecimiento exponencial tiene una contracara que los gremios denuncian como insostenible: los servicios y la infraestructura no acompañan. Carlos Quintriqueo, secretario general de ATE Neuquén, advirtió en una charla en Radio 750 que mientras el Gobierno Nacional celebra el potencial de la provincia, en el territorio el Estado se retiró. “Esa metrópolis que nombran la desfinancian, el estado de las rutas es un desastre y no hay infraestructura para el loteo de servicios“, declaró el dirigente.
Con el arribo de 27.000 nuevos residentes permanentes solo en el último año, la presión sobre el sistema público es total. Para Quintriqueo, el crecimiento de Vaca Muerta no derrama riqueza, sino marginalidad: “Es imposible de sostener en infraestructura que solo el Estado neuquino afronte esa fluidez de gente que hoy llega a Neuquén, porque muchos llegan con expectativas y terminan siendo un desocupado más“.
Frente a ese panorama, el analista informático aporta una particularidad del mercado neuquino, que funciona como escapatoria para quienes no pueden pagar el centro de la ciudad: “Aunque sea lejos, no se mudan a otro alquiler, sino que ya se mudan a su propia casa, priorizan tener la casa propia sin gas antes que seguir pagando alquiler de por vida”. La tierra a 10, 15 o 20 kilómetros de la zona urbana permite acceder a terrenos a menor costo. Pero esa solución tiene su propio precio, vivir sin servicios básicos garantizados en una provincia que produce energía para todo el país.
Vaca Muerta ocupa cada vez más espacio en la agenda mediática nacional y es presentada como una salvación energética para el país. Pero antes de dejarse llevar por los números, vale la pena mirar a los neuquinos La pregunta que queda pendiente es si ganar barriles justifica resignar derechos.
“Las Abuelas siempre se sostuvieron en el cariño que lograron generar, porque su lucha tiene que ver con el amor y la restitución”, afirma Esteban Herrera Simerman, nieto recuperado y miembro de la comisión directiva de Abuelas de Plaza de Mayo, sentado en la sala de reuniones de la Casa por la Identidad. Desde la llegada de La Libertad Avanza a la Casa Rosada, la Asociación batalla contra el desfinanciamiento y hace malabares para continuar la búsqueda de nietos.
En los rincones hay un ordenado abarrotamiento de libros, muebles y cosas diversas que tuvieron que trasladar del primer piso de la sede central de Abuelas, tras ponerlo en alquiler para poder pagar gastos corrientes.
Esteban se acomoda en su silla y, ante la atenta mirada del cuadro de una de las abuelas, agrega: “Nosotros, como herederos de su causa, nos toca seguir adelante, pero ellas vienen iluminando el camino desde épocas incluso más difíciles que esta”.
Esta época difícil
Los problemas comenzaron ya en el primer año de gobierno de Javier Milei. En octubre del 2024, el Ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona anunció por redes sociales la rescisión de un contrato que tenía el Ministerio con Abuelas.
“Este representaba —cuenta Simerman— más del 60% de nuestro presupuesto”, y aclara: “No fue una decisión técnica, sino ideológica”.
Tweet donde el ministro anunció el recorte, sin previo aviso a Abuelas, según contó Simerman.
Fuente: Diario MDZ Online.
“El subsidio se le otorgó a Abuelas porque sigue siendo el primer lugar al que la gente se acerca cuando duda de su identidad, o tiene información relevante para aportar sobre otras personas”, explica el vocal de la comisión directiva.
En Abuelas comienzan las investigaciones para el armado de posibles casos, los cuales se los entregaban a la Unidad Especial de Investigación -eliminada por el gobierno nacional en el 2024- de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CoNaDI).
Pero los recortes no llegaron solo desde adentro. A principios del 2026, el presidente Donald Trump retiró a los Estados Unidos de más de 30 organismos y tratados de las Naciones Unidas, lo cual achicó el financiamiento de estos.
Como consecuencia inesperada, Abuelas recibió una carta de la ONU donde se les informaba que debían dar de baja “una donación anual histórica que la ONG recibía desde hace más de una década”.
Presupuesto 0
El gobierno nacional realizó, del 2024 al 2026, un recorte del 100% de su financiación a las actividades “Procesos Judiciales contra Delitos de Lesa Humanidad”; “Puesta en Valor de Sitios y Espacios de Memoria” y “Custodia del Archivo Nacional de la Memoria”, según expuso Chequeado tras analizar las partidas del Presupuesto de este año.
Casa de la Militancia – H.I.J.O.S, en el Espacio Memoria y Derechos Humanos ex-ESMA.
Fuente: Francisco Lofiego
Solo dos actividades y el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) -el archivo público de ADN de familiares de desaparecidos- tienen asignado presupuesto para este 2026, con pérdidas entre el 12% y 65% contra la inflación, respecto del 2023.
Las consecuencias de los recortes
Los presupuestos en sueldos de todas las áreas se vieron reducidos. Simerman cuenta que la organización priorizó en estos tres años no despedir trabajadores, pero que las renuncias fueron inevitables porque “la gente necesita poder vivir de su trabajo”.
Las áreas que fueron principalmente afectadas fueron las de investigaciones judiciales y atención al público. La primera es la que presenta los casos a la CoNaDi y, a veces, participa en los juicios. En la segunda, se requiere una sensibilidad particular para recibir la información de posibles víctimas.
“Todos son especialistas que tienen una capacitación y expertise únicas, y eso se pierde cuando se van”, puntualiza Simerman.
Haciéndole frente
Tras la deserción del Estado nacional, hoy la principal fuente de financiamiento de Abuelas son los convenios que firman con algunas provincias y municipios del país, a cambio de contraprestaciones, como capacitaciones para empleados públicos o ciclos de cine y teatro.
Las donaciones de particulares fueron un sostén para Abuelas desde sus comienzos, y hoy no hay actividad donde no se pase el QR que direcciona a la página de donaciones.
Simerman, además, comparte que desde Abuelas sienten un gran apoyo de la sociedad, tanto en la calle como en las redes sociales, y que eso les ayuda a sobrellevar estos tiempos adversos.
La necesidad de difusión
“Además de la colaboración económica, el principal aporte que puede darnos la gente es de información”, explica Simerman, y agrega: “Por cada niño que fue apropiado hacen falta por lo menos 50 personas que sepan que ese no fue un hijo biológico”.
Los momentos de mayor aporte de información, cuenta el vocal de Abuelas, coincidieron con las campañas de difusión en medios de comunicación, financiadas gracias a la pauta estatal.
En estos últimos tres años, los picos de denuncias se dieron al producirse alguna restitución (del 2024 al 2026, recuperaron su identidad los nietos 138,139 y 140), cuando se estrenó la serie “El Eternauta” en Netflix (Oesterheld, el creador del cómic original, sigue desaparecido, junto a varios de sus familiares) y este año, específicamente en las fechas 23 y 24 de marzo, al cumplirse 50 años desde el último golpe cívico-militar en Argentina.
Desde la comisión directiva de Abuelas reconocen que el desafío principal hoy es lograr que su mensaje llegue más allá de “la gente que ya de por sí nos apoya”.
“El objetivo de Abuelas es recuperar nietos y nietas, y es importante que la gente difunda hasta dar el salto hacia el otro lado, donde están incluso los que no nos apoyan, porque probablemente ahí esté la información que aún necesitamos”, concluye Esteban Herrera Simerman, quien aún busca a su hermano o hermana, cuya identidad desconoce.