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La llama eterna de los comparseros correntinos: recuerdo de la pasión y la tragedia
Cada 23 de septiembre se celebra el Día del Comparsero en homenaje a la Comparsa “Ara Berá” que a finales de los 70 sufrió un accidente vial.
Corrientes es conocida como la Capital Nacional del Carnaval, un título ganado a pulso por la pasión de sus comparsas encabezadas por Ara Berá y Copacabana. A finales de los 70, estas agrupaciones ya eran reconocidas en todo el país con desfiles que asombraban a multitudes y capturaban la atención de la prensa nacional. Pero, en 1978, esa misma pasión se vio teñida por una tragedia que cambiaría para siempre la historia del carnaval correntino.
Era septiembre, y Ara Berá y Copacabana tuvieron una serie de presentaciones fuera de la provincia para mostrar el esplendor del carnaval correntino en Bariloche como parte de la Fiesta de la Nieve. La presentación fue un éxito rotundo, llenando de orgullo a los comparseros y a toda la provincia.

Luego de ese triunfo, la delegación Ara Berá se embarcó en una nueva aventura hacia Buenos Aires donde tenía una actuación programada en Olavarría. Era 23 de septiembre y 40 miembros de la comparsa se subieron al colectivo de la empresa Estrella del Sud con el entusiasmo de quienes llevan la cultura en la piel. Nadie imaginaba que el viaje, cargado de expectativas, terminaría en tragedia.
A las 6 de la mañana, cerca de la ciudad de Las Flores, el conductor del colectivo perdió el control del vehículo. Un choque brutal contra un camión cisterna que transportaba gasoil destrozó el lateral del autobús. El impacto fue fatal. Seis comparseros murieron en el lugar y, días después, el número de fallecidos aumentó a ocho. Entre las víctimas se encontraban pasistas emblemáticas como Griselda Moreno Samella, Betty Britez y Gilda Arce, además del dirigente Edith Gervasoni de la Vega y varios músicos.

Un luto que sacudió a Corrientes
La noticia de la tragedia llegó rápidamente a Corrientes. La ciudad, que había estado envuelta en la alegría del éxito de sus comparsas, quedó sumida en un luto profundo. No lo podían creer.
“Era como si hubieran arrancado parte de nuestra alma”, recuerda Francisco Benítez, miembro de Ara Berá. El dolor no solo se sentía en las familias de las víctimas sino en toda la comunidad que vio como el carnaval, la fiesta que representa el corazón cultural de Corrientes, perdía a algunos de sus protagonistas más queridos.
La noticia era contundente en sus titulares del 24 de septiembre: “La tragedia se ensaña con Ara Bera”. La noticia detallaba no solo las identidades de los fallecidos, sino el dolor de una comunidad que vivió la tragedia como propia. Corrientes es como “un pueblo grande”, todos se conocen. El carnaval une a las familias, a los amigos. “Todos compartimos ese luto”, comparte Andrea Iriondo, actual presidenta de la comparsa.
La conmoción fue tal que incluso el presidente de facto, Jorge Rafael Videla, envió un telegrama de condolencias al Gobernador de Corrientes. La tristeza se extendía por todo el país, y las muestras de apoyo no tardaron en llegar, especialmente desde Bariloche, donde habían disfrutado por última vez del esplendor de Ara Berá.

El impacto de la tragedia fue profundo y duradero. En señal de respeto y duelo, Ara Berá decidió no participar en la edición de 1979 del carnaval. Cada noche de ese año, Copacabana, la eterna rival de Ara Berá, tocó en homenaje la marcha de su contrincante en un gesto de solidaridad que conmociona a todos.
“La tragedia de Las Flores marcó un antes y un después para el carnaval correntino”, explica el periodista cultural, Martin Romero y sigue: “Fue un baldazo de agua fría. El carnaval ya no tuvo el mismo apoyo popular ni el mismo brillo, y en los años siguientes, la fiesta fue perdiendo fuerza”. El carnaval de Corrientes entró entonces en un letargo que duraría más de una década, hasta que en los 90 comienza su resurgir.
A pesar de la pérdida, el espíritu comparsero nunca se apaga: en 2014 la Legislatura de Corrientes aprobó la Ley 6.304 que declara el día del accidente vial como el “Día del Comparsero”. Una forma de honrar a los caídos en aquella tragedia.
La llama eterna del comparsero
Hoy, en cada esquina de Corrientes, los recuerdos de aquellos comparseros viven en los pasos de quienes siguen desfilando con el mismo fervor. “Nos dejaron un legado, y la mejor forma de honrarlos es seguir adelante manteniendo viva la esencia del carnaval”, expresa María Garay, actual pasista de la comparsa Arandú Beleza.
La tragedia de Las Flores nunca se olvidará, tampoco apagará la pasión de una ciudad que respira carnaval. En cada desfile, en cada samba que resuena en el corsódromo, los comparseros caídos están presentes. Porque en Corrientes, el carnaval es más que una fiesta: es una forma de vida. Una que sigue viva, gracias a la memoria y al esfuerzo de los comparseros que son recordados con amor, respeto y admiración.
Es por esto que cada 23 de septiembre, el corazón de Corrientes late al ritmo del samba, las plumas se alzan al cielo, y la ciudad celebra el Día del Comparsero, una festividad que honra a los protagonistas del carnaval, aquellos que, con su arte y dedicación transforman las calles en un espectáculo de vida y color.
*Estudiante de la carrera de Periodismo y Producción de contenidos a distancia.
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