Pablo Salcito, expresidente del club de barrio Ciencia y Labor, actual vicepresidente del mismo y secretario general de FEDECIBA, habló con ETERDigital sobre la situación actual del club por la pandemia del coronavirus y además contó cómo hacen para pagar las cuentas.
—En general el club de barrio se administra principalmente a través de tres responsables que son el presidente, secretario general y tesorero que son los que tienen el poder para firmar cheques y papeles. A su vez este trío se apoya en la comisión directiva que se reúne como mínimo una vez por mes, Ciencia recibe para su sustento distintas entradas de dinero: la mayoritaria proviene de las cuotas sociales y de las actividades, también recibe subsidios del Gobierno de la Ciudad y del Gobierno Nacional que son aplicados a distintos rubros. Por ejemplo: el Gobierno de la Ciudad subsidia el sueldo de las bibliotecarias, ya que nuestro club cuenta con una biblioteca popular.
—¿Cuáles son las actividades sociales de la institución?
—Tenemos fútbol infantil, futsal (donde juegan adolescentes y jóvenes), fútbol senior, patín, danza, taekwondo y después todas las actividades de un gimnasio con aparatos recientemente inaugurado. Además en la biblioteca popular hay actividades aranceladas y no aranceladas. Entre las aranceladas está el taller de la memoria y el taller de pintura para distintas edades y entre las no aranceladas tenemos el cine gratuito.
—¿En qué estado se encuentra el club debido a la pandemia?
—El club primero suspendió todas las actividades al día siguiente de publicarse el decreto de emergencia, a partir de ahí las actividades deportivas son solo virtuales. Pero implementamos a través de una nota a los socios, el sistema de depósito de cuotas o donaciones por un CBU de depósito en nuestra cuenta. Además recibimos, al igual que el resto de los clubes, una ayuda de $60.000 del Gobierno de la Ciudad. Estamos a la espera de una ayuda similar de la nación. En nuestro caso particular, tenemos el club todos los días abierto porque nos han designado posta de vacunación en la campaña de vacunación antigripal para adultos mayores y grupos de riesgo.
—¿Cómo estaba Ciencia antes de la pandemia?
—Ciencia estaba arrancando la temporada de todas las actividades, en especial acabábamos de estrenar nuestro nuevo gimnasio que ya tenía 100 socios, por otro lado, arrastrábamos una deuda ocasionada por la obra del nuevo gimnasio que estábamos en proceso de regularizar gracias a un préstamo del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos.
—¿En qué consiste el Comité de Crisis?
—Como representante de FEDECIBA (una de las federaciones de clubes de barrio de capital) participamos de la formación de un Comité de Crisis, ahí nos juntamos con las otras federaciones de la Ciudad para armar propuestas conjuntas frente a la crisis que provoca el coronavirus en nuestras instituciones. Estas propuestas fueron elevadas a las autoridades del Gobierno de la Ciudad y de la Nación. Fue así como conseguimos la ayuda financiera de $60.000 pesos para todos los clubes de la ciudad, que si bien es insuficiente, por lo menos es una ayuda para enfrentar nuestros gastos, este comité sigue sesionando en forma virtual y tenemos reuniones periódicas a través de Zoom.
El viernes pasado tuvimos una reunión presencial con un grupo de legisladores del Frente de Todos con quienes estamos motorizando un proyecto de ley para que los fondos que son destinados por la Ciudad anualmente a la infraestructura de los clubes de barrio sean devueltos a los mismos, apenas concluya la emergencia provocada por el coronavirus.
“Soy coreógrafa, directora y formadora. Desde hace muchos años me dedico a la danza, al teatro, al ballet, pero sobre todo al teatro musical”. Así se presenta la referente indiscutida con más de 30 años de trayectoria en espectáculos musicales, Elizabeth de Chapeaurouge. Ella marcó hitos con sus puestas coreográficas como Cabaret y Jazz Swing Tap en la calle Corrientes; y ahora atraviesa un presente de plena expansión creativa.
En la actualidad, divide su pasión entre la dirección del Instituto Coreográfico Argentino (ICA), la escuela que fundó su mamá en 1953 y que hoy sigue siendo un semillero de talentos; y la apuesta por la autogestión con proyectos de alto impacto tales comoInvasiones I: No Bombardeen Buenos Aires, una ambiciosa puesta que narra las invasiones inglesas al ritmo de Charly García, y Cromático su reciente creación de danza contemporánea para el prestigioso Ballet del Teatro San Martín.
-¿Cómo es el presente del teatro musical en la Argentina? Imagino que bien, porque seguís apostando.
-Sí. Este año es increíble. Hay un montón de musicales. Hay musicales que gustan más que otros. Depende de la temática, depende de quién esté también protagonizando. Y bueno, esto es un trabajo que esperaba hace tiempo, la autogestión. Ya apunto a eso prácticamente. Pienso seguir apostando por el musical en Buenos Aires.
-¿Cómo es ese proceso creativo cuando vas a encarar un nuevo proyecto?
-Lleva mucho tiempo, a veces años. A mí me llevó dos años armar Colorimetría. Cuando tenía la idea formulada busqué una directora de arte para que me hiciese la escenografía y el vestuario, pero yo tenía muy claro lo que quería. Inclusive con el músico, se creó la música también en conjunto con él. Y después plasmarlo en una compañía de bailarines de élite, como es el Ballet Contemporáneo del San Martín.
En el caso de Invasiones I, a un señor se le ocurrió armar una historia con canciones de Charly García. Pero, en realidad, son canciones sobre un hecho real, porque fueron las invasiones inglesas, la primera invasión que tuvimos. En base a eso, con un historiador se armó una historia ficticia, que es lo que hace la protagonista, dentro de un hecho real. Y se cuenta una historia.
Los desafíos en el musical son contar historias. Eso es lo más complejo que tiene. Contar una historia a través de la danza.
-Hay musicales que gustan más que otros. Depende de la temática, depende de quién esté también protagonizando.
-¿Cómo se adaptan proyectos del exterior para que funcionen en nuestro país?
-Siempre hay que adaptarlo. Hay que adaptar la comprensión del texto. A veces hay cosas que se sitúan en lugares como Estados Unidos y no las podés cambiar. Por ejemplo, Hello Dolly está situada en el 1900 en un pueblo en Estados Unidos. Pero hay que adaptarlo para que el lenguaje tenga sentido acá. Para que se entienda más allá de que no sea nuestro contexto.
-¿Cómo recordás tu infancia rodeada por la Danza?
-Mi infancia fue como la de un niño cualquiera que iba al colegio, pero que paralelamente toda su vida bailó. Porque al ser hija de una mamá bailarina y directora de una escuela, a los dos años me pusieron unas zapatillas de media punta y ahí no paré. Era la más chiquita de la escuela.
-¿Cuál fue el momento en el que decidiste dedicarte a esto?
-Yo quería ser arquitecta porque estudié en una escuela industrial, me interesaba el diseño de interiores que creo que todo eso está un poco ligado al arte. Siempre fantaseé con la idea de querer ser arquitecta. Sin embargo, si me preguntaban por la danza, yo quería ser coreógrafa. Yo quería hacer lo que mi mamá me mostraba en las películas de Hollywood.
Entonces, cuando terminé la secundaria tuvimos una conversación con mi papá porque mi mamá necesitaba ayuda en la escuela y empecé a dar clases. Y a partir de ese momento me dediqué a la danza. Me atrapó por completo.
-Elegiste instruirte también en otro país, ¿qué te llevó a estudiar en Nueva York?
-En mis primeros años de vida me formé acá, en el ICA, una formación muy completa porque desde chiquita, me formé en danzas clásicas. En aquel momento la escuela enseñaba danzas españolas, así que sabíamos baile regional, flamenco. Pero mi mamá enseñaba tap, no jazz.
Y, entonces, mi mamá me mandó a Estados Unidos. Allí, a través de una mentora que tuve en Argentina pero que vivía allá, me guió un poco en qué era lo que tenía que estudiar para formarme en danza jazz.
A Nueva York me llevó el deseo de buscar más y siempre aprender. Y el jazz, como en Estados Unidos, no lo vas a aprender en ningún lado. Entonces, en aquellas épocas, a partir de los 80 empecé a viajar y enganché una camada de maestros que habían sido asistentes de grandes coreógrafos de las décadas de los 50, como Jerome Robbins y Bob Fosse. Esa gente te enseñaba la esencia del jazz, de donde había nacido, fue muy hermoso.
-¿Cómo llegó a tu vida el teatro musical?
-Me pasó que en Nueva York entrenaba con coreógrafos de teatro musical y con directores, inclusive, de quienes aprendí muchísimo del rubro. Entonces, una vez en Buenos Aires, durante los años 90, formé una compañía independiente. Y, a partir de eso, me llamó Alejandro Romay, en ese momento dueño de Canal 9, para convocarme a hacer la asistencia de coreografía de Fiebre de Sábado por la noche. Era un equipo de ingleses que vino acá en el 2000 a replicar la obra en Buenos Aires, mi rol era transmitir las coreografías al elenco de acá.
Ahí fue donde entré en el teatro musical a querer trabajar en eso. Para mí, trabajar con ellos fue realmente una experiencia educativa también. Una escuela. Y después acá seguí trabajando con directores nacionales.
Con directores españoles, que fue mi siguiente trabajo, me convocaron para aportar mi conocimiento del theatre jazz en el montaje de Más de Mil Mentiras, el musical con canciones de Joaquín Sabina. Y, a partir de esos trabajos, decidí abocarme a la coreografía del teatro musical.
-¿Te acordás cuál fue el desafío más grande que enfrentaste como coreógrafa de teatro?
-En el teatro musical hay muchos desafíos, pero los más grandes son cuando hacés autogestión. Cuando vos creás algo, creás una coreografía nueva. Mientras que cuando hacés reposiciones, de las que hice un montón, es un poquito más fácil, digamos, porque ya sabés a dónde van esas coreografías.
-Respecto de tu rol académico, ¿a qué desafíos diarios te enfrentás como directora de una escuela de formación artística?
-La responsabilidad es muy grande. Yo soy de las que se involucra, de las que abre la puerta de la clase y se queda. Entro, miro… Después hablo mucho con el maestro para ayudarlo a corregir cosas.
En ICA nos caracterizamos porque somos una escuela de formación. Eso es a lo que apunta la escuela: a formar artistas. Y de acá han salido grandes coreógrafos, muy buenos intérpretes; a eso apostamos.
-Aún das clases, ¿disfrutás de enseñar?
-Yo doy clases, porque es mi forma de agradecer. Hay personas que me siguen desde hace muchos años, que confían en mí y que sigo viendo; y también de las que aprendo. Esto también se puede sostener porque doy clases regulares, tengo mi estudio y me gusta dar clases en la formación.
-¿Qué hace que una coreografía funcione en teatro musical y no solo en una clase de danza?
-Lo que se trabaja en clase es lo que nosotros llamamos “calidad en movimiento”. Nosotros en la clase ajustamos la dinámica, la interpretación, la técnica. En cambio, cuando pasás al teatro, ya tenés que tener un entrenamiento de todo eso para que después puedas interpretarlo, ya se trabaja sobre un diseño espacial, que no es lo mismo.
Y, obviamente, en el teatro musical lo vocal es otra historia. Trabajar sobre alguien que canta no es lo mismo que trabajar sobre alguien que baila nada más. Es muy difícil.
-Y, después de tantos años en el rubro, ¿qué te sigue motivando para seguir?
-¡La creación! Llámese en la clase, hacer algo propio en un teatro o mismo un video de las clases que se dictan acá. A mí me gusta hasta grabarlo, editarlo. Me involucro siempre con mi trabajo desde el lado creativo, eso es lo que me mueve.
*Estudiante de la carrera de Periodismo y Producción de contenidos a distancia.
Ramiro, fanático del Manchester City, nos contó su pasión por el equipo británico y las posibilidades que tiene en el Mundial de Clubes. “No tengo mucha expectativa por este torneo”, aclaró.
Ramacity, influencer conocido tanto en X como en Twitch por ser fanático y fiel seguidor del Manchester City, habló con Eter Digital sobre sus experiencias como hincha y de la actualidad del club de cara a lo que viene.
Ramiro dio su opinión sobre los hinchas argentinos que pudo conocer y dijo: “Se armó un grupo muy lindo de gente y cada tanto nos juntamos en bares a ver los partidos, sobre todo los más importantes”, y agregó: “Además hubo ocasiones en las que tuvimos la suerte de coincidir con gente de Inglaterra. Quedaron muy contentos con lo que hacemos los fanáticos desde acá”.
En lo que respecta al Mundial de Clubes, expresó: “No le tengo mucha expectativa, siento que es un torneo preparado así nomás y no hay mucha emoción. Veremos que termina pasando cuando finalmente se juegue”, pero dijo lo siguiente sobre su grupo: “Si bien el City decepcionó un poco esta temporada, creo que tiene que quedar sí o sí entre los primeros. El único rival que nos puede complicar es la Juventus, pero de todas formas tenemos que pasar de la fase de grupos”.
Al mencionar la decepción de esta temporada, agregó: “Yo creo que el bajón del equipo y del rendimiento se dio por varios factores, empezando por la lesión de Rodri, que lo hayamos perdido a él, expuso que dependíamos de un jugador. Ahora que no está, el plantel está muy mal armado”. Y añadió: “Hay puestos que reforzar, lamentablemente hay jugadores que ya cumplieron un ciclo en el club”.
En cuanto al DT dijo: “Para mí, Guardiola tiene que seguir. No se puede juzgar porque es la primera vez que tiene una temporada así de floja, pero a la vez, es una temporada que muchos otros clubes desearían tener. Me cuesta pensar en un City sin Guardiola. Si tengo que elegir otro técnico, me gustaría Arteta, Luis Enrique, Xabi Alonso o Kompany”.
También opinó sobre la salida de Kevin De Bruyne: “Yo creo que no es un mal momento para que salga. Si me dolió porque hace poco había declarado que tenía más para dar en este club y también considero que es el mejor jugador de la historia del Manchester City. Hubiese estado bueno que se quede, al menos con un sueldo menor, respetando lo que él quería”.
Con emoción, nos remontó a su primer recuerdo con este club: “Por el año 2012, el City ganó 6-1 contra el Norwich City con un hat-trick de Tévez y dos más de Agüero y alguno de ellos dos dio una asistencia. Fue un baile increíble y ese fue mi primer recuerdo con este equipo que desde ese entonces sigo”.
“Yo soy hincha de Independiente y siempre seguí la carrera del Kun. Todo lo que hizo en el City fue increíble, ganó todo lo que pudo, pero lamentablemente faltó la Champions. Todo el fanatismo que tengo por y hacía el club, se lo debo a él”, detalló al hablar sobre Agüero y explicar de dónde nace su fanatismo hacia el club inglés.
Terminó la nota recordando la primera y única Champions del club: “Fue una emoción muy grande, porque fueron muchos años donde estuvimos cerca y no se nos daba. Todo el 2023 hubo una sensación de que ese era el año y así fue. Hubo una juntada en un bar de Recoleta con mucha gente y la verdad es que fue hermoso, un muy lindo recuerdo”.
Por José Ciordia, Mariano Sequeira y Francisco Mendiburu
En el atractivo Grupo F del Mundial de Clubes, que se disputa en Estados Unidos, se enfrentan Fluminense, Borussia Dortmund, Mamelodi Sundowns y Ulsan HD: todos cuentan con figuras claves. Las presentamos.
Germán Cano es el goleador argentino que sigue haciendo historia en Brasil. A sus 37 años, continúa consolidándose como uno de los delanteros más letales del fútbol sudamericano. Tras una temporada 2024 marcada por lesiones y una baja en su rendimiento, el argentino ha resurgido en 2025 con una notable recuperación física y una racha goleadora impresionante. En los primeros meses del año, ha anotado 10 goles en 11 partidos, incluyendo un doblete en la Copa do Brasil que lo llevó a alcanzar los 101 goles con la camiseta de Fluminense.
Cano se convirtió en el máximo goleador de Fluminense en competiciones internacionales, superando a Fred, al llegar a 21 goles en torneos continentales. Además, en el Campeonato Carioca 2025, fue uno de los máximos anotadores con 6 goles, compartiendo el liderato con Max y el argentino Pablo Vegetti.
El delantero argentino ha renovado su contrato con Fluminense hasta diciembre de 2026, asegurando su participación en este Mundial. Con esta extensión, Cano reafirma su compromiso con el club carioca, donde se ha convertido en ídolo desde su llegada en 2022. A lo largo de su carrera, ha acumulado más de 310 goles, destacándose como un goleador constante en cada equipo que ha integrado. Su capacidad para reinventarse y mantener un alto nivel competitivo lo posiciona como una figura emblemática del fútbol sudamericano.
Lucas Ribeiro Costa es el brasileño que la rompe en Sudáfrica. Llegó como refuerzo a probar suerte y en menos de un año ya se convirtió en figura. Lucas Ribeiro Costa, brasileño nacido en Santa Helena en 1998, es uno de los jugadores más determinantes del fútbol sudafricano. Pasó por las inferiores del Pinheiros en Brasil y dio el salto a Europa. Estuvo en Francia con el Valenciennes y luego tuvo un recorrido bastante corto por Bélgica: Virton, Charleroi, RWDM, Mouscron, Beveren… En este último explotó un poco más, y metió 11 goles en una temporada.
Pero su historia empezó en julio de 2023, cuando el Mamelodi Sundowns apostó por él. En su primera temporada completa, Lucas fue el goleador del equipo y del campeonato: 16 goles en la Premier Soccer League. No solo fue importante, fue decisivo para que el Sundowns ganara su octavo título local al hilo. Pero no fue solo liga. También se cargó el equipo al hombro en la African Football League, donde fueron campeones tras ganarle la final al Wydad Casablanca. Con la 10 en la espalda, se transformó en referente. Hoy, con contrato hasta 2028, su nombre ya suena en Europa, pero él está feliz donde está. En una liga que suele exportar talento, Lucas eligió quedarse y construir algo grande. ¿Qué se puede esperar de la estrella brasileña? Nos tocará verlo el 17 de junio en el debut del Mundial de Clubes frente al Ulsan Hyundai por la primera fecha del grupo F.
Serhou Guirassy es el futbolista más destacado de este Borussia Dortmund que va a disputar el Mundial de Clubes. El guineano tuvo una carrera muy discreta y con muchos pasos por el ascenso francés hasta los 25 años, a partir de su llegada al fútbol alemán pudo explotar sus virtudes y llegar a ser hoy con 29 años el delantero sensación de Alemania.
Había tenido un breve paso por el Colonia de Alemania, pero no se había podido asentar hasta que llegó el primer buen rendimiento en Stade de Rennes y la explosión final en el Stuttgart, donde fue el máximo goleador de la Bundesliga en la temporada 2023-2024, su paso por Stuttgart fue de 44 goles en 58 partidos y el actual en Dortmund es de 34 goles en la finalizada temporada con 45 partidos disputados. Nunca jugó un Mundial de Clubes y tuvo que esperar hasta este año para debutar en Champions donde tuvo una actuación destacadísima con 13 dianas, veremos cómo se desenvuelve en el torneo intercontinental.
Erick Farías es el futbolista más destacado del Ulsan HD, el brasileño que llegó este año al fútbol de Corea del Sur ya está revolucionando las redes y emocionando a los aficionados de cara a este Mundial de Clubes. El futbolista de 28 años cuenta con 9 goles en 14 participaciones con el elenco coreano y es el máximo goleador en la presente temporada, tuvo pasos por el ascenso brasileño sin hacer mucho ruido y el único club destacado que hubo en su carrera fue el Vasco da Gama, en el que las cosas no funcionaron para él.
Es un delantero que no cuenta con mucha altura, pero que busca bien los espacios y tiene buen uno contra uno, no es un gran anotador. No obstante, en esta temporada ha mejorado sus registros y veremos si en esta primera competencia internacional que disputa tiene la misma suerte. Su valor de mercado es de un millón y medio de euros, pero recaló desde el Juventude de Brasil por una cifra menor de 600 mil euros y no se sabe cuál es la duración de su contrato en el Ulsan.