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SOBREVIVIR PARA GOLEAR

El bosnio Edin Dzeko tenía 6 años y ya era testigo de la guerra. El sitio de Sarajevo lo marcó para siempre. Sólo por una casualidad, hoy puede contarla

Por Nicolás Fernández.

“Mi mamá me salvó la vida… no me dejó ir a jugar con mis amigos. Minutos después, una bomba explotó y los mató”, recordó el jugador bosnio Edin Dzeko. Tenía apenas 6 años cuando comenzó el sitio de Sarajevo -uno de los asedios más prolongados de la historia que formó parte de la Guerra de Bosnia en los años 90. Los más afectados fueron los ciudadanos bosnios, ya que la ejecución de los ataques estaban destinados a esparcir el terror entre la población. La familia de Dzeko vivía en condiciones extremas: su casa fue destruida por los bombarderos, y tuvieron que mudarse a otro lugar en donde llegaron a vivir hasta 10 personas en un departamento.

Tras el fin de la guerra, Dzeko, entonces con 17 años, inició su carrera profesional en el Željezničar de Bosnia en 2003. Lo curioso es que, en aquel entonces, se desempeñaba como mediocampista. Con una estatura de 1,90 metros y siendo poco ágil, le costó destacar en el club más importante de su país, donde su perfil físico no encajaba con su posición. En ese club convirtió 5 goles en 41 partidos disputados. 

Más allá de eso, Jiří Plíšek -histórico futbolista checo- vio potencial en él como delantero y aconsejó al FK Teplice comprar su pase. El equipo checo adquirió al bosnio por tan solo 25.000 euros. Durante 2005, estuvo cedido en el Ústí nad Labem, donde registró seis tantos en 15 encuentros. Tras su regreso al FK Teplice ese mismo año, se consolidó en el equipo y en la temporada siguiente se proclamó goleador de la Liga Gambrinus con 13 goles en 30 partidos. 

Luego de su paso por República Checa, Edin fue convocado por primera vez para representar a su país. Debutó con la selección absoluta de Bosnia y Herzegovina el 2 de junio de 2007 en un partido contra Turquía. En ese encuentro marcó su primer gol con la camiseta nacional, iniciando una racha goleadora histórica que lo ha llevado a ser el máximo goleador histórico de su país con 73 tantos.

Su rendimiento captó la atención del Wolfsburgo, quien desembolsó 4 millones de euros para incorporarlo. Edin se adaptó rápidamente. En su primer año, anotó 9 goles y asistió en 6 oportunidades, quedando el Wolfsburgo sexto en la liga. Pero en la temporada siguiente iba a llegar la gloria para los Lobos. Con las incorporaciones del brasilerño Grafite y su compatriota bosnio Zvjezdan Misimović, formaron el Triángulo Mágico. Tan solo entre el sudamericano y Dzeko anotaron 54 goles, lo que les valió obtener la Bundesliga 2008/09. Luego, “El diamante bosnio” disputó dos temporadas más con el equipo alemán, en donde se convirtió en el goleador de la historia del club con 59 goles en 96 partidos, superando al argentino Diego Klimowicz.

Gracias a su gran actuación en Wolfsburgo, Roberto Mancini, entrenador del Manchester City, decidió llevarlo a su equipo. El City lo compró por 32 millones de euros y pasó a ser la segunda transferencia más cara del club. Su primer año en Manchester no fue como lo esperaba: no se acostumbraba al fútbol inglés y no podía mantener su titularidad. Era cuestionado por algunos hinchas. Más allá de eso, logró obtener su primer título con los Citizens tras vencer al Stoke City en la final de la FA Cup. 

La llegada de Sergio “Kun” Agüero iba a ser un giro en su carrera con el City. El entrenador italiano decidió formar una dupla entre el bosnio y el argentino. Y la misma cumplió ampliamente con las expectativas. Ese año, el Manchester City volvió a obtener la Premier League después de 44 años. El final de esa liga es uno de los más recordados en la historia del fútbol inglés. El City debía ganar de local en la última fecha ante QPR Rangers para consagrarse campeón. A falta de 10 minutos para el final, los Blues caían por 2 a 1. Pero antes de los 90´, apareció El diamante bosnio para igualar el marcador, y finalmente tras una jugada memorable, el Kun Agüero, a los 93 minutos, anotó el gol del campeonato que hizo estallar a la ciudad de Manchester. Durante su tiempo en el City, Dzeko conquistó 5 títulos: Premier League 2011/12, 2013/2014, FA Cup 2011, Community Shield 2012 y Copa de la Liga 2014. En total convirtió 85 goles y 32 asistencias en 189 partidos. 

Pero su momento más importante como futbolista fue clasificar a su selección nacional por primera vez a un Mundial. Edin fue el embajador de Bosnia en la clasificación tras anotar 10 goles. Los Dragones debutaron ante Argentina, en donde Dzeko anotó de penal en la derrota por 2 a 1. La primera victoria de los europeos iba a llegar en el tercer partido: vencieron a Irán 3 a 1 -el Diamante convirtió el primer gol-. 

Más allá de sus títulos y goles, Edin tiene un lado humano muy sensible. Ya que desde 2009 se desempeña como embajador de Unicef en Bosnia y Herzegovina, un rol que considera entre los más importantes de su vida.

En 2015, Edin dejó Manchester para mudarse a la capital italiana. Allí, a pesar de no poder obtener ningún trofeo, no tardó en ganarse el cariño de la gente. Su mejor temporada fue la 2017/18, en la que fue capocannoniere de la liga y su equipo obtuvo el subcampeonato. Ese mismo año, Roma logró remontar una serie histórica frente a Barcelona por los cuartos de final de la Champions League. “El 3-0 contra el Barcelona, contra ese Barcelona, después del 4-1, fue como ganar la Champions League”, expresó el delantero en una entrevista para un medio español. Sin embargo, en las semifinales quedaron eliminados ante el Liverpool, quien terminó siendo campeón de esa competición. Dzeko es el segundo máximo anotador de la Roma por detrás de Francesco Totti con 119 goles. 

Luego de 6 años, firmó por dos temporadas con el Inter de Milán. En el Azzurro cumplió un rol muy importante para conseguir el bicampeonato de la Supercopa y la Copa de Italia. Dzeko tiene muy buenos recuerdos: “Ocho años en Italia, magníficos en Roma y Milán; nuestros cuatro hijos nacieron aquí, y mi esposa y yo tenemos la intención de quedarnos a vivir en Italia”.

Tras su paso por la ciudad de la moda, Edin aterrizó en Turquía para jugar dos temporadas en Fenerbahce, donde llegó a jugar 99 encuentros. Luego tomó la decisión de volver a Italia, pero esta vez para vestir la camiseta de la Fiorentina. En La Viola no se pudo adaptar y estuvo tan solo seis meses.

Cuando dejó el equipo italiano, lo más importante para Edin era clasificar a su selección al Mundial de 2026. Para ello debía enfrentarse a Gales en el repechaje europeo. Los bosnios estaban a punto de quedarse afuera hasta que apareció el Diamante a los 41 minutos del segundo tiempo para darle el empate a su selección. Luego, Bosnia logró avanzar de ronda tras vencer a Los Dragones Rojos por penales. Allí, lo esperaba nada más y nada menos que Italia, quien había jugado por última vez una copa del mundo en 2014. En este caso, Bosnia llevó el partido a penales para luego conseguir la clasificación a la cita mundialista. Después de la victoria ante Italia por el repechaje al Mundial 2026, Edin recordó: “Se la quiero dedicar a mis amigos con los que jugaba al fútbol en la calle cuando tenía seis años. Un día cayó una bomba y todos murieron”. El delantero participará de su segunda copa del mundo y su selección integra el grupo B junto a Catar, Canadá y Suiza.

En enero de 2026, el bosnio fichó con el Schalke 04 con el objetivo de ascender a primera y tener mayor rodaje de cara a la copa del mundo. 

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