SOCIEDAD
Entre recortes y crisis, Abuelas de Plaza de Mayo resiste el ajuste del Gobierno
A 50 años del último golpe cívico-militar, Abuelas de Plaza de Mayo continúa la búsqueda de nietos y nietas, pero en un contexto político cada vez más hostil.
“Las Abuelas siempre se sostuvieron en el cariño que lograron generar, porque su lucha tiene que ver con el amor y la restitución”, afirma Esteban Herrera Simerman, nieto recuperado y miembro de la comisión directiva de Abuelas de Plaza de Mayo, sentado en la sala de reuniones de la Casa por la Identidad. Desde la llegada de La Libertad Avanza a la Casa Rosada, la Asociación batalla contra el desfinanciamiento y hace malabares para continuar la búsqueda de nietos.
En los rincones hay un ordenado abarrotamiento de libros, muebles y cosas diversas que tuvieron que trasladar del primer piso de la sede central de Abuelas, tras ponerlo en alquiler para poder pagar gastos corrientes.
Esteban se acomoda en su silla y, ante la atenta mirada del cuadro de una de las abuelas, agrega: “Nosotros, como herederos de su causa, nos toca seguir adelante, pero ellas vienen iluminando el camino desde épocas incluso más difíciles que esta”.
Esta época difícil
Los problemas comenzaron ya en el primer año de gobierno de Javier Milei. En octubre del 2024, el Ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona anunció por redes sociales la rescisión de un contrato que tenía el Ministerio con Abuelas.
“Este representaba —cuenta Simerman— más del 60% de nuestro presupuesto”, y aclara: “No fue una decisión técnica, sino ideológica”.

Tweet donde el ministro anunció el recorte, sin previo aviso a Abuelas, según contó Simerman.
Fuente: Diario MDZ Online.
“El subsidio se le otorgó a Abuelas porque sigue siendo el primer lugar al que la gente se acerca cuando duda de su identidad, o tiene información relevante para aportar sobre otras personas”, explica el vocal de la comisión directiva.
En Abuelas comienzan las investigaciones para el armado de posibles casos, los cuales se los entregaban a la Unidad Especial de Investigación -eliminada por el gobierno nacional en el 2024- de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CoNaDI).
Pero los recortes no llegaron solo desde adentro. A principios del 2026, el presidente Donald Trump retiró a los Estados Unidos de más de 30 organismos y tratados de las Naciones Unidas, lo cual achicó el financiamiento de estos.
Como consecuencia inesperada, Abuelas recibió una carta de la ONU donde se les informaba que debían dar de baja “una donación anual histórica que la ONG recibía desde hace más de una década”.
Presupuesto 0
El gobierno nacional realizó, del 2024 al 2026, un recorte del 100% de su financiación a las actividades “Procesos Judiciales contra Delitos de Lesa Humanidad”; “Puesta en Valor de Sitios y Espacios de Memoria” y “Custodia del Archivo Nacional de la Memoria”, según expuso Chequeado tras analizar las partidas del Presupuesto de este año.

Casa de la Militancia – H.I.J.O.S, en el Espacio Memoria y Derechos Humanos ex-ESMA.
Fuente: Francisco Lofiego
Solo dos actividades y el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) -el archivo público de ADN de familiares de desaparecidos- tienen asignado presupuesto para este 2026, con pérdidas entre el 12% y 65% contra la inflación, respecto del 2023.
Las consecuencias de los recortes
Los presupuestos en sueldos de todas las áreas se vieron reducidos. Simerman cuenta que la organización priorizó en estos tres años no despedir trabajadores, pero que las renuncias fueron inevitables porque “la gente necesita poder vivir de su trabajo”.
Las áreas que fueron principalmente afectadas fueron las de investigaciones judiciales y atención al público. La primera es la que presenta los casos a la CoNaDi y, a veces, participa en los juicios. En la segunda, se requiere una sensibilidad particular para recibir la información de posibles víctimas.
“Todos son especialistas que tienen una capacitación y expertise únicas, y eso se pierde cuando se van”, puntualiza Simerman.
Haciéndole frente
Tras la deserción del Estado nacional, hoy la principal fuente de financiamiento de Abuelas son los convenios que firman con algunas provincias y municipios del país, a cambio de contraprestaciones, como capacitaciones para empleados públicos o ciclos de cine y teatro.
Las donaciones de particulares fueron un sostén para Abuelas desde sus comienzos, y hoy no hay actividad donde no se pase el QR que direcciona a la página de donaciones.
Simerman, además, comparte que desde Abuelas sienten un gran apoyo de la sociedad, tanto en la calle como en las redes sociales, y que eso les ayuda a sobrellevar estos tiempos adversos.
La necesidad de difusión
“Además de la colaboración económica, el principal aporte que puede darnos la gente es de información”, explica Simerman, y agrega: “Por cada niño que fue apropiado hacen falta por lo menos 50 personas que sepan que ese no fue un hijo biológico”.
Los momentos de mayor aporte de información, cuenta el vocal de Abuelas, coincidieron con las campañas de difusión en medios de comunicación, financiadas gracias a la pauta estatal.
En estos últimos tres años, los picos de denuncias se dieron al producirse alguna restitución (del 2024 al 2026, recuperaron su identidad los nietos 138,139 y 140), cuando se estrenó la serie “El Eternauta” en Netflix (Oesterheld, el creador del cómic original, sigue desaparecido, junto a varios de sus familiares) y este año, específicamente en las fechas 23 y 24 de marzo, al cumplirse 50 años desde el último golpe cívico-militar en Argentina.
Desde la comisión directiva de Abuelas reconocen que el desafío principal hoy es lograr que su mensaje llegue más allá de “la gente que ya de por sí nos apoya”.
“El objetivo de Abuelas es recuperar nietos y nietas, y es importante que la gente difunda hasta dar el salto hacia el otro lado, donde están incluso los que no nos apoyan, porque probablemente ahí esté la información que aún necesitamos”, concluye Esteban Herrera Simerman, quien aún busca a su hermano o hermana, cuya identidad desconoce.