DEPORTES
Alemania: evolución, estrategia y protagonismo
De sus títulos históricos a las decepciones de 2018 y 2022, atravesó cambios que redefinieron su identidad futbolística. Hoy apuesta a un estilo ofensivo, con un técnico joven, Julian Nagelsmann.
La evolución táctica de la Selección de fútbol de Alemania es una de las más importantes en la historia del fútbol mundial. A lo largo de las décadas, el equipo alemán construyó una identidad basada en la disciplina táctica, la intensidad física y la capacidad de adaptación, manteniéndose siempre como una potencia internacional.
En sus primeras etapas, especialmente durante las décadas de 1950 y 1960, Alemania desarrolló un estilo de juego ordenado y defensivo, priorizando la eficacia y el trabajo colectivo. El título obtenido en la Copa Mundial de la FIFA 1954 marcó el inicio de una identidad futbolística basada en la solidez y el aprovechamiento de los contraataques.
Durante los años setenta, con futbolistas como Franz Beckenbauer, Alemania revolucionó tácticamente el fútbol con la utilización del líbero, un defensor con libertad para iniciar jugadas ofensivas desde el fondo. El equipo combinó orden defensivo, presión y una gran inteligencia táctica, logrando conquistar la Copa Mundial de la FIFA 1974.
En los años noventa, el seleccionado mantuvo su fortaleza física y competitiva, incorporando mayor dinámica en el mediocampo y presión constante. El equipo campeón de la Copa Mundial de la FIFA 1990 mostró un fútbol equilibrado y adaptable según el rival.
Tras una crisis futbolística a comienzos de los 2000, Alemania inició una profunda renovación enfocada en la formación de jugadores más técnicos y veloces. Bajo la dirección de Joachim Löw, el equipo adoptó un estilo ofensivo basado en la posesión de pelota, la presión alta y la movilidad constante. Esa evolución alcanzó su punto máximo en la Copa Mundial de la FIFA 2014, donde Alemania consiguió su cuarto título mundial mostrando uno de los niveles tácticos más altos de la era moderna.
Sin embargo, el éxito fue seguido por un fuerte declive. En el Mundial de 2018 en Rusia, Alemania quedó eliminada en fase de grupos tras mostrar problemas defensivos, lentitud y falta de reacción. La situación se repitió en el Mundial de 2022 en Catar, donde el equipo volvió a evidenciar desorden táctico y poca eficacia en momentos clave.

De cara a este mundial, Alemania mantuvo una propuesta ofensiva utilizando sistemas como el 4-2-3-1 y el 4-3-3, buscando presión alta, circulación rápida y amplitud por las bandas. Aunque el equipo mostró buen manejo de pelota y jugadores técnicamente preparados, también evidenció problemas defensivos y falta de contundencia en momentos importantes.
Alemania llega con un técnico joven: Julian Nagelsmann (por Diego Engelhardt)
El siglo 21 daba sus primeros pasos, y uno que también estaba asomando por esos años era Julian Nagelsmann. Un prometedor jugador alemán, defensor central, de 1,90 de altura y con un gran futuro. Alemania podría contar con una de las grandes promesas del fútbol bávaro, pero todo se vio truncado. Luego de jugar en las divisiones inferiores para FC Ausburg y 1860 Munich, en la temporada 2006-07, siendo capitán del Munich, sufrió varias lesiones que pararon su carrera. En la 2007-08, regresó al Ausburg que dirigía Tomas Tuchel, pero se rompió la rodilla y el menisco por segunda vez; el cartílago quedó dañado. Por eso decidió poner fin a su carrera a los 20 años.
Estaba arruinado anímicamente por la decisión que tuvo que tomar. Tomas Tuchel lo notó y le propuso empezar a trabajar como “ojeador” en 2008. Nagelsmann aceptó el cargo y desde ahí empezaría su carrera como entrenador. Estudió para ser administrador de empresas, luego se cambiaría a Ciencias del Deporte y volvería al 1860 Munich como entrenador. Ahí estuvo como asistente de Alexander Schmidt para el equipo sub-17 de Munich desde 2008 hasta 2010.
En ese 2010, Julian Nagelsmann se unió a la academia juvenil de TSG Hoffenheim; en 2013 fue entrenador asistente y el 28 de octubre de 2015 se convirtió en el técnico del primer equipo con 28 años. Su misión no era fácil: el conjunto se encontraba en los últimos puestos de la tabla y a falta de 14 fechas. Con Nagelsmann en el banco, sumó 23 de los últimos 42 puntos en juego y se salvó del descenso. Gracias a estos resultados, el técnico alemán mantuvo su cargo y a la temporada siguiente dejó en cuarto lugar al club, al que clasificó a la Champions. En el último año, Hoffenheim quedó en tercer lugar, la mejor clasificación de su historia, además, fue el segundo equipo más goleador del campeonato por detrás del Bayern Munich. Con una base sólida y tácticas eficientes, el técnico alemán, se posiciona como una de las grandes revelaciones como DT.
En la temporada 2019 diría adiós a Hoffenheim y se unió a RB Leipzig. Una apuesta nueva e interesante, no solo para él, sino para el fútbol. En la primera temporada lo ubicaría en la tercera posición de la liga, y llevaría al equipo hasta las semifinales de la Champions League, dejando en el camino a grandes equipos como Tottenham y Atlético de Madrid, pero perdería contra PSG por 3 a 0. En la segunda y última temporada dejó al equipo subcampeón de la Bundesliga y llegaría a la final de la Copa de Alemania. Bayern Munich fijó sus ojos en él y desembolsó más 25 millones de euros por su pase, siendo así, el entrenador más caro del mundo.
Con 33 años, sustituyó a Hansi Flick en el Bayern Múnich y se convirtió en el entrenador más joven en dirigir al más grande de Alemania. La Bundesliga 2021 la dominó de principio a fin y con 3 fechas de antelación el club se consagró campeón de la liga, el undécimo título de liga seguido y el primer trofeo para Nagelsmann.
Pero la temporada 2022-23 sería su última en Bayern, ya que, debido a diversos problemas con la directiva, Nagelsmann fue destituido del cargo de entrenador. El equipo se encontraba segundo y clasificado a la final de la Copa de Alemania, pero no sirvió para dejar satisfecha a la dirección que lo destituyó del cargo.

No hay mal que por bien no venga… El 22 de septiembre de 2023 le llegó la oferta de la selección alemana. El contrato iba a durar hasta el final de la Eurocopa 2024, pero se extendió hasta 2026. En dicha Euro, Alemania quedó primera de grupo, pero cayó en cuartos de final contra España. En el Mundial, deberá enfrentar a Curazao, Costa de Marfil y Ecuador por el grupo E.
Quién diría que un técnico tan joven llegaría hasta donde llegó. Hoy, en una nueva edición de la Copa del Mundo, la misión de Nagelsmann es levantar a Alemania y despertar al gigante.

