DEPORTES
Jordania: la historia detrás de un país de Medio Oriente que debutará en este Mundial
El Reino Hachemita de Jordania, conocido oficialmente en su idioma como Al Mamlakah al Urduniyah al Hashimiyah, tiene sus raíces en 1921. Tras la caída del Imperio Otomano, el territorio se denominó “Emirato de Transjordania”, con régimen de mandato británico. Luego de un cuarto de siglo bajo esta administración colonial, el Reino Unido concretó su retiro formal, permitiendo que el territorio proclamara su plena soberanía e independencia el 25 de mayo de 1946, a partir de entonces, se transformó en un reino autónomo.
El árabe es su idioma oficial, su capital es Amán. Con una superficie de 89.342 kilómetros cuadrados, su ubicación en el mapa es un verdadero rompecabezas geopolítico en el corazón de Medio Oriente: el territorio limita al norte con Siria, al noreste con Irak, al sureste con Arabia Saudita, al oeste se encuentra el Mar Muerto y también comparte su sensible frontera occidental con Israel y Cisjordania.
Su fisonomía natural está marcada por brutales contrastes, allí las mesetas descienden de manera abrupta en la profunda depresión de Ghor (recorrida por el histórico río Jordán) hasta fundirse en las costas desérticas del Mar Muerto. Este lago, de un contenido salino extremadamente elevado, es el punto más bajo de la Tierra, con un fondo lacustre que se sitúa a 739 metros por debajo del nivel del mar. A su vez, en el extremo austral del país, se encuentra su única y estratégica salida al Mar Rojo, a través del golfo de Aqaba.
Este territorio se sostiene sobre una arquitectura institucional regida por la Constitución de 1952, la cual establece un sistema de monarquía parlamentaria en la que el rey sigue conservando amplias facultades de carácter ejecutivo. El poder legislativo está definido en un parlamento bicameral (Majlis Al Watani), compuesto por un Senado de 65 miembros nombrados directamente por el monarca y una Cámara de Representantes integrada por 130 miembros elegidos a través del voto popular.
A lo largo de las últimas décadas, Jordania ha navegado un proceso constante de reformas estructurales para afianzar su consolidación democrática en medio de una periferia regional crónicamente inestable. El gran catalizador de esta modernización se activó a partir de 2011, frente a las protestas populares de la llamada “Primavera Árabe”, el rey Abdullah II asumió el liderazgo de la agenda reformista interna, impulsando la independencia formal del Poder Judicial y la creación de un Tribunal Constitucional de nueve miembros.
Posteriormente, en 2016, se modificó el sistema electoral, abandonaron el voto uninominal para adoptar listas proporcionales que facilitaran el desarrollo de partidos políticos. El impulso legislativo definitivo se estructuró a través del Comité para la Modernización creado en 2021, cuyas recomendaciones derivaron en las leyes de Partidos Políticos y Electoral de 2022, diseñadas para ensanchar la participación civil y asegurar una mayor presencia de mujeres y jóvenes. La materialización práctica más reciente de este proceso se vivió en las elecciones parlamentarias del 10 de septiembre de 2024, allí los votantes eligieron 138 escaños.
En la escena contemporánea, la máxima autoridad y jefatura del Estado la ejerce el Rey Abdullah II, quien accedió al trono el 7 de febrero de 1999 tras el fallecimiento de su padre, el rey Hussein. El monarca conduce el rumbo del país en colaboración directa con el primer ministro, Jafar Hassan. Ambos están al frente de una sociedad de fuerte identidad confesional, el 97,2% de la población profesa el islam (predominantemente suní), conviviendo bajo un régimen de libertad de culto con minorías cristianas (2,2%) y budistas (0,4%).
Esta estabilidad interna actúa como su principal escudo ante el histórico conflicto israelí-palestino, un asunto que Jordania asume como de estricto interés y seguridad nacional debido a su absoluta proximidad, sus lazos históricos y al origen palestino de una porción importante de sus habitantes. Además de que el soberano hachemita es el custodio oficial de los Lugares Santos en Jerusalén, el territorio jordano alberga actualmente a más de 2 millones de refugiados palestinos, lo que sumado a cientos de miles de refugiados sirios e iraquíes convierte al reino en el uno de los países del mundo con mayor número de refugiados per cápita.
Ante este escenario, el accionar internacional de Jordania se define por un rol de mediador conciliador, defiende de manera firme la solución de los dos Estados bajo las fronteras de 1967 con Jerusalén oriental como capital y, desde el estallido de la guerra de Gaza en octubre de 2023, lidera una intensa actividad diplomática global para alcanzar un alto al fuego definitivo. Para amortiguar el impacto fiscal y humanitario de estas crisis periféricas, el reino se apoya en sólidas alianzas estratégicas, recibiendo asistencia financiera del Consejo de Cooperación del Golfo, de los Estados Unidos y de la Unión Europea.

En el aspecto deportivo, Jordania fue, en la Copa Asiática 2023, una de las sorpresas y gran protagonista tras haber quedado subcampeón. Finalizó como el mejor tercero en la fase de grupos, eliminó a Irak, Tayikistán y Corea del Sur, pero cayó en la final frente al anfitrión, Qatar, por 3-1 con todos goles de penal.
Después de este logro, el entrenador Hussein Ammouta rescindió contrato con la Federación y llegó Jamal Sellami para darle el salto definitivo a la Selección. El marroquí le aportó una identidad de juego, apostando por un equipo sólido en defensa y la velocidad que tiene de la mitad de la cancha para adelante. Con Mousa Al-Tamari en un rol de líder, empezó a alcanzar buenos resultados y sorprendió en las Eliminatorias de Asia al quedar segundo, detrás de Corea del Sur, en el Grupo B. Así, el 5 de junio de 2025, Jordania hizo historia al conseguir su boleto directo al Mundial por primera vez. Una revancha tras haber estado cerca de Brasil 2014, cuando perdió ante Uruguay en el repechaje internacional.
Esta afianzada forma de jugar se ratificó al ser subcampeón de la Copa Árabe en diciembre de 2025. En este certamen tuvo un camino igual de destacado, ganó su grupo al vencer a Emiratos Árabes Unidos 2-1, Kuwait 3-1 y Egipto 3-0. Eliminó a Irak por 1-0 en cuartos de final y a Arabia Saudita por el mismo resultado en la semifinal. Finalmente cayó 3-2 en la prórroga del partido decisivo ante Marruecos.
El ansiado debut Mundialista para Jordania está cada vez más cerca. Será el miércoles 17 de junio ante Austria, el martes 23 deberá enfrentarse con Argelia y buscará un milagro al cerrar la fase de grupos contra el último campeón, Argentina, el sábado 27.




